C a p i t u l o   G e n e r a l  B o l o n i a   '9 8
Orden de Predicadores
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 La constitución democrática de la Orden Dominicana:

Un modelo alternativo en una Iglesia jerárquicamente constituida?

Manuel Merten, O.P.
Email : op-teut-prov@netcologne.de
 

1. Preludio Bíblico:

... Me gustaría comenzar mi presentación con una cita de la Sagrada Escritura, para dotarla, si fuera posible, de un preludio bíblico.

"Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar 'Rabbí', porque uno solo es vuestro Maestro; y vosotros sois todos hermanos. Ni llaméis a nadie 'Padre' vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo. Ni tampoco os dejéis llamar 'Directores' porque uno solo es vuestro Director: el Cristo. El mayor entre vosotros será vuestro servidor. Pues el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado." (Mateo 23: 8-12)

2. Una Bomba en el Derecho Canónico.

Después de este preludio biblico-musical, una mirada al código de derecho canónico nos impacta como una bomba, aún cuando amamos al Papa y a la Iglesia desde lo profundo del corazón: "El oficio encargado por el Señor a Pedro, el primero de los apóstoles, que este habría de trasmitir a sus sucesores reside en el obispo de la Iglesia de Roma. El es la cabeza del colegio de los obispos el Vicario de Cristo y el Pastor de la Iglesia Universal aquí en la tierra. Como consecuencia, y en virtud de su oficio tiene poder ordinario supremo, total, inmediato y universal en la Iglesia, y siempre puede ejercer este poder libremente" (Canon 331; CIC 1983). "No puede haber ni apelación ni recurso contra un juicio o un decreto del Romano Pontífice" (Canon 333 § 3; CIC 1983).

3. Cuando el Eclesialismo daña a la Iglesia.

Con el preludio bíblico sobre la misión de Jesús para su Iglesia aún en mis oídos, debo confesar que me es muy difícil entender el texto legal, a pesar de que creo tener un buen conocimiento histórico. Como ejemplo de a donde nos puede llevar tal entendimiento, he encontrado el siguiente texto en un libro de meditaciones escrito en los años cincuenta y que goza del permiso oficial de la Iglesia para ser impreso: "Jesús puso al Papa sobre los profetas, sobre los precursores... sobre los ángeles... Jesús puso al Papa en el mismo nivel de Dios. El Papa es Dios en la tierra" (L. Bertetto, S. Giovanni Bosco, Meditazioni, Turin 1995, p.90). Esto es una herejía, a pesar de tener permiso oficial de la Iglesia para ser impreso.

Por supuesto me dirán que he elegido un ejemplo extremo. Sin embargo, esta claro, que aún cuando esta tomado de un autor que ciertamente ama a su Iglesia, alguien puede causar mucho daño al Papa y a la Iglesia por un exceso de eclesialismo y de lealtad al Papa. Aún el ceno de la Madre Iglesia, la Verdad no es inmune a convertirse en un error, si se olvida la relatividad de todos los poderes derivados: "...porque uno solo es vuestro Maestro; y vosotros sois todos hermanos y hermanas." La autoridad eclesiástica de atar y desatar, incluyendo las jerarquías que actúan in persona Christi, están tan obligadas por el Señor de la Iglesia y sus instrucciones como por su concretización en la comunidad de los fieles. Fue un gran mérito del Concilio Vaticano II dejar esto muy claro.

A la vista del hecho indisputable que los conceptos mundanos de poder y gobierno, ya desde el sistema legal de la antigua Roma hasta el absolutismo y el feudalismo, han actuado como protectores para el desarrollo del entendimiento de la Iglesia sobre la administración y la jerarquía, nos vemos obligados a proponernos la pregunta: ¿responde la constitución eclesial a lo que Cristo quiso y nos mostró con su ejemplo? En palabras de Leonardo Boff "¿La Iglesia como institución ha pasado la prueba del poder? (Leonardo Boff, Kirche: Charisma und Macht - Studien zu einer streitbaren Ekklesiologie, Dusseldorf 1985, 4 ed. p. 96ss.)

No puedo continuar este problema desde un punto de vista histórico y sistemático, pero pienso que muchos de los aquí presenten comparten la opinión de que muchos de los pronunciamientos eclesiásticos y muchos de los actos oficiales basados en ellos han sucumbido a la tentación de declarar algo como "definitivamente dado por Dios". Teniendo en cuenta algunas de las declaraciones eclesiásticas de los tiempos primitivos ya pasadas de moda sería mejor ser mas discretos. Aquí esta en juego la credibilidad de la Iglesia.

4. La Orden Dominicana: un servicio de reforma de y en la Iglesia

¿No es la asociación entre la Iglesia y el poder un riesgo para la Iglesia? Ha habido siempre programas de reforma que han surgido en la Iglesia misma para atajar tanto los riesgos evidentes como menos evidentes en la Iglesia. Muchos de estos están unidos a la historia de la fundación y desarrollo de las ordenes religiosas. Un ejemplo que muestra que esto es también valido para un acercamiento estructural al problema de la administración de poder, es la constitución de la Orden de Predicadores con sus casi ochocientos años. Es importante señalar aquí que nuestra constitución democrática no esta mas allá o fuera de la constitución jerárquica de la Iglesia Católica, por el contrario se sitúa en el centro de ella y está totalmente legitimada por ella. ¿Somos conscientes nosotros hermanos y hermanas dominicos del hecho que tenemos aquí una prueba viva de que no es solo teoréticamente posible democratizar las estructuras jerárquicas de la Iglesia sino que a través nuestro la Iglesia ha practicado la democracia durante muchos siglos. Me temo que esto no lo saben muchos jerarcas.

5. Bolonia: Cuna de la constitución democrática de la Orden de Predicadores

Remontémonos al año 1220. En Pentecostés de ese año domingo convoco un Capítulo en Bolonia y no de casualidad, como observa Mrie-Humbert Vicaire, dado que Bolonia, "albergaba la comunidad mas dinámica de todas y al mismo tiempo era centro de estudios del derecho Canónico y Civil?" (Vicaire, Marie-Humbert, 'The Genius of St. Dominic' Nagpur, India p.41).

Escuchemos a Jordan de Sajonia: "En el año del nuestro Señor 1220 se celebró el primer Capítulo General de la Orden en Bolonia, en el cual yo participé. Llegue de París con tres hermanos; ya que el Maestro Domingo nos había enviado una carta diciendo que cuatro hermanos de la casa de París deberían ser enviados al Capítulo de Bolonia. En el momento que yo fui enviado aún no llevaba ni dos meses en la Orden. En este Capítulo se decidió con el consentimiento de todos los hermanos que el Capítulo General debería celebrarse un año en Bolonia y el año siguiente en Paris... también se decidieron otras muchas cosas, que aún permanecen en vigor" (Master Jordan, Das Buch von den Anfangen des Prediger ordens, traducido del Latin por Hna. Mechthild Dominika Kunst, O.P., Bücher für Glauben und Leben: Dokumentarische Reihe Volumen 1, aquí: Nrs. 86, 67, p.49).

Así fue como comenzó lo que nos distingue y nos hace un ejemplo en la Iglesia: "Nos encanta la democracia y tenemos la seguridad que es una forma de gobierno apropiada para la Iglesia. Nos sentimos orgullosos de esto porque queremos entonar la melodía del preludio bíblico con credibilidad: uno solo es vuestro Maestro --el mismo Señor. Todos los demás sois hermanos. Resulta de verdad un principio programático cuando Jordan de Sajonia dice: en el Capítulo todo se preparo y decidió con el consentimiento común de todos los hermanos.

Me conmueve estar en el mismo lugar donde Domingo dijo a sus hermanos reunidos en asamblea: "merezco que me quitéis de mis oficio, porque soy incapaz de ejercerlo me siento muy débil."

Tal cita deja en claro que Domingo no entendía el Capítulo como una reunión a la que convocaba a sus hijos espirituales para darles ordenes o dirección espiritual. En sus palabras esta convencido de lo siguiente: en la Orden el organismo que esta equipado con la mas alta autoridad administrativa no es él mismo, el fundador, sino el grupo de los hermanos predicadores en asamblea. Con esta visión de la estructura y de la administración de la Orden de predicadores el Capítulo de Bolonia de 1220 nos ha regalado una verdadera joya. También pertenece a nuestro carisma conservar y desarrollar esta joya y hacerla provechosa para la Iglesia y en la Iglesia, así podremos continuar el servicio de la predicación. Creo que ambos elementos están interconectados. De lo contrario ¿como podría Pedro de Córdoba haber dado una respuesta tan sorprendente al virrey para testificar su libertad interior: "el convento es el la predicación"?

6. La democracia en la Orden de Predicadores: un modelo de aprendizaje para la Iglesia

Estoy convencido que vivimos mejor nuestra vocación en la Iglesia cuando nos ponemos a la ofensiva con lo que nosotros experimentamos como liberador y de acuerdo con el Evangelio, tomado como un modelo de aprendizaje. Con todas las debilidades que experimentamos, es cierto que la "ecclesiola" Orden Dominicana la pequeña Iglesia dentro de la gran Iglesia funciona muy bien con su administración democrática y su modelo estructural, y tiene soluciones aceptables para la unidad de los hermanos y hermanas con su cumulo de experiencias. Los dominicos podemos de verdad llenar la Teología de la Comunión con un buen numero de experiencias prácticas.

Hace algunos años tuve un discurso con ocasión del aniversario de una escuela. Dado que esta escuela esta dirigida por los dominicos, me invitaron a hablar sobre la constitución de la Orden. Entre otras cosas hable de los oficios que se ejercen por un período limitado, las elecciones y las papeletas, los consejos y los Capítulos, etc. Había varios obispos entre los invitados. Lo cual me hizo sospechar que muchos de los jerarcas no saben que existe un modelo legítimo de Iglesia democrática dentro de la Iglesia Católica Jerárquica.

De todos modos, después de mi discurso los obispos presentes reconocieron "lo que nos has dicho no lo sabíamos". Uno de ellos añadió "sabe usted padre que la Conferencia de Obispos Alemanes podría aprender mucho de esto, y no solo nosotros..."

7. Desarrollos posteriores de la democracia

Supongamos por un momento que mis tesis no es incorrectas, que es parte de nuestro carisma mostrar a la Iglesia por el bien del Evangelio las posibilidades que existen para un desarrollo democrático de sus estructuras administrativas. Si esto es así habrá también consecuencias para nosotros. Como vanguardia democrática en un Iglesia jerárquica que de cuando en cuando no le faltan tendencias absolutistas y feudales, es nuestra función localizar en nuestra democracia cuales son las zonas de riesgo y ver como podemos contrarrestarlas. Sin duda es valido aplicar analógicamente a la democracia de nuestra Orden las palabras de San Pablo a los Galatas: "Para ser libres nos libertó Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dejéis oprimir nuevamente bajo el yugo de la esclavitud... Porque hermanos, habéis sido llamados a la libertad; sólo que no toméis de esa libertad pretexto para la carne, antes al contrario servios por amor los unos a los otros" (Galatas 5:1,13).

Timoteo en su última carta a toda la Orden dice muchas cosas sobre los riesgos y oportunidades relacionados con la democracia. En los trabajo del Capítulo podemos retomar sus ideas y desarrollarlas aún mas.

En mi opinión, debemos hacerlo, a un nivel formal, por ejemplo teniendo en cuenta las posibilidades para una legitimación mas democrática de los socios del maestro de la Orden. Pero sobre todo deberíamos hacerlo a nivel de contenido, de tal manera que nuestra democracia se haga cada vez mas próxima no solo en su forma sino sobre todo inspirada en la perfección del Espíritu de Dios.

Me complace constatar la oportunidad que se nos ofrece de poner en común algunas de las experiencias que hemos adquirido en condiciones muy diferentes, y hacer que sirvan para toda la Orden siguiendo la tradición del primer Capítulo de Bolonia y animados por casi ochocientos años de experiencia democrática. Espero y deseo que seamos capaces aquí y ahora de decidir con el consentimiento de todos los hermanos lo que pueda ser válido para el futuro.
 

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