II ENCUENTRO
DE TEÓLOGAS
DOMINICAS

¿Como elaborar
nuestra espiritualidad
como mujeres dominicas hoy?

Cochabamba - Bolivia     17 - 21 Agosto 1998


Dibujo de: Hna. Joana Swanson, o.p.

Introducción

"Marcela estuvo en las nieves del Norte. En Oslo, una noche, conoció a una mujer que canto y cuenta. Entre canción y canción, esa mujer cuenta buenas historias, y las cuenta vichando papelitos como quién lee la suerte de soslayo.

Esa mujer en Oslo viste una falda inmensa, todo llena de bolsillos, de los bolsillos va sacando papelitos, uno por uno, y en cada papelito hay una historia para contar, una historia de fundación y fundamento, y en cada historia hay gente que quiere volver a vivir por arte de brujería. Y así ella va resucitando a los olvidados y a los muertos, y de las profundidades de esa falda van brotando los amores y los andares y los amores del vicho humano, que viviendo, que diciendo va". (E. Gateano, "El Libro de los abrazos").

Allá en Puntiti (Cochabamba, Bolivia) del 17 al 21 de agosto, nos reunimos 38 mujeres teólogas dominicas, con el fin de ir elaborando nuestra espiritualidad latinoamericana dominica, tarea que comenzamos hace cuatro años (1995) en Buenos Aires (Argentina). Continuamos con los Encuentros Regionales de Colombia, Perú (Perú, Ecuador, Bolivia), Argentina y Chile. A este Segundo Encuentro Latinoamericano asistieron las representantes de Brasil, República Dominicana, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile.

Todas nosotras (como la mujer de Osto) fuimos haciendo este trabajo desde nuestra reflexión teológica, a partir de nuestras diferentes experiencias, y de la experiencia de María Magdalena (Jn. 20, 11-18) que dividimos en tres etapas para la reflexión: Mujer, ¿Por qué lloras?, Mujer, ¿Qué Buscas?; Suéltame,... Ve a decir a mis hermanos.

Desde la distancia nos acompañaron hermanos y hermanas que se hicieron presente a través de cartas o fax, entre ellos el Promotor de la Familia Dominicana Fr. Manuel Martínez Maciel, quien nos manifiesta su deseo de "que este modo de hacer Teología, desde la mujer, vaya siendo cada vez más una buena noticia".

Día Primero: Acogida

El equipo coordinador del Encuentro y las representantes de CODAL, nos dan una cariñosa acogida. Después nos introducen en el trabajo, haciendo los pasos que hemos ido dando desde 1995, la necesidad de mantener la misma metodología.

Terminamos la jornada, que habíamos comenzado por la tarde, con una reflexión de Antonieta Potente, la que nos dijo, entre otras cosas, que al descubrir a la mujer de Oslo pensó: cómo habrían sido los Evangelios, si en vez de los evangelistas hubieran sido las evangelistas, y nos motivó a ir sacando de nuestros bolsillos todos aquellos papelitos que traíamos.

Mujer ¿por qué lloras?

I. Liturgia

Iniciamos la jornada con la oración preparada por Perú: Mujer, ¿Por qué lloras?

Al compás de la música "El Cóndor Pasa" ingresamos al lugar en procesión, portando una vasija de barro y un cartel con la margarita.

Ya ubicadas en nuestros respectivos puestos, de la vasija surgen pañuelos con razones por las cuales tas mujeres lloran: Chola Longa, Abandonada pero no Aplastada, Madrugadora, Violentada y razones por las cuales supera el llanto: alegre, esperanzada, confiada y amorosa. Desde el cartel se nos explica la historia de la margarita que a lo largo de su vida va perdiendo sus pétalos, hojas, tallos y muere... para dar a muchas margaritas.

Siguiendo en actitud de reflexión escuchamos la lectura de Jn. 20, 1-2, 11-14... permanecemos en silencio que es interrumpido por el canto "Nuestra Señora de América". Después de escuchar el salmo se nos reparten el nombre de las hermanas que serán nuestras compañeras durante el Encuentro. Entonces, surge la alegría y los abrazos, en forma espontánea al descubrir la "companera".

La celebración termina con la Oración de "Madre, Padre Nuestro".

II. Aporte a La reflexión

A continuación Inés María Gramajo saca su "papalito" y nos dice:

"Mujer, ¿por qué lloras? (Jn. 20, 13)

Considero oportuno clarificar el contexto desde el cual me sitúo para la reflexión que deseo compartirles en esta mañana. Cada vez más percibo cómo el compartir con mujeres empobrecidas va signando mi reflexión de mujer. La situación socio-económica, política y cultural que vivimos en LA y específicamente la de las mujeres de barrios marginados, villas y asentamientos, en su mayoría provenientes del interior de Argentina. Esta realidad, estos nombres, estos rostros, esas historias con su pasado y su presente condicionan mi reflexión cada vez con mayor intensidad. Escucharlas en sus sueños, en sus miedos. Compartir con ellas alegrías y angustias. Conocer cómo se sienten en su cuerpo, en su sexualidad. Caminar juntas por su niñez, su adolescencia. Oír sus historias como madres, como esposas, como hijas, como amigas, como hermanas, va marcando mi mirar y mi sentir, mi callar ante algunas situaciones y mi hablar hoy. He dialogado con ellas acerca de qué significa el llanto en sus vidas y muchas veces he compartido el mismo. Lágrimas guardadas por años.

Hoy nos toca compartir la vida de María Magdalena. Su vida y la de otras mujeres que descubren la tumba vacía fueron conservadas cuando se escribieron los evangelios. Pero Taciano, al escribir a finales del Siglo II una combinación de los mismos, las triviatizó al convertir a las protagonistas en las esposas de los doce en lugar de considerarlas seguidoras independientes de Jesús. Quién sabe qué más se habría perdido si los textos no hubieran quedado investidos de autoridad, sino que hubieran seguido abiertos a alteraciones. Sin embargo, es importante no absolutízar el Nuevo Testamento. Tenemos que lamentar las historias de mujeres. Es bueno recordar, re-imaginar y re-inventar lo que podamos para poder capacitarnos hoy. Tenemos el mismo derecho a la misma libertad que los ahumabas cultivados de la antigüedad se tomaron con las historias. Estamos invitadas a honrar, a dejarnos estimular y celebrar la vida y la voz de María Magdalena.

Contexto histórico:

Al conocer el programa del encuentro, me alegré al ver que el programa del mismo está atravesando por la figura de esta mujer y que, como Jesús, comencemos contemplando su llanto. El llanto de una mujer.

Creo que nos puede ayudar para comenzar, recordar sencillamente algunos rasgos de su figura histórica.(1)


(1) Para conocer esta figura femenina, me ayudó la obra de Carmen Bernabé: María Magdalena, tradiciones en el primitivo cristianismo. Verbo Divino, 1994.
1. El que sea llamada por el apelativo de origen, parece indicar que era oriunda de Magdala, pero no habitaba allí. También nos indica que era alguien particular porque no se la llamaba simplemente Miryam, como otras mujeres, sino María Magdalena.

2. Fue liberada por Jesús de una grave posesión. Los siete demonios de los que se dice que fue curada, parecen indicar una enfermedad psico-somática. Jesús la curó en uno de aquellos viajes que hacia recorriendo las villas de Galilea. María, como respuesta a la Liberación total experimentada, se entregó también plenamente, a la causa de Jesús y a su persona en un seguimiento dentro del grupo de discípulos íntimos que se unieron a Jesús en Galitea e iban con él ayudándole a proclamar la llegada del Reino de Dios.

3. Esta mujer que experimentó la liberación y la salvación de la llegada del Reino de Dios, acompaña, junto a otros discípulos varones y mujeres, a Jesús en su último viaje a Jerusalén donde tendrá lugar la confrontación con las autoridades judías. Ella es señalada como la figura más importante del grupo de mujeres. Junto a las demás y mientras los discípulos varones desaparecen de escena cuando es prendido Jesús, ella permanece cercana al Maestro presenciando la crucifixión y la sepultura, convirtiéndose en testigo-garante de estos sucesos para la comunidad, y dando a Jesús una última prueba de apoyo.

4. Ella y algunas de las otras mujeres, van a la sepultura donde había sido puesto Jesús con el objeto de hacer duelo por él como postrer signo de adhesión y aprecio, y encuentran el sepulcro vacío.

Este es, sintéticamente, el contexto histórico de la experiencia del resucitado que María Magdalena tiene en primer lugar.

El encuentro con el resucitado

Luego de esta breve ubicación histórica, miremos a esta mujer en la situación en que es encontrada por el Resucitado. En este primer paso, somos invitadas a contemplar receptivamente, su llanto bajo la luz de la mirada del Señor.

Vemos a Jesús interesado por la causa de su ltanto, cercano y sensible a esta mujer envuelta y colmada de dolor.

Jesús la interroga acerca de la causa del mismo, pareciendo ignorar lo más profundo del corazón de esta mujer.

Frente a este sentimiento, no hay una orden: Ádeja de llorar!

Tampoco hay una enseñanza inmediata.

Ni siquiera una oración al Padre del cielo para que Consuele a esta mujer.

Tampoco una recriminación ¿por qué dudas?

Creo ver una actitud, un movimiento para ponerse en contacto con los sentimientos de esta mujer y la causa del mismo.

Creo que refleja una dimensión muy humana de Jesús. Un gesto muy femenino. La atención y el interés de Jesús por los sentimientos de esta persona, de esta mujer que está sufriendo.

En esta primera aparición de Jesús resucitado hay una pregunta que surge de sus labios y que creo forma parte de esta cristofanía: "mujer, ¿por qué lloras?" Nunca me había dado cuenta que según la narración de San Juan, estas son las primeras palabras del Resucitado. Creo ver una vinculación entre el misterio del dolor de esta mujer, que se expresa por el llanto y que la envuelve, y el misterio del Resucitado.

Percibo que Jesús tiene muy en cuenta la situación en la que María se encuentra, su "desde". El no lo ignora.

Le dirige una pregunta cordial, interesada, atenta.

A esta pregunta, te sigue otra que profundizaremos mañana, tal como está previsto en el programa. Pero finalmente creo ver también el silencio de Jesús, que posibilita la respuesta de nuestra compañera.

Si continuamos leyendo el texto, sabemos que María aún está muy confundida hasta que es nombrada por su propio nombre. Allí puede reconocer a Jesús como Rabboni. Allí hace su profesión de fe y finalmente recibe una misión.

Pero este proceso, tuvo como punto de partida: una pregunta acerca de la causa de su dolor. Y este dolor, esta búsqueda, este desconcierto no es ignorado por el Maestro resucitado que ofrecerá un saber definitivo. Creo ver que esta pregunta cercana, cordial, atenta, forma parte de la sabiduría definitiva que desea ofrecer.

Sabemos que al evangelista Juan te interesa mucho la relación personal con los discípulos y discípulas con Jesús.

Aquí se está sirviendo de María Magdalena como persona histórica y real y la propone como modelo, paradigma de seguimiento y disciputado. Se sirve de lo que el Cantar de los Cantares nos decía de la amada, por ejemplo, en cuanto a la angustia de la búsqueda del amado.

En María Magdalena vemos:

A una mujer individual que con llanto busca a quien ama.

También a la comunidad en la imagen de la amada del cantar que sale en búsqueda del amado.

Personalmente veo en ella, a las mujeres de todos los tiempos. En ella el reflejo de la honda experiencia femenina de dolor que busca y que insiste. Frente a ello al Jesús resucitado que en ella pregunta a las mujeres de todos los tiempos por la causa de su dolor. Es una pregunta que moviliza aún más, moviliza más profundamente la búsqueda arraigada en el corazón femenino. Es una pregunta que remueve una roca, tan grande y tan pesada como ta que tapaba la tumba de Jesús Nazareno, pero que en este caso, quiere despertar la vida de una mujer. El dolor puede ser roca pesada por el bien perdido o situación provocadora de un futuro distinto. En la pregunta Jesús quiere recuperar la realidad existencial de ésta y de las mujeres... deja que hable libremente, quiere escuchar a la que por siglos, calló.

Desafíos para nuestro modo de estar como mujeres dominicas

Somos invitadas a asumir la misma actitud compasiva de Jesús frente a las mujeres de nuestro pueblo. Hay una pregunta compasiva que Jesús puede hacer a través de nosotras... mujer, ¿por qué lloras? Hay ideas y certezas, juicios y conceptos que caen, que hacen como de poda al entrar en contacto con el dolor de nuestras hermanas.

Es un desafío aprender a permanecer con las personas en el encuentro con sus propios dolores. Mientras se llora se baja al propio sepulcro y en este sepulcro se da el encuentro con el Resucitado. Allí se da la posibilidad del encuentro.

Resignificar el Uanto, ya que en la cultura machista, es signo de debilidad. Se lo ridiculiza.

Denunciar que no es verdad que las mujeres han venido al mundo a sufrir. Descubrir en el llanto, la denuncia y la fuerza de resistencia.

Buscar en el dolor, aunque dé miedo. Nos obliga a repensar certezas. Buscar en llanto, donde los hombres no quieren buscar, porque es cosa de mujeres.

(Hria. Inés María Gramajo)

III. Reflexión de los grupos

Reflexionando tas palabras de Inés María, fuimos a reunirnos en grupo para compartir los "papeles" que traíamos en nuestras "polleras" y estos decían:

1. ¿ Cómo releemos el texto de Magdalena? Jn 20, 11-15.

"María, en cambio se quedó ... " ella permanece, "no reconoció a Jesús" pero permanece buscando y en espera de una noticia.

Las mujeres de nuestra tierra tienen esta actitud de permanecer en su llanto para preguntar.

"Dónde está mi hija matada en la embajada de Japón en Lima, quiero acompañarla en su muerte".

"¿Qué va a pasar con mis hijas que han sido violadas?" (¿fueron mujeres para sufrir?).

"¿Por qué habemos tantas mujeres golpeadas"?

"¿Cómo permanecer cerca de mi hermana que durante semana y semana lloraba a su niño violado? Permanece en su llanto mientras va del hospital at tribunal. ¿Cómo aprender el perdón, cómo no acostumbrarse al mal? Esto cuestiona mi fe, preguntándome: ¿cómo asumir el dolor de los demás?".

"Vio los ángeles..", María Magdalena va sola y en la oscuridad, es muy temprano. Va preocupada con el corazón puesto en su Señor. Encuentra unos ángeles y dialoga con ellos. Los ángeles te van a ayudar.

Hoy los ángeles ¿no serían los que ayudan sin conocer a ta persona en dificultad? Las mujeres abandonadas siempre encuentran a ángeles que, poco a poco, (es permiten entrar en sí mismas y encontrar a Jesús que vive en ellas.

Los ángeles ¿no seríamos nosotras mismas? ¿No mostramos a través de nuestra vida, actitudes y testimonios a Jesús Resucitado?

Necesitamos ser consuelo para los demás: ÁQué Dios nos dé sensibilidad ante el dolor ajeno!

"Se inclinó hacia el sepulcro ... ", La búsqueda lleva a Ma Magdalena a no temer entrar en el sepulcro e inclinarse. ¿Nos inclinamos para buscar lo que hay en nuestro alrededor? A veces la Iglesia está indiferente y pasa al lado del sepulcro sin entrar e inclinarse.

Inclinarse implica bajarse. Eso cuesta. Sin embargo, vemos que las mujeres de nuestros pueblos o ciudades están sentadas en el suelo. ¿Qué esperaban esas mujeres? -- Vender limones, recuperar fuerzas, conversar sus penas o alegrías. Julia, prostituta, considerada por la sociedad como indigna, se inscribió en un centro de educación nocturno porque espera que algo en su vida puede cambiar. La fragilidad de ésta y otras mujeres, no les quita el soñar con un futuro más digno.

"¿Mujer, ¿por qué lloras?", Ella llora porque no ve a Jesús, a quien ama y no lo encuentra. Es una experiencia de algo muy concreto que ocurre normalmente en (a vida y que hay que rescatar. María Magdalena llora sin importarte el "que dirán".

Jesús acoge a la mujer tal como aparece; no cuestiona ni interpreta su llanto. Pregunta el por qué para invitarla a entrar al fondo de su corazón. Sólo ella puede entrar en el fondo de su ser. El Resucitado con su pregunta te ayuda a que ella reconozca lo hondo de su vida. Las lágrimas se han convertido en M. Magdalena como una fuerza dinamizadora, expresadas con espontaneidad y libertad. A María Magdalena no te importa llorar, no tiene miedo al ridículo.

El llanto no se puede interpretar ni mistificar. Las lágrimas y el dolor han sido muy mistificados por la teología. El llanto tiene una relación estrecha con el secreto y con el amor. La actitud de Jesús en los evangelios ante el dolor y el llanto es acercarse y consolar porque sólo el gesto de protección y acompañamiento sólo lo pueden hacer las personas que aman.

"Porque se han llevado a mi Señor .. ", es la causa del llanto de M. Magdalena.

Y nosotros, ¿Por qué lloramos?... Acogiendo a un alcohólico que buscaba, no dinero, sino consuelo, me puse a Uorar con él. Era como recuperar algo perdido.

Muchas mujeres lloran por amor, hasta el perdón. Eso da capacidad para esperar. Lloran también porque la sociedad no les deja hacer lo que quieren.

Las mujeres cuando lloran pueden desahogarse y así limpiar su mirada para ver de nuevo que la vida es posible.

Ocurren acontecimientos que nos dejan impotentes, frente a tos cuales no es posible la huida sino que nos sentimos como aprisionadas dejándonos involucrar, bajando al sepulcro del dolor. Después de la escucha y compartir el llanto y sus causas, hay que seguir acompañando y buscar alternativas porque "no podemos defraudar a quien nos busca, hay que servir". Servir es también enfrentar las leyes injustas. ¿Cómo? Atreviéndonos a buscar las causas de la injusticia y no contentarnos solamente solucionando las consecuencias. Esto nos obliga a entrar en el campo socio-político y económico.

M. Magdalena, en este texto, nos permite hacer memoria de lo que sin ella se habría olvidado o no se hubiera conocido.

2. ¿Por qué lloran los muje res de mi pueblo?

Por la violencia: maltrato del esposo, desprecio de los hijos, trato injusto en el trabajo, por la corrupción del sistema que se vuelve contra las mujeres al no tener respaldo, por tos insultos, desprecio y rechazo, por el sistema violento de globalización que busca que unos pocos vivan a costa de la muerte de muchos, por la marginación, por la pobreza, por la guerrilla y el terrorismo que secuestran y matan a sus esposos e hijos sometiéndolas al silencio y amedrentamiento.

Por las violaciones: en su cuerpo (muchos casos de niñas violadas por familiares, secuestradas, violadas y muertas a manos de depravados sexuales), mujeres violadas en su derecho a ser madres cuando son mutiladas sin su conocimiento quitándoles la posibilidad de engendrar. Relaciones sexuales despersonalizantes que en algunos casos conciben hijos en el dolor y la violación. A estos hijos ellas los Karnan "hijos de las lágrimas".

Por las relaciones humanas rotas: Infidelidad, problemas con tos hijos, alcoholismo de los esposos, abandono del esposo y a veces también de los familiares cuando la mujer ha caído en desgracia.

Por falta de expectativas: Falta de proyecto de vida y presencia de sueños quebrados. Hay desesperanza porque no se perfilan salidas.

Por frustraciones: que siendo profundas llevan a largas depresiones que desintegran la persona y la familia. Muchas veces las mujeres lloran sin saber por qué, desconocen la razón última de sus depresiones.

Por el machismo, sexismo y patriarcatismo: En nuestra sociedad, donde predomina el dominio de los varones, muchas mujeres lloran reconociéndose víctimas del engaño y abandono de aquellos que no asumen la responsabilidad de padres de los hijos que han engendrado. Lloran por el trato prepotente y despreciables de los esposos, padres y hermanos que privilegian su ser varón, despreciando la dignidad de la mujer. Son menores los casos de patriarcatismo pero que también son causa del llanto de las mujeres, muchas conviven con hombres que saben que tienen varias esposas de los cuales no les es fácil separarse. Las mujeres han internalizado el sufrimiento y el llanto como algo connatural a su ser femenino y lo manifiestan así: "lloramos porque hemos nacido para sufrir, nos acostumbramos al dolor, porque los varones creen que en nosotras se ha personificado la maldad. Se ha descargado en nosotras las culpa del pecado de la humanidad. Nos consideran extrañas, seductoras, peligrosas. Por eso el hombre tiene derecho a dominarnos". Esta conciencia equivocada del ser femenino lleva a fomentar en los hijos y en el esposo esta mentalidad sexista y machista. Y si somos sinceras, nosotras mismas, religiosas, estamos inmersas dentro de esta mentatidad y actitud que es necesario revisar y cambiar.

Por la alegría de ser valoradas y al encontrar su propia dignidad. Las mujeres lloran pero siguen con fuerza, no se postran, se mantienen de pie en los quehaceres de la casa y buscando cómo sobrevivir. Las lágrimas poseen un dinamismo interno de consuelo y esperanza.

Es verdad que las mujeres lloran mucho pero, nuestra labor pastoral entre los pueblos indígenas, nos ha revelado algo nuevo: Las mujeres indígenas no lloran así no más y no están tan sometidas como nosotras creíamos. En las organizaciones populares es la mujer quien lleva la voz cantante. Ellas no hablan en voz alta, más bien es el marido el que habla en voz alta lo que la mujer le dicta por lo bajo, y él debe obedecer. Tampoco ante la muerte el llanto es inconsolable. Ellas lloran cantando a sus seres queridos y en medio del dolor saben poner la nota de alegría y distensión, incluso bailan si el fallecido es un niño o una niña.

3. ¿ Por qué lloran las mujeres dominicas ?

Porque nuestras comunidades religiosas a veces no nos brindan la oportunidad de un desarrollo integral como personas, mujeres, religiosas, dominicas.

Porque nos falta un proyecto de vida que nos apasione. No somos felices como queremos serlo y como la gente piensa que lo somos.

Las estructuras y estilo de vida dificultan en gran manera nuestra formación inicial y permanente. Hay casos en que se prioriza el trabajo por encima de los estudios teológicos o profesionales.

En muchos casos se enfatiza más la uniformidad que la unidad.

Porque, por más insertas e inculturadas que estemos en el pueblo, siempre nos sentimos extranjeras. No llegamos a comprender la sabiduría del pueblo donde vivimos y a quien servimos. No penetramos su sentido más profundo y por eso, somos triviales en nuestros juicios.

Por no entender ni saber entrar en profundidad en el mundo de las mujeres, nuestra vida y estudio muchas veces están desligados de ellas.

Porque la influencia que tiene la vida religiosa en el pueblo, muchas veces, no la empleamos para liberarlo. Le creamos dependencia. Por ejemplo: los proyecto de las ONGs y otros.

Porque no somos suficientemente reconocidas ni respaldadas por la jerarquía.

Porque nuestros hermanos, los dominicos, no acaban de comprender nuestra manera de vivir y de mirar la realidad. No nos sentimos cercanas y comprometidas en proyectos comunes con ellos.

Porque nuestras estructuras no están siempre al servicio del reino. Encontramos la verdad en el pueblo pero por nuestras estructuras cerradas no la tenemos muy en cuenta.

Por la incoherencia entre lo que pensamos y deseamos con lo que vivimos en la práctica.

Porque los de fuera nos reconocen más por lo que hacemos que por lo que somos y por la mística que vivimos. Sobreponemos casi siempre la eficacia a los otros valores.

El valor de las lágrimas. Ellas son signo del paso a la vida nueva, nos dan fortaleza, nos limpian, después de llorar mucho quedamos "tivianitas", son el bálsamo para nuestro dolor. Expresan el abandono, la confianza, la intensa espera, son el punto de partida para buscar soluciones a las causas del llanto. Son el signo de la experiencia del encuentro, de la grandeza y belleza de la mujer, no de su debilidad. En las lágrimas reconoce, Magdalena, el rostro del Resucitado y son en adelante, para ella, portadoras de vida y esperanza. Nos hacen sentir el amor de Dios en el silencio y la soledad.

4. Relación del texto con la memoria dominicana en clave de COMPASIÓN.

Domingo tuvo la sensibilidad de estar con la gente que sufría. Es un gesto alternativo. El rostro de Domingo se transformaba en contacto con la miseria de la humanidad. En las noches llevaba hasta el corazón de Dios todo el dolor que había descubierto en contacto con los necesitados. Domingo era muy femenino, tenía la capacidad de compadecerse, de escuchar con ternura y misericordia el llanto de su pueblo. Catalina es, para nosotras también, ejemplo de compasión que acompañó en el dolor a su pueblo y a la Iglesia. Del mismo modo lo hicieron Martín, Rosa, Juan Macías y muchas dominicas insertas, más que los varones.

Domingo está a la base de una "teotogía del sepulcro" que, nosotras, a ejemplo de María Magdalena, necesitamos cultivar. El Verbo encarnado en la condición más abandonada y excluida de la condición humana, nos invita a vivir nuestra opción con los pobres de una manera auténtica y creíble.

Conociendo el momento histórico, la actitud de Domingo fue profética. Conociendo la sed de verdad de los cátaros aprendió de ellos ese deseo profundo de vivir en la verdad y desde esa semilla del Verbo que descubrió en ellos se decidió a asumir la vida mendicante, considerando el estudio como elemento fundamental para su predicación. lln estudio no hecho sólo en los libros, que eran pocos en su tiempo, sino alimentado principalmente por la compasión, oración y contemplación. La preocupación de Domingo es recuperar la verdad proponiendo un modelo alternativo del ser cristiano y una nueva imagen de Dios que rescata el valor y dignidad de la persona en una nueva visión de la humanidad.

No puede haber compasión sin indignación. Cuando la Verdad no es reconocida o la dignidad de la persona es maltratada, surge la voz profética de denuncia. Para Diego y Domingo era un escándalo cómo la Iglesia predicaba a los herejes. la verdad del evangelio era maltratada por la falta de verdad del testimonio de los predicadores. En este contexto, Domingo se convierte en "Predicador de la Gracia" que es la Verdad y la Vida plena que es Dios mismo.

La compasión al estilo dominicano nos invita a dejarnos despojar del "saber". Domingo con su capacidad de escucha y paciencia se deja evangelizar por los pobres sometidos por la herejía de su tiempo. Escuchando pacientemente el dolor y lágrimas de los pobres y herejes, se deja evangelizar. Propone estilos alternativos de vida cristiana para rescatar los valores perdidos de la fe. Esta actitud de despojo nos exige una disciplina fuerte de estudio desde la realidad y el corazón, escuchando el llanto de los que sufren y siendo perseverantes en ella. No es una moda.

La compasión nos pide ser eficaces y fecundas en el servicio a la vida. Esto no es posible si vivimos aisladas. Necesitamos crear y fortalecer redes de articulación e información utilizando todo lo positivo que nos ofrece la globalización y posmodernidad.

Es bueno que la gente del pueblo nos vea insertas pero al mismo tiempo itinerantes. Esto no debe confundirse con inestabilidad. Nuestra gente no debe vernos como "aves de paso". Es importante saber acompañar al pueblo aún desde la distancia con visitas esporádicas en las que se vivan momentos fuertes de encuentro y misión. No nos podemos olvidar porque nuestras sangres están ya entremezcladas y nuestras esperanzas unificadas en la consecución de un mundo más justo y más humano, capaz de vivir los valores del Reino.

IV. Plenario creativo y diálogo

Al terminar la tarde, cada grupo expresó, a su manera, la síntesis de su reflexión del día:

Grupo 1

Presenta el contraste entre la vida cotidiana de las mujeres del Primer Mundo y las mujeres del Tercer Mundo. También aparece el desigual encuentro de ambos mundos. Todo eso en un breve sketch.

Grupo 2

Mujeres alrededor de una vasija, sobre la cual cuelga una argolla. Todas ellas inclinadas tocando la vasija.

Grupo 3

Mujer con una olla de barro va recogiendo el llanto de las mujeres, una por una, que poco a poco se levantan y consuelan mutuamente... y de repente... de la otta surgen flores, bellas flores que se nos regalan.

Grupo 4

Nos cuentan la historia de Beatriz, mujer que por mucho tiempo llora, en las reuniones de mujeres, porque todas las noches, en la letrina de su casa mirando las estrellas llora sin saber por qué. Con las mujeres llega a descubrir que el motivo de su llanto estaba en los niños que había abortado. Con el llanto se liberó y liberó al amor.

Resonancias

Una de las novedades de la teología se refiere a las fuentes, se entremezcla el estudio de la época de Jesús con las voces de las mujeres pobres y marginadas.

El llanto de las mujeres es comunicacion más profunda del ser, sin palabras.

El llanto de las mujeres pobres merece el respeto y tenemos que permanecer ahí, hasta que se haga el respeto.

Expresando el dolor, las mujeres dan vida y recrean algo alternativo.

Gozo de soñarjuntas una teología que nace de la terquedad de las mujeres.

Para liberar y entrar en nuestros pueblos tenemos que hacer los mismos gestos del pueblo, que no son los gestos oficiales.

Todas las veces que nos encontramos, repetimos los gestos y palabras del pueblo, y eso da confianza.

Jesús ayuda a la Magdalena para que sea ella misma quien descubra al Jesús Resucitado.

El llanto parte de nuestra humanidad. Jesús con frecuencia llora de compasión... Lo mismo hace Santo Domingo. Debemos captar el llanto... y dejar el espacio.

No podemos pasar de largos tantos sepulcros. Tenemos que inclinarnos.

La técnica nunca podrá secar las lágrimas que son fuente de vida.

Enfrentar el dolor cara a cara sin vislumbrar el amanecer resulta difícil.

Aceptar el dolor y dejarlo que se exprese, para que sea fecundo.

María Magdalena permanece en medio de la noche, el momento de la misericordia, de la compasión.

Lo oculto de la búsqueda es muy oculto y riesgoso, de permanencia en la noche.. no es una búsqueda individual, es necesario recalcar la dimensión política, social y cósmica.

El sufrimiento en relación con el cuerpo que termina con lágrimas de sangre... el cuerpo lo expresa, se lo permitan o no.

Las lágrimas son un método teológico. Hablar con autoridad porque se ha llorado. La Magdalena habla de Jesús porque ha fforado.

Llanto y misterio del dolor. Cuando el dolor se sabe sufrir y vivido es una oportunidad de crecer.

El modo de hacer teología es diferente. Personas concretas que van haciendo un texto para nosotras, desde donde leemos el proyecto de Dios y la negación de ese proyecto.

Persistencia de la Magdalena por colocar el perfume, enfrenta el sistema establecido... y las lágrimas dicen, no aceptar el orden establecido.

Nueva Creación, Jesucristo que amanece. Pablo recuerda que toda la creación está gimiendo (Rm 8, 19-22).

Muchas veces lloramos sin saber por qué, cuando respondemos a la pregunta de Jesús nos llega la vida.

La mayoría de las mujeres y los niños no lloran, tendríamos que preguntarnos por qué no lloran.

Por qué lloramos hoy las dominicas, nos costó y quedó a medio responder. A veces lloramos por sonseras y nos quedamos confundidas. Tendríamos que llorar como Domingo y la Magdalena.

Es esperanzador descubrir un Señor muy delicado con ella: "Mujer, por qué lloras". Ojalá estemos con el gesto de Jesús que no violenta. R respeta...

En las lágrimas se refleja el rostro de Jesús.

Cuando lloramos, es como que el dolor sale. Gracias a las lágrimas es que las mujeres podemos seguir siendo más equilibradas.

Ahondar en el sufrimiento, empezar a sentir y llorar con el que sufre da confianza. Cuando en nuestras comunidades acogemos las lágrimas unas con otras, esa comunidad queda muy dentro nuestro.

Al comenzar la noche, las hermanas de Chile nos invitan a la oración vespertina que nos habían preparado. En la oscuridad y el silencio meditamos y compartimos nuestras reflexiones motivadas por un poema, un salmo y cantos.

Mujer, ¿qué buscas?

I. Liturgia

Las hermanas de Ecuador, nos han preparado la celebración según el esquema que se utiliza en las reuniones de C.E.B.s o Iglesias vivas. Ligia nos introduce y nos invita a cantar: "Virgen de Nazaret". A la realldad nos acercamos desde un video sobre una comunidad indígena de Chimborazo, titulado "Mayushina" (Como semilla) y la reflexión la hacemos desde dos preguntas: ¿Qué busca la mujer del video? y ¿Qué buscan las mujeres con las que nosotras trabajamos?

A la Palabra nos acercamos con la lectura y reflexión en silencio, de Jn. 20, 15... Este espacio lo concluimos, con el Credo de la Mujer Dominica, para dar paso al Rito de los consejos de los Purua. Dos hermanas solicitan consejos a otras dos hermanas llevando un regato. Ponemos fin a este rito cantando "Ñucanchic yayacunaca"

Terminamos la celebración compartiendo comida típica de Ecuador. El compromiso ha quedado para reflexionarlo durante el día.

II. Aporte a la reflexión

A continuación, María José Caram al igual que Inés saca su "papetito" que decía:

¿A quién busca María Magdalena?

María llora y se agacha para mirar. Llora y busca. Llora porque alguien le falta. "Porque se han llevado a mi Señor y no sé donde lo han puesto" (Jn 20, 13). En sus lágrimas se refleja el resucitado, pero ella no lo ve. Sin embargo, este llanto es el primer paso para empezar a buscar. Ella reconoce la causa de su llanto. Su actitud la capacita para un mirar profundo, para un mirar distinto que te permitirá reconocer después a su amado.

El texto de Juan nos presenta a una María Magdalena ejerciendo un rol representativo de la comunidad de los discípulos y discípulas. Ella es la discípula que busca al Maestro arrebatado, a oscuras, a tientas, en el lugar donde están los muertos, en el sepulcro.

Podríamos relacionar también a María Magdalena con la amada del Cantar de los Cantares, que busca al amado sin saber dónde hallarlo.

Esta búsqueda de la "discípula amada" es con sed, con anhelo y con pasión.

¿A quién buscan las mujeres de nuestro pueblo?

Ayer hemos constatado que las mujeres con las que vivimos y a las que servimos lloran. Las preguntas que nos guiarán hoy son:

* Las mujeres de nuestro pueblo ¿están en búsqueda? ¿a quién buscan? ¿dónde buscan?

* Nosotras, las mujeres dominicas, ¿buscamos?; ¿a quién buscamos?; ¿dónde buscamos?; ¿esta búsqueda es la misma o es distinta de la búsqueda de las mujeres de nuestro pueblo?; ¿buscamos junto con ellas?

Como Magdalena aquel primer día, la mayoría de las mujeres populares se levantan muy temprano, cuando todavía no ha amanecido. Quizás ellas también se acostaron con el corazón acongojado porque el hijo no ha vuelto, el marido te ha pegado o la traiciona, porque no hay quien traiga un peso a la familia. Sin embargo, antes que el sol, ellas se levantan y empiezan su peregrinación por la vida.

He preguntado a muchas de ellas cómo se levantan y me han respondido "en el nombre de Dios me levanto ... " así, con la convicción de que Dios las ayuda, empiezan a preparar el desayuno, se van a su puestito en el mercado o se dirigen a lavar ropa en las casas para ganarse algunos centavos o se marchan al campo para pastear sus animales.

Quiero rescatar un hecho muy común en nuestros pueblos y ponerlo como símbolo y expresión de la vida y de la búsqueda de tantas mujeres: la peregrinación. En efecto, la gente sencilla, que tiene un profundo sentido religioso de la vida, sabe que Dios la acompaña cada día en sus luchas, sufrimientos, deseos y alegría. Por eso acostumbra acudir a ciertos lugares en los que Dios se ha manifestado de manera especial, con el fin de nutrirse allí para seguir caminando por la vida. Estos lugares son los cerros o los santuarios que albergan la imagen del santo patrón de su comunidad (que puede ser la Virgen, el Señor o algún otro santo canonizado por la Iglesia). En los santuarios nuestro pueblo hace una experiencia religiosa fundante que se extiende desde ese lugar sagrado hacia el universo entero, hilvanando la vida minuto a minuto.

Como Magdalena, las mujeres populares ejercen, muchas veces, un papel representativo de su comunidad. Recuerdo que una peregrina joven que bailaba en una comparsa religiosa me contaba que, al entrar en el santuario con sus compañeros, lloraba de emoción porque sentía que allí, bailando, representaba a su comunidad de origen.

También, como María Magdalena, las mujeres son discípulas y buscan aprender del Maestro la sabiduría de la vida, y buscan con pasión esta sabiduría.

Allí, en contacto estrecho con el Dios de la vida, al que pueden ver, tocar y sentir que las abraza, ellas descubren su dignidad personal, aprenden que están llamadas a ser reconocidas y amadas porque El las reconoce, escucha y ama. Y del Maestro reciben la vida plena para ellas, para sus hijos y comunidades.

¿A quién buscamos las mujeres dominicas?

Como María Magdalena, como las mujeres populares, las mujeres dominicas buscamos al amado. Y lo buscamos en la vida cotidiana del pueblo con el que vivimos, en sus dolores y alegrías, en sus trabajos y en sus fiestas, en su pasado, en su presente y en su futuro. Nuestra experiencia de Dios se da en el encuentro con el otro diferente, que se constituye para nosotras en portador/a de salvación, en espacio de gracia, en compañero/a de camino. Y descubrimos que ese otro/a es igual que nosotras, aunque diferente; y la tierra que se crea en esa relación se convierte en manantial de sabiduría.

Quizás podríamos preguntarnos a quién buscamos en el estudio y con quiénes nos encontramos en la compasión. Así, estos rasgos propios de nuestra espiritualidad dominicana, podrían encontrar mucho sentido si aprendemos a vivirlos y recrearlos a la luz de la experiencia de búsqueda que tiene nuestro pueblo.

(María José Caram, O.P.)

III. Reflexión de los grupos

Al igual que el día anterior continuamos sacando nuestros "papelitos" y compartiéndolos en grupo, ellos decían:

1. ¿A quién busca María Magdalena?

María Magdalena buscaba al que era el sentido de su vida, la razón de su ser, su fuerza y futuro.

Ella busca recuperar esa experiencia de haber sido dignificada por Jesús. Esto te impulsa a permanecer en el sepulcro en busca de su amado (ella estaba confundida de amor) para honrarlo, rendirle homenaje siguiendo las tradiciones de su pueblo.

Busca a alguien que es más que un cadáver, alguien que significó mucho para su pueblo.

* Busca ta manifestación de la vida en medio de la incertidumbre de la muerte, y ella siente que hay una esperanza, por eso permanece.

Busca responder a las necesidades que la situación o momento clama.

Busca volver a sentirse amada, en medio de su soledad e incertidumbre.

María Magdalena en medio de la crisis no pierde el sentido de lo que busca y esto lo lleva a dar con lo que busca.

Busca el encuentro con ella misma, con su cultura, no pierde de vista el objetivo, ella busca y busca con la certeza, que le da su fe y su amor.

Busca representar al pueblo, a la comunidad y por ende a toda la humanidad.

2. ¿Qué buscan las mujeres de nuestro pueblo?

2.1. A nivel personal:

El amar y ser amadas; porque hemos sido creadas para querer y ser queridas. llna persona que no es querida muere. En lo más profundo del corazón no está el deseo de tener o poseer sino un deseo más profundo de amar.

Espacios donde sean reconocidas en su dignidad de personas, recuperando su identidad, independencia, valía, autoestima, libertad.

Certeza en los momentos de confusión, incomprensión, falta de horizontes.

Satisfacer sus necesidades económicas, en la lucha diaria por sobrevivir con su familia.

No ser víctimas de violencias: físicas, psicológicas, morales y políticas.

Organizarse para trazarse objetivos comunes en bien de su comunidad, fortaleciendo la solidaridad por una mejor calidad de vida.

Superarse y estudiar para poder ayudar a sus hijos.

La superación de sus hijos, promoviéndolos en el campo educacional, aún a costa de grandes sacrificios.

Abrirse nuevos horizontes, rompiendo esquemas tradicionalistas (la mujer en su casa; los hombres piensan, las mujeres sienten; ... )

2.2. A nivel religioso:

Buscan el Dios cercano en quien creen. Y lo reconocen como un Dios providente (Padre y Madre que cuida la vida y la prolonga), que camina dentro de ellas y en su vida cotidiana.

En su búsqueda tratan de relacionar fe y vida, expresando espontáneamente su propia vivencia de fe. (Expresiones que manifiestan a través de sus cantos, bailes, arte, piedad, naturaleza ... ).

Buscan contemplar, alabar y agradecer, manifestándolo en sus fiestas patronales y otras expresiones.

2.3. A nivel comunitario:

Buscan ser escuchadas, creando espacios para compartir, para sanarse, trabajar juntas y sobrevivir.

Buscan reestablecer y/o mantener la armonía: familia, comunidad y tradición, que es amenazada constantemente por el sistema neotiberat.

Buscan mantener la alegría y sentido de fiesta.

Buscan tener representatividad a nivel político en su localidad.

2.4. A nivel valórico:

Buscan perpetuar el valor de la vida, la fidelidad, la libertad, la solidaridad, la justicia.

Como la Magdalena, permanecer y perseverar frente a la dificultad.

Mantener la identidad cultural aún en situación de migración forzada.

Tener noticia de los hijos desaparecidos.

3. ¿Qué buscamos las mujeres dominicas ?

Buscamos hacer el camino del disciputado como María Magdalena, recuperando su figura y el liderazgo, para hallar nuevas formas de "encuentro con los pueblos". Esto nos exige escuchar sus gemidos, hacer silencio y oración cotidiana; no abandonar el estudio formal, mantenernos en fidelidad a la obra del Espíritu en medio del pueblo de Dios; estar abiertas, aceptar y recibir lo distinto.

Peregrinar juntas, junto a ellos y ellas, desde su desnudez en compasión y fraternidad.

Buscamos un modo profético, fruto de nuestras entrañas, para detectar las huellas del Señor en la historia, lo cuál es profético, porque contradice y completa el paradigma masculino de ver, predicar, sentir y estar.

En nuestras comunidades: escucharnos, amarnos, aceptarnos.

Predicar respondiendo evangélicamente al contexto actual.

Buscamos, por encima de todo cuidar y defender la vida.

4. El estudio dominicano como forma de buscar.

El estudio en la Orden es un elemento constitutivo de su espiritualidad, que nos debiera llevar a armonizar los demás elementos de nuestro carisma, en perfecto equilibrio.

Nuestro estudio no debería tener otro objeto que el rescatar desde la realidad a ese Dios de la vida que peregrina junto a su pueblo y a nosotras en él.

Nuestro estudio intenta aprender de los gritos y gemidos de la humanidad. Vemos cómo Santo Domingo vende sus libros porque "no quiere estudiar en pieles muertas, mientras sus hermanos se mueren de hambre". Vende sus libros para rescatar esa voz no escuchada, esa palabra perdida de los excluidos.

Estudio que no nos puede hacer olvidar que, en justicia, este pertenece a los más sencillos y excluidos de la historia.

Estudio como sabiduría, don del Espíritu, que estamos llamadas a compartir, ya que se nos ha concedido para los demás.

Estudio en el que estamos llarnadas a superar visiones individualistas, para hacer de éste, un compartir solidario, como una actitud propia de nuestro ser femenino de colaborar y ayudarnos mutuamente.

Debemos esforzarnos por no perder nuestros espacios ni dejarnos aplastar por el patriarcado imperante en los centros de estudios.

Estudio que nos debe llevar a armonizar la palabra de Dios, con la palabra del pueblo vivida en comunidad.

Estudio que no puede darse más que desde una actitud de ascesis y compasión.

Desde lo dominicano nuestro estudio no debería llevar a ser mujeres con grandes pasiones.

IV. Plenario creativo

Cada grupo expresó su reflexión del día así:

Grupo 1

A la manera de tos peregrinos, algunas hermanas pasaron la vela por los cuerpos de otras para sacar tos males. Después dos de ellas van en procesión a la Virgen y rezan allí. Después se acercan a cada una de nosotras sacando nuestros mates pasándonos la vela.

Grupo 2

Las hermanas ingresan corriendo con un cántaro con fuego, se ponen en círculo a su alrededor y cantan.

Grupo 3

Las hermanas ingresan caminando y buscando los distintos elementos de la teología que van descubriendo en el camino. Se ubican en círculo y cantan "ellas están llegando, por las puertas y ventanas".

Grupo 4

Ingresan caminando, portando la Biblia y se ubican en círculo. De la Biblia, que ha sido ubicada en el centro, brotan los pañuelos que ellas. cogen, entonces, surge la caminata hacia las nieves, danzando y cantando "Por los caminos de América".

Resonancias

Descubrimos un camino para releer la espiritualidad a la luz de la Magdalena y de nuestras mujeres. El método de hacer teología parte y se nutre desde la realidad y sólo desde ahí puede dar fruto a la familia dominicana.

El estudio es una necesidad de tas personas. Domingo no se inventó el carisma.

La capacidad de recoger las preguntas, qué buscas, por qué lloras, búsqueda confundida.

Domingo estudia en la calle, desde joven. la actitud de estudio no puede separar estudio de la realidad. Se estudia desde la calle.

Nuestras raíces son muy populares, después se vuelven intelectuales. Los verdaderos estudiosos son los pobres, los humildes, que buscan y tienen sed...

En el mundo globatizado, los M.C.S. nos dan la curiosidad pero no estudian la realidad. Tomar distancia de la actitud neoliberat, postmoderna.

El estudio no se inventa.

¿Quiénes son nuestros compañeros de estudio?.

La espiritualidad desde la realidad, desde la expresión de nuestros pueblos, envía un mensaje a otros.

La vela tiene sentido de radiación, el enfermo no puede ir al santuario, pero otros se lo llevan.

La obsesión de Jesús es el Reino, la vida, vida que buscamos, a veces, equivocadamente.

La Magdalena se universaliza y se hace humana, esto es lo común a todos, la significación de ser mujer.

La mujer, en su cuerpo, experimenta procesos, cambios, etapas diferentes. La espíritualidad cambia como cambia el cuerpo. Este es un campo que debemos explorar.

Estudio dominico desde la vida cotidiana y para la vida cotidiana.

Las producciones no son patrimonios personales. Debemos vivir experiencias de colaboración mutua.

El estudio es como un parto.

A medida que hacemos camino, el sistema de nuestra vida cambia y cambia el modo y, el para qué estudiamos.

En el estudio no sólo interviene la cabeza, sino todo el cuerpo y los sentidos.

No estudiar sólo en un lugar sino en muchos lugares.

En el estudio se hace memoria de otros que se cruzan en nuestra vida.

El reto del silencio donde se crea la palabra. Sería interesante verbalizar qué tienen que ver los gestos de la religiosidad popular con nuestra espiritualidad latinoamericana; ver cómo este lenguaje nos ayudaría a hacer más fuerte nuestra espiritualidad y a sintetizar con quienes vivimos esta búsqueda.

Magdalena contesta con una súplica movida por la pasión, ella nos invita a pensar desde las entrañas.

En la peregrinación las mujeres van hasta las nieves, y ellas han logrado ese espacio. Nosotras como dominicas tenemos que "tocar las nieves" (espacio que las mujeres incas conquistaron).

A la Magdalena la comunidad la escucha, no va sola, va como comunidad al encuentro con el otro...

En la predicación lo central sería la dignidad de la mujer. Reconocerse como digna.

La solidaridad para con nosotras es un camino de conversión.

Estamos llamadas a un movimiento que transforme liberando en forma total y global.

Como el día anterior, al terminar el espacio destinado a las resonancias, nos reunimos para la Celebración Vespertina y con ella poner fin al trabajo de esta jornada.

Suéltame... anda a decirles a mis hermanos...

I. Liturgia

Las hermanas de Brasil nos invitaron a la Celebración de la mañana y para elto nos convocaron en el jardín. Nos recuerdan que la Creación y la Resurrección acontecen en un Jardín y que el deseo de la Humanidad es volver al Jardín, la Tierra Prometida, el Paraíso.

Allí, en medio de abrazos y alegría, hacemos memoria del Encuentro de Jesús con la Magdalena y el envío de ella a anunciar a sus hermanos.

Se inicia la marcha en busca de los hermanos, por el Jardín, portando carteles y fotos de los hermanos de Brasil. A continuación la procesión, encabezada con la Cruz y un lienzo blanco, simbolizando la Resurrección, y un lienzo café, simbolizando el martirio, ingresamos en la sala cantando: "Bendita e lovada seja esta Sa ta Romería".

Ya en la sala reflexionamos acerca de las amarras que nos impiden vivir y anunciar ta

Resurrección. Esta reflexión la terminamos con el salmo escrito por religiosos negros de Brasil.

La Celebración termina con el canto Partilha.

II. Aporte a la reflexión

Seguidamente Deha, invita a Marcela a dirigir una breve dinámica en la que desde la experiencia del feto podemos sentir que se vive cuando nos toca soltarnos o soltar a lo largo de nuestra vida.

Terminada la dinámica saca su "papelito" que dice:

Trataré de motivar la reflexión, hoy desde el texto (Jn. 20, 17-18) y desde mi experiencia personal Para ello veo tres momentos claves: Encuentro, Suéltame, Ve y Di.

El Encuentro de Jesús con la Magdalena, encuentro que va a llevar a la experiencia del suéltame (sin encuentro no puede haber experiencia de soltar, para vivirla necesariamente tiene que haber alguien que suelta y alguien que se suelta), según nos dice Juan se vive en un tiempo y en un lugar especial. El tiempo es un tiempo fuera de tiempo, trataré de explicarme, Magdalena cuando ve la tumba vacía, pide ayuda, y va donde Pedro y el otro discípulo. Ellos van con ella, pero pronto se dan cuenta que no hay nada que hacer, y se van para la casa. La Magdalena no, aunque llorando, se queda, y ahí se produce el Encuentro; ése es tiempo precioso. Los campesinos bolivianos saben usar ese tiempo. El lugar es afuera. Hoy dónde es "afuera", en un mundo tan globalizado, neoliberal y posmoderno. "Afuera", lugar precioso, lugar de Encuentro. En este tiempo y lugar "preciosos" la situación es de conflicto. Magdalena lloraba. El encuentro se da fuera de tiempo, fuera y en situación de conflicto. No es la única manera de encontrarse con el Resucitado, el Amado de mi alma (Cant. 1,7), pero es una.

A María Magdalena y a nosotras esta experiencia nos lleva a otra, "suéltame". Me preguntaba qué es lo que nos da la fuerza para soltarnos en medio de la inseguridad, el miedo y la certeza intuitiva que debes soltarte, producto de la separación. Encontraba tres razones: indudablemente, el Encuentro, tu experiencia con El. En segundo lugar el para qué te sueltas, la Misión y, en tercer lugar, y sobre todo porque intuyes que en aquel lugar a donde te envía es un lugar de Encuentro. La Magdalena va y dice: "he visto al Señor" (Jn. 20, 18).

En Lima nos preguntábamos, qué predicar y desde dónde predicar. Nos puede pasar como a la pastora del Cantar de los Cantares: "Dime, Amado de mi alma, ¿a dónde llevas a pastar a tu rebaño, dónde lo llevas a descansar a medio día, para que yo no ande como vagabunda detrás de los rebaños de tus compañeros" (Cant. 1,7). La respuesta no se deja esperar: " ... si no lo sabes, sigue las huellas de las ovejas" (Cant. 1,8).

Después de oír, los documentos ectesiales, de Medeffin a Santo Domingo, nuestras Constituciones, lo que voy descubriendo con otros en el estudio etc., todo apunta a que lo que tenemos que predicar está en la Historia, la Realidad, la Misión. ¿Será difícil en nuestro mundo contemporáneo ver "Las huellas de las ovejas"?

Nuestro trabajo hoy podemos verlo desde la Magdalena, desde las mujeres con quienes vivimos y desde nosotras mismas, preguntándonos: desde dónde predicar, qué predicar y cómo vivir la itinerancia, hoy.

(Delia Sáez Betancourt)

III. Reflexión de los grupos

Terminada la motivación, por la mañana, en grupos, compartimos los siguientes "papelitos".

1. Encuentro:

El permanecer de Magdalena es la espera de la madurez, el tiempo de formación, de reflexión y de contemplación que la prepara para lo que iba a venir. Como ella debemos aprender y permanecer cuando no sabemos qué hacer.

María Magdalena no te reconoce a Jesús porque se quedó con la experiencia anterior; debemos atrevernos a encontrar al Señor en otra experiencia. El Señor está en gente con rostro concreto.

"Lo que hemos visto y oído, eso predicamos": esto es fruto del encuentro, de lo vivido con Jesús. No podemos anunciar a un Dios que salva sino a través de una experiencia espiritual como la que tuvo Magdalena, es lo que da fortaleza, al comienzo es pura intuición, si no existe esta experiencia no se podría dar el despojo y no podríamos transmitir esperanza a lo marginados.

Hay tiempos distintos de encuentro, uno como el que tiene Jesús con Marta y María donde El las retiene y quiere que gocen y disfruten de su presencia y, hay otro tiempo de salir corriendo y anunciarlo.

El lenguaje diverso de las tres traducciones del versículo 17 nos puede llevar a pensar que no hubo un contacto físico entre Jesús y la Magdalena y en base a esto se formó una teología. Pero si Jesús le dice "Suéltame", es porque lo había abrazado; y esta vivencia afectiva ya estaba presente en la comunidad de los discípulos.

Hay una relación estrecha entre el soltarse y discernir: muchas veces tenemos que dejar nuestros planes y proyectos; con demasiado equipaje no vamos a poder discernir.

Magdalena vive una reafirmación de su identidad, porque ella debe enfrentarse con los discípulos. Ella aparece como la confirmadora de la fe, la que pone las bases firmes a la comunidad. Ella no está sola, es representante de la comunidad de discípulos y discípulas de la comunidad.

Es a partir del encuentro que María Magdalena se encuentra a sí misma, el reconocimiento de su dignidad de mujer. Es una experiencia desde dentro de ella a partir de ese momento Jesús está con, dentro, en ella.

2. Suéltame

El soltarnos nos desinstala y nos deja sin palabras. Para soltarse hay que tener una experiencia espiritual.

El suéltame de Magdalena es el romper con las creencias, tradiciones, y articularlas con lo nuevo. Salir de lo conocido y articularlo con el proyecto nuevo, de ahí surge la creatividad en la predicación.

Magdalena salió lejos, fue global, sin límites.

Mientras más se da el suéltame, más se da la predicación. Muchas veces estamos bloqueadas porque no nos soltamos. ¿Cómo vamos a encontrar lugares de predicación si no vamos al encuentro?

Hay que soltar algo para quedarse buscando, es un dinamismo de despojo. ¿Qué sentía Jesús cuando el dijo: Ásuéltame!, a Magdalena?: era una llamada de atención para no quedarse en el intimismo.

María Magdalena representa a una comunidad y no puede quedarse presa, tiene que ver otros horizontes o fronteras. El Espíritu Santo no es propiedad privada, sino universal, por eso hay que soltarse para permitirle que entre.

El soltarse produce susto, miedo, pero después viene otro encuentro. Las comunidades nos pueden ayudar a soltarnos, a no tener miedo, a confiar porque otros van avanzando.

3. Ve y di

Antes de preguntarnos qué predicar debemos preguntarnos qué entendemos por predicación, hacerlo desde el texto y desde las mujeres de nuestro pueblo, porque ellos no predican como nosotras con la idea que tenemos de predicación. La predicación es la relación entre lo que se predica y el encuentro. No es un trabajo, una labor, una tarea, muchas veces la hemos asumido como tal, porque no podíamos predicar como el pueblo. El eje del dibujo de Joana y lo dicho por Detia es el encuentro. La predicación como encuentro. No es decir algo como concepto o como doctrina. Domingo va aprendiendo la pasión por la predicación en el encuentro con los herejes, en otra parte del mundo; intuye que hay una fuerte relación entre predicación y encuentro, por ello te parece que cuando sólo hay enseñanza la predicación es falsa.

Debería nacer en nosotras la nostalgia del encuentro y así el contenido de nuestra

predicación serían cosas reales y concretas, es la vida. También hay una predicación bíblica, que no es la aprendida en la biblia, sino en la sabiduría en donde las mujeres van a pedir consejo como en la cultura Puruha quichua, del Ecuador; el don de predicar está en relación con el encuentro en su forma verbal.

Como vida religiosa hemos entrado en una mentalidad de la eficacia, si no vemos el resultado significa que no hemos hecho nada. El pueblo no hace nada, sus quehaceres, la supervivencia y todo lo demás es gratuidad. La Vida Religiosa Latinoamericana expresa la mentalidad Europea y no latina, porque no hemos sabido incorporar los valores del pueblo.

En la predicación y en el encuentro hay momentos de silencio y otros de palabras. Las palabras para las dominicas deben acercarse a la profecía, porque hoy en día es importante predicar desde la profecía, ya que nuestros tiempos quieren una evangelización que no moleste. No debemos olvidar que nuestra Orden nace predicando a la Iglesia oficial, que estaba predicando mal a los herejes. Para nosotras es importante recuperar la palabra de profecía, como las mujeres después de la Resurrección o como la palabra del pueblo que también es profecía, y muchas veces no te hacemos caso. Podemos pensar desde esta reflexión cuantos silencios injustos alimentamos. lln modo de silencio puede ser todas aquellas veces que no sistematizamos.

El dibujo de Joana es muy significativo, lo que tiene en su voz son las mismas personitas, esto es el contenido de lo que la mujer va a decir: el color de las personas del dibujo es oro; es porque su mensaje es oro, es iluminación.

Jesús envió a ta magdalena para que se encarne; esta es la meta de los dominicos y las dominicas, es como si Jesús le dijera a la Magdalena: Ásuéltame para que vayas a encarnar lo que yo he comenzado!.

La misión es el lugar donde Dios se manifiesta. El ser itinerantes no nos deja en el mismo lugar. Itinerancia es el cambio de lugar, pasar. Es la experiencia de la Pascua, es como pasar del túnel oscuro a la claridad de la Pascua. Pienso en la gente que va itinerando del campo a la ciudad por la sequía. Hay personas que van a acompañar a los peruanos que emigran a EE.UU. y Japón.

Nuestra jerarquía no anuncia un Jesús resucitado. Hay Obispos que dicen "no entiendo a este pueblo, porque es pagano" "es religioso pero pagano", otros dicen "que se han dedicado a lo social y político y no han evangelizado", otros "no creo en la pastoral de conjunto".

La predicación está con el ¿qué busca? porque predicar es mendigar nostalgias de deseo.

"Hermanos" nos da la idea que son aquellos que están más allá de tu propio círculo, más allá de nuestra cultura, parámetros, modos de pensar y sentir. Muchas veces nos quedamos mudas, entonces ¿qué predicar? no se sabe qué decir, pero en este encuentro se siente alegría y surge en el otro el deseo de más encuentro.

Domingo fue el fundador de los(as) predicadores(as) y no hay ningún sermón ni homilía suya, su predicación fue el encuentro y cada día fue una aventura, una novedad.

IV. Ante la reatidad de nuestro mundo globalizado

Al iniciar la tarde invitamos a Margarita Ruiz, socióloga, a compartir su "papelito" (cf. Anexo l).

Algunos cuestionamientos, aportes y alternativas que nos presenta el contexto actual para nuestra predicación.

1. Cuestionamientos:

¿Cuátes son los temas ante los cuales estamos sensibilizadas nosotras Y la gente para que a partir de ellos podamos formar redes? Ecología, salud, apoyo a campañas como el no pago de la deuda externa, etc.

Ante el contexto, nos preguntamos para que estamos preparando a los hombres y mujeres porque muchas veces son absorbidos por el sistema. ¿Cómo no contribuir directa e indirectamente a que el pueblo se convierta en mendigo y dependiente?

¿Qué opiniones y sentimientos tenemos sobre lo sociopolítico y cultural?

¿Cómo favorecer el estudio interdisciplinario dentro de las comunidades dominicas para lograr un mayor análisis de la realidad?

Como educadoras dominicas, ¿tenemos preocupación por la educación integral de las personas?

¿Desde dónde vamos a enfrentar el proyecto de globalización? (este desde donde significa con quién). Tenemos que ver por dónde va nuestro sueño ya que nuestra actuación no es neutral.

"He visto al Señor ... " ¿Quién es el Dios que vamos predicando? ¿Qué Señor ha visto María Magdalena? Es importante que nos hagamos esta pregunta porque la Iglesia oficial tiene una ideología: en L.A. una historia de poder sobre el pueblo. También es importante reflexionar como mujeres sobre la imagen dé Dios que proyectamos al pueblo.

¿Nuestras presencias inciden en lo socio político económico? Porque hay una distancia entre las certezas que tenemos y las que efectivizamos.

¿Cuánto tiempo dedicamos a estudiar estas cosas? Hay que estudiar todo lo que implica la globalización para poder pensar cómo los elementos de nuestra espiritualidad pueden ser propuestos a la humanidad como alternativa.

¿Cómo no caer en la tentación del triunfalismo que tenemos como Iglesia? Es decir, no pretender una pastoral de masas, sino empezar por lo pequeño, por lo último: es la espiritualidad de la levadura y del grano de mostaza.

¿Qué hacer para que a la religiosa dominica no la absorban en trabajos e instituciones: colegios, parroquias, hospitales, que no te dejan tiempo para la reflexión?

2. Aportes

Es importante estar atentas para no congelar la capacidad de llorar, ante esta realidad de muerte.

Ver la posibilidad real de constituir redes entre las dominicas, porque la mayoría no participan de estos encuentros.

Ante esta realidad que es tan desesperanzadora por momentos no debemos perder la capacidad de soñar el sueño de Dios.

La conversión personal y comunitaria es urgente, entendida como una conciencia crítica frente al sistema, no en el sentido intimista.

Necesidad de Interculturalídad.

Replantear la Vida Religiosa y Dominicana desde la itinerancia, misión e inserción para romper fronteras intercongregacionales y nacionales, y estructuras que atan.

Tenemos que trabajar una nueva mística política que es diferente a la ideológica de los años 60 o de la política económica del neoliberalismo. Bartolomé de las Casas utilizó las leyes y las unió a su proyecto.

No podremos cambiar el sistema sin el pueblo. Va a llegar un tiempo en que surjan comunidades religiosas que caminen junto con el pueblo, prom ocio nándon os juntos dentro de un proyecto común. ¿Cuándo será el tiempo en que vivamos las obras, los sueños con tas personas que vivimos, el pueblo? Nosotras siempre nos ponemos frente al pueblo, sentimos la tarea de darle empuje pero el desafío del carisma es lo que hizo de Domingo que comienza con un grupo de mujeres herejes... Cuando uno comienza a pensar con la gente, deja de estar preocupada por buscar respuestas y es una búsqueda más serena. Jesús dice: "ve a tus hermanos" y no dice: "ve a los necesitados", por lo tanto el pueblo no es el necesitado, el pueblo son mis hermanos. Por ejemplo poner en común el fruto de nuestro trabajo así los pobres no serán a los que ayudemos sino los que comparten nuestra vida. Aplicando lo dicho a la pobreza, no la podemos decidir solas, ningún pueblo quiere la pobreza; ésta y la justicia sólo se pueden decidir con el pueblo. Y desde allí podemos decidir qué tener o no.

Debemos juntar sueños: si predicamos a un Dios muy i nstitucion atizado nos ponemos de lado de la globalización, debemos predicar los aspectos bellos de Dios y de las distintas culturas. En Jn. 6, 39 "La voluntad del Padre es no perder nada de lo que nos ha sido confiado": deberíamos recoger lo que es de ellos, pero está silenciado o escondido, debemos recomponerlo como un mosaico.

La teología tiene que dar un aporte y no sólo consolar al pueblo, etla es también política.

El Señor que hemos visto está presente en las nostalgias de nuestro pueblo, y que deberían ser nuestras.

No es sólo enfrentar el sistema desde lo económico, sino desde una mentalidad que englobe toda la vida de una persona. Con los elementos del carisma tenemos una perspectiva más armónica del ser humano que nos puede ayudar a alimentar las otras dimensiones. Hay que trabajar mucho a nivel de la mentatidad. Concientizar que lo económico no es el verdadero desarrollo.

A veces dedicamos poco tiempo a la búsqueda de soluciones. Estamos demasiado ocupadas en la perspectiva pastoral y nos quita energía para pensar en el sueño de la humanidad.

Es importante que, cuando se trabaja en proyectos sociales, se tenga cuidado de no "quernarse" y por ello hay que cuidarse con la oración, por ejemplo.

El pueblo está viviendo pequeñas experiencias de proyectos alternativos; hace falta articularlos, sumar fuerzas Y sintetizarlos.

Hace falta tener una mística fuerte. Un día se encontrarán los pequeños proyectos que empiezan de los pequeños y el proyecto neoliberal caerá por su propio peso porque no tiene un proyecto pedagógico, consistente y orgánico para la perpetuidad. Este sistema neoliberal no va a durar mucho tiempo, la psicología de la mujer y del hombre no va a resistir esta autodestrucción, porque no podemos vivir sólo de tecnología y de mercado.

Lo alternativo a la globalidad del sistema, es la universalidad que toma en cuenta la inculturalidad o sea respetar y valorar lo positivo de las culturas.

Es urgente trabajar para que se vaya dando la autoestima de las personas porque es lamentable cómo los movimientos sociales y políticos que llegaron a grandes realizaciones cuentan hoy con líderes autoritarios al estilo gamonal y clerical, porque se ha perdido la mititancia, no se alían entre ellos, más bien compiten. Ante esto es importante un trabajo de hormiga en el que se valore a la persona, no por el título o por lo que aparece.

Es importante que la familia dominicana tome conciencia de la situación de la realidad y busque trabajar como red, pero no lo puede hacer sola la familia dominicana también los que viven con nosotras. Redescubrirlos como sujetos alternativos como sujetos que pueden con nosotros pensar alternativas.

Hay momentos en que tenemos que representar al pueblo, a las mujeres, con quienes trabajamos y por eso tenemos que hacer algo, aprovechar estos espacios y buscar alternativas.

Los valores humanos disminuyen día a día en el neoliberalismo. La política neoliberal mata las esperanzas del pueblo.

Elio Gallardo habla de las asimetrías del sistema: empresario-obrero; ciudadano-campesino; hombre-mujer; blanco-indio-negro; sano-enfermo; adulto-niño. Para el sistema neoliberat la fuerza está en el primer elemento de la simetría, y para un proyecto popular liberador la fuerza está en la parte débil de la simetría pero integrándose. De ahí la importancia de partir de lo pequeño, de lo que no sirve para el mercado. Es preciso y urgente la concientización con el pueblo para aplicar alternativas pequeñitas en cuanto a salud, educación, vivienda, agricultura, nutrición, lectura popular de la Biblia y la integración de todos estos pequeños trabajos. Para la práctica de éstas es preciso un testimonio de vida porque si no nuestras propuestas no tienen fuerza moral

Frente al contexto de la realidad tenemos que hacer como Daniel que atinó a derrumbar una estatua de cabeza de oro con pies de barro, con una pequeña piedrecita o como David contra Goliat, o como Judit con Holofernes, que destruyeron lo grande con lo débil, lo pequeño. Por lo tanto debemos encontrar lo débil del sistema para provocar un colapso. Sin embargo debemos valorar el esfuerzo que estamos haciendo contra el sistema.

Es importante los intercambios entre norte y sur. Los pobres de L.A. empiezan a evangelizar a Europa con su autenticidad y alegría, y así se va dando un cambio de mentalidad en algunas personas europeas, esto da mucha esperanza. Es importante tener en cuenta la sabiduría de las culturas nativas: ellos son nuestra predicación.

Los medios alternativos de nuestra predicación se deben dar dentro de los jóvenes, de la salud, de la educación, de la economía, de la familia.

Al terminar de compartir con Margarita, volvimos a nuestros grupos de trabajo, por el resto del día, hasta el momento de la celebración de la tarde, con la cual pusimos fin a nuestro trabajo del día, en un ambiente de reflexión, silencio y gozo.

Elaborando Conclusiones

Las hermanas de Argentina nos convocaron en el jardín para iniciar nuestra Celebración de la mañana. Allí nos invitaron a descalzarnos "porque entre las piedras sentimos y experimentamos el dolor y la lucha de tantas mujeres que caminan cotidianamente.

Cantamos "Corazón solo" y, en procesión ingresamos a la capilla, donde presenciamos la representación del encuentro de La Magdalena con los otros discípulos del Evangelio de María, texto extra canónico. Después de un momento de silencio, se nos invita a desatar los nudos de los pañuelos, simbolizando todas las ataduras que tenemos y que nos impiden, personal y comunitariamente, ir tras los sueños y utopías del Proyecto de Jesús.

Luego rezamos el Padre Nuestro y compartimos la Eucaristía, en una comunidad de iguales. La Celebración de la mañana termina con el canto "Viene la Magdalena".

Terminada la celebración, nos reunimos en la sala y comenzamos nuestro trabajo del día leyendo en silencio, y reflexionando los cuestiona mientos y aportes del contexto actual, para nuestra predicación, que Margarita nos había dado el día anterior.

De esta actividad surgieron las siguientes inquietudes:

Si nos unimos en Latinoamérica e internacionalmente, seremos una fuerza importante. Propongamos estos cuestionamientos en los lugares en donde estamos, de tal forma que esto se extienda más y poco a poco tendremos mayor inventiva, por ej.: comprar las cosas éticamente y que digamos por qué lo hacemos, dar razones de la compra. Dar a conocer a los M.C.S. de esto, cuando vayamos de viaje, conociendo los pueblos.

Crear proyectos alternativos. Estudiar y conectarse con personas que tengan proyectos alternativos. A una la estimula la creatividad, saber lo que han creado otras dominicas y dominicos. Poner en papelógrafo estas ideas alternativas.

Estas sugerencias pequeñas prácticas, concretizan la predicacion, con un estilo sencillo.

El trabajo con otras congregaciones complementa el nuestro, pero esto exige conversión.

Es importante hacer alianzas profesionales porque muchas veces no sabemos cómo usar nuestra capacidad, por ej.: en agricultura, medicina alternativa, etc.

En las Congregaciones, en la práctica se puede unir el trabajo del pueblo con la labor que se realiza en los colegios; por ejemplo: vender en ellas los productos nativos.

Como entre tas Congregaciones la invitación es a animarnos incluyéndonos, vayamos hacia una experiencia de comunidad ampliada. Necesitamos las unas de las otras a todos los niveles, por ej.: a los retiros no sólo invitar varones, invitémonos mutuamente.

Esto se hace por el concepto de pueblo que tenemos, la Magdalena no va a los extraños o necesitados, ella va a los hermanos. Por concebir al otro como necesitado y no como hermano creamos muchas veces dependencias. Las personas del dibujo (de Joana) son la predicación, no son los destinatarios de la predicación. Quiénes estamos predicando, no hacer grupitos, sino compartir la predicación.

Averiguar qué compañías utilizan la especulación, y no utilizarlas. Educar a la familia, a los vecinos, sobre esto.

Para la ecología no utilizar cosas plásticas sino reciclar, establecer contactos con otros grupos ecologistas.

Utilizar los servicios públicos.

Apoyo a los grupos alternativos de comunicación social.

Hacer política, a través de la compra.

La Confer de Irlanda propone un proyecto alternativo al Presupuesto Nacional.

El Encuentro en Chile de Ciencias Humanas proponía la necesidad de hacer redes.

Hay que trabajar a nivel de la mentalidad y de la concientización.

Tendríamos que compartir nuestros estudios como parte de nuestra vida.

En Brasil y Ecuador desde la Diócesis y el Vicariato se entrega y difunde información en favor de las necesidades de los pobres. Ej.: el rescate de la Deuda Externa.

Después de este compartir antes de terminar la mañana, hacemos nuestra evaluación oral y por escrito. En forma oral rescatamos lo siguiente:

Alegre de que, en lo pequeño, realicemos nuestros sueños de estar con el Pueblo.

Tendríamos que profundizar más en el proyecto alternativo al Neoliberalismo. Es agradable percibir que tenemos presente a las personas con las que trabajamos.

Se lleva la inquietud de abrir caminos de la riqueza de la experiencia.

Le ha gustado la participación, la manera en que nos hemos integrado. La experiencia de unir el análisis con la búsqueda.

Como en un encuentro de mujeres damos lo mejor y por qué no seguir dando lo mejor.

Hemos ido acordando criterios, líneas y análisis y eso da mucha fuerza.

Hubiera sido tindo que hubiera más laicas en nuestros encuentros. Es importante ser solidarias con las hermanas laicas porque ellas nos enriquecen mucho.

Me enriqueció la internacionalidad de las participantes. La mística profunda que nos ayuda a mantener la esperanza.

Muy contenta de ver como vamos haciendo camino y proceso. Van creciendo lazos de amistad, rompiendo las relaciones de competencias, propias de un mundo de mercado.

Ya en la tarde nos reunimos en la capilla para concluir el Encuentro con las propuestas y agradecimientos. Las propuestas iban dirigidas a las fechas, lugares y temas, para los Encuentros Regionales y Latinoamericano. En grupos pequeños y por regiones hicimos las propuestas regionales y en plenaria, la propuesta latinoamericana quedó de la siguiente manera:

El equipo coordinador para el próximo Encuentro Latinoamericano está formado por: Bertilia Delgado, Daysi Pacheco, Jacqueline Artaud y, Ma José Caram, como punto de enlace de las redes nacionales. Este Encuentro se llevaría a cabo en Lima en el año 2001. El tema será seleccionado por el equipo coordinador de acuerdo a la evaluación, el proceso regional y la perspectiva feminista.

Los encuentros regionales acordaron lo siguiente:

-- Países Bolivarianos (Ecuador, Perú, Bolivia) eligieron como coordinadoras, para Ecuador, Herta Hang; para Perú, Jacqueline Artaud y Bertilia Delgado; para Bolivia, Marcela Soto. El Encuentro tendrá lugar en Quito, Ecuador, la tercera semana de Septiembre de 1999. El tema: "Mística de las Mujeres y los Pueblos frente a la Globalización ".

-- Brasil eligió como coordinadora a Rosa Barbosa, el lugar, la fecha y el tema se coordinará en el encuentro de Octubre de 1998 en Brasil, sin embargo propusieron como fecha tentativa: 5, 6, 7 de febrero de 1999, y como tema: "La Identidad de la Mujer O.P.".

-- El Cono Sur (Argentina y Chile) eligió como coordinadoras, para Chile, Isabel Barroso y Marta Alvarez, para Argentina, Ma Eugenia Luque y Mañana Zosi. El lugar: Cordoba; la fecha: tercera semana de julio del año 2000. El tema "Reflejar el Método teológico hecho por Mujeres".

-- Colombia elige a Margarita Ruiz como coordinadora. la fecha, lugar y tema quedan por confirmar.

Una vez hechas las propuestas, se agradece, con un regalito muy significativo a todas las personas que hicieron posible que este encuentro se llevara a cabo y de manera tan exitosa.

Las Hermanas representantes de CODAL nos animan dando sus opiniones en torno al encuentro, muy alentadoras, por cierto, y nos informan acerca de todas las actividades de Codal y la Confederación de Dominicas a nivel Mundial.

El encuentro va llegando a su fin, ya es de noche, tas hermanas encargadas de la Celebración nos convocan en el jardín y, ahí comenzamos a vivir la fiesta con carácter de Pascua. De dos en dos y con la pregunta ¿Cuál ha sido la Pascua en este encuentro? caminamos por el jardín hasta que nos reunimos en procesión para escuchar: Débora 5, 12-15 y cantar el coro de "Fuego que gritas"

Al ingresar en la sala, que está preparada para el banquete, compartimos conclusiones, pan, vino, flores y el salmo de acción de gracias.


PROYECTOS SOCIALES DE LA CULTURA OCCIDENTAL


LISTA DE PARTICIPANTES