APUNTES DEL VIAJE A PALESTINA de Margaret Ormond OP y João Xerri OP |
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Sábado, 12 de abril de 2003. Tras el control de seguridad en el aeropuerto de Roma, y un control todavía más estricto en Tel Aviv, donde a Margaret la interrogaron más veces por qué quería entrar en un país donde imperaba la violencia y es necesario llevar una máscara antigas, comenzamos nuestra semana de visita de solidaridad a Tierra Santa. Nos encontramos con Don Moore SJ y fuimos recogidos por la Mesa de Ratisbona, donde nació el Proyecto de Solidaridad Palestinense del Rosario (PSRP). Al escuchar la lectura de la Pasión vivimos una experiencia maravillosa pues nos encontrábamos muy cerca de los lugares citados en las Sagradas Escrituras. Enseguida fuimos a compartir el almuerzo y un momento de recreo con la comunidad de los jesuitas del Pontificio Instituto Bíblico (PBI), del que es miembro el cardenal Martín, arzobispo de Milán; en esta ocasión le enviamos una copia del último libro de fr. Timothy. Domingo de Ramos, 13 de abril. Salimos a dar un paseo por los alrededores con sor Gisele Harb, priora general de la Congregación del Rosario. Sor Gisele se encuentra muy feliz de estar con la coordinadora internacional de HDI, que es precisamente Margaret Ormond. Mientras visitábamos la gruta y la iglesia de Getsemaní, Margaret ha ofrecido sus oraciones a quien fue traicionado y abandonado. Seguidamente, mientras almorzábamos cerca del Generalato de Beit Hanina, una ex Madre superiora, que dentro de tres meses cumplirá 89 años, contó la historia de su relación con los dominicos. Recuerda que querían unirse a la Orden desde el comienzo, pero el Padre Fundador no estaba seguro. Finalmente afirmó que "fuimos lo suficientemente fuertes para hacer las cosas nosotras solas". Cambiaron los papeles según la costumbre típicamente árabe. Tras un pequeño descanso nos dirigimos a la base militar de defensa americana contra las armas nucleares, biológicas y químicas (NBC), donde Don celebró la liturgia vespertina en presencia de casi 35 trabajadores militares. Aunque estuvimos titubeando si ir o no ir allí fue en cierto sentido liberador el hecho de que João haya solicitado una opinión acerca de la pregunta de Montesinos "¿Y éstos no son personas?" , referida a los iraquíes, a los palestinos y a los militares de EE.UU. El grupo se mostró muy gentil y amigable. Margaret, que procede de Brooklyn, Nueva Cork, se dio cuenta de que aquellos soldados habrían podido ser sus nietos. Supimos que la mujer de uno de los militares había confeccionado rosarios para los soldados. Advertimos que tenían una formación católica parecida: algunas oraciones y canciones semejantes, aprendidas de diversos modos. Fue emocionante oír el Evangelio en ese contexto militar, oír cómo el pueblo decidió condenar a muerte a Jesús "porque las autoridades los manipularon". Oímos también a Jesús aplaudir a la mujer que "hizo lo que podía hacer". La predicación de Don fue muy sencilla pero muy convincente y citó al Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM) con sus mártires. Les confió también a los militares la misión de reducir la violencia y construir la paz. El General en jefe se volvió hacia Margaret y le explicó que ellos son una unidad de defensa e incluso nos invitó a asistir a un operativo. El Mayor Lynch, de Brooklyn (NY), nos llevó a dar una vuelta en la cual pudimos asistir a las operaciones llamadas "el enemigo". João preguntó por la situación en Mosul y en Bagdad y luego les dijimos que teníamos hermanos y hermanas allí. Lunes de Semana Santa, 14 de abril. Nos reunimos con Michel Sabbah, patriarca latino, en su despacho. Fuimos presentados a él y le transmitimos los saludos de Santa Sabina y de DSI. Fue evidente para nosotros que el Patriarca se siente apoyado por la Orden y que ha agradecido la visita del Maestro a comienzo de año. Además afirmó que estaba muy agradecido a la Universidad de Friburgo, que le ha concedido un doctorado honorario. Él sabe que esos títulos no tienen valor pero sirven para "remover el cotarro" a favor de la causa. Sabbah nos dio la impresión de ser un hombre que ha sufrido mucho. En todas sus intervenciones se refirió al sufrimiento del pueblo de manera concreta, por ejemplo preguntándose: "¿Por qué Sadam no ha salvado a su pueblo y no ha hecho una transición correcta?" También comento que la amplia oposición a la guerra en el "mundo occidental", sobre todo la del Papa, ha salvado a su pueblo, los cristianos palestinos, por el momento, pero se siente disgustado al pensar que estos mensajes tan fuertes puedan diluirse con el tiempo. João le informó sobre tres hermanas que se encuentran en prisión en los Estados Unidos* , y Sabbah deseó tener información más detallada sobre el particular, porque comprende el valor de este testimonio y de lo importante que es para su pueblo el conocer estas cosas. Dijo: "Esto es lo que le he dicho a mi pueblo, que hay personas buenas en todas partes del mundo. Debemos rogar a Dios para que nos escuche, pues en este momento no nos esta escuchando". Le dimos una copia de la "Anunciación de Fray Angélico" de Cortona, que él agradeció mucho porque la Anunciación sucedió en Nazaret, su lugar de nacimiento. Después el nos dio regalos a Margaret, a João y a Don. Seguidamente
fuimos llevados a Belén para ver a una de las personas que forma
parte del El carácter modesto y humilde de Don se puso en mayor evidencia durante el curso de la jornada. Nos presentó a sus amigos, a los que dijo haber encontrado "casualmente", en el momento preciso (¡nosotros lo llamamos Providencia!). Él ama profundamente al pueblo palestino y está motivado por la solidaridad. Es su amigo, conoce su sufrimiento está en sintonía con ellos y queda maravillado de su paciencia y de su resistencia. Martes de la Semana Santa, 15 de abril. Asistimos a la misa celebrada en la iglesia del Santo Sepulcro y del Calvario. Después del almuerzo salimos para Belén. Tuvimos que esperar más de veinte minutos ante la caseta de vigilancia. La cuestión de vigilancia es totalmente importante para la vida en Palestina. La distancia entre Jerusalén y Belén es de unas veinte millas, pero se requieren dos horas de viaje para recorrer esta breve distancia. La espera es frustrante y disuasoria. A veces los soldados se ponen a charlar y todos aguardan en silencio, sin hacer ruido, y nadie se mueve. No se pueden hacer proyectos o programas porque la espera puede variar desde cinco minutos hasta dos horas. Nos dijeron que este puesto de vigilancia era uno de los más fácilmente accesiibles, sobre todo para nosotros los extranjeros, aunque para los palestinos es más duro. Algunos de ellos que viven en Belén no han obtenido permiso para entrar en Jerusalén desde hace más de tres años. Visitamos la Universidad de Belén junto con Cyril Lucky, Asistente Principal. Cyril nos habló de la experiencia del asedio por parte del ejército israelí a la Universidad de Belén, con daños de 500.000 dólares en un edificio terminado apenas tres meses antes, en diciembre, un costo que ellos han debido pagar. A continuación Cyril nos habló de una exposición sobre el asedio de Belén patrocinada por los jóvenes del partido Fatah. Las fotos, tomadas por un fotógrafo del puesto de vigilancia, han captado el horror y el sufrimiento de aquella experiencia que duró cuarenta días. Se conmovió hasta las lágrimas y experimentamos rabia cuando planteó la pregunta: "¿Cómo es posible que el gobierno israelí haya permitido todo esto?". Don se puso de acuerdo con su amiga palestina musulmana, Samah Jabr, para encontrarnos en la Universidad. Ella se está preparando para ir a Francia a completar su psicoterapia. Fue conmovedor verla observar la exposición. Samah parece débil y grácil, pero es fuerte y locuaz, y es un placer estar con ella y escucharla. Nos guió amablemente por dentro de los horrores de lo que significa para ella ser una médico mujer palestina que vive en Jerusalén y trabaja en un hospital palestino bajo la autoridad palestina. Esto significa que gana menos y que cada día debe afrontar el trago amargo del puesto de vigilancia dos veces. Publica artículos dos veces por semana en una revista palestina. Más tarde fuimos a visitar la School of Joy (Escuela de la Felicidad), manejada por un sacerdote melquita católico. Se trata de una escuela para estudiantes discapacitados mentales que fabrican recuerdos de madera. El sacerdote nos dijo que era muy importante para estos estudiantes-artesanos saber que su trabajo es valorado también fuera de Palestina. A continuación fuimos a visitar a las hermanas iraquíes que viven en Belén. Estaban muy felices porque habían recibido noticias de su país: Sor Marie-Therèse, después de haber sido entrevistada por un periodista italiano en Mosul, le preguntó si podía usar su celular para llamar a las hermanas a Amán (Jordania), e igualmente, cuando un periodista español entrevistó a las hermanas de la Presentación en Bagdad, usaron su celular para llamar a Roma. La madre superiora de este convento en Belén, sor Marleine Marzouka, es palestina y la única hermana no iraquí de la congregación. Nos enteramos de que uno de nuestros contactos del Proyecto Rosario, Víctor Tabash, prestó una de sus casas a estas hermanas durante once años gratuitamente. Las hermanas se mostraron muy acogedoras y agradecieron los regalos procedentes de Santa Sabina. Ellas, a su vez, nos regalaron varios rosarios. Enseguida fuimos a visitar la "plaza del pesebre" y la iglesia de la Natividad. A diferencia de la última visita de Margaret, estos lugares estaban desiertos. Éramos los únicos visitantes del lugar del nacimiento de Jesucristo. Miércoles de la Semana Santa, 16 de abril. A las 6 de la mañana nos dirigimos a Ein Karim para encontrarnos con sor Susan Sheehan, que es miembro de la Congregación de San Vicente de Paúl y va a Gaza cada quince días. Para tal visaje debe conducir un auto diplomático y limitar sus donaciones a tres cajas. No es libre para meter otras cosas en Gaza, donde se vive una desesperante pobreza, con el ochenta por ciento de la población recibiendo reservas alimentarias de la ONU y de otras ONGs. Nos dirigimos a una escuela de niños en una de las áreas más pobres, donde nos reunimos con la fundadora, una señora palestina musulmana, que nos habló de las condiciones de su pueblo y de sus necesidades. Admiramos su firmeza y la de sus profesores. Éstos hacen todo lo que pueden por su gente a fin de afrontar los exasperantes obstáculos que encuentran a cada momento. Luego fuimos a ver a las Misioneras de la Caridad, que dirigen una escuela materna, una casa de acogida para niños gravemente discapacitados y otra para ancianos. Acto seguido fuimos al Centro de Asistencia Católica (CRS, Catholic Relief Service), que tiene oficina en Gaza. Esta organización está muy extendida y apoya numerosos proyectos, tales como la construcción de calles. Y han encontrado el modo de ayudar a Susan en sus pequeños proyectos, como la distribución de material educativo. Sabah, la dirigente musulmana, nos hizo un detallado análisis de la situación en Gaza. Subrayó que el CRS construye calles con la ayuda de los Estados Unidos, y más tarde esas calles son destruidas por los aviones Apache israelíes, también financiados por los Estados Unidos. Y luego el CSR regresa a los Estados Unidos a pedir más dinero para reconstruir esas mismas calles. Terminó diciendo que, aunque los palestinos tienen necesidad de la paz para sobrevivir, el gobierno israelí no la desea. Por eso destacó la importancia de las mujeres musulmanas que están haciendo de todo para superar esta situación insostenible, organizando comités, iniciativas alternativas, etc. Hablamos también con Omar Shaban Ismael, el director de CRS, y él compartió con nosotros su angustia por ser padre de un niño de cinco años que contempla la violencia por todas partes, sin experimentar nunca la alegría de ser un niño libre. Fuimos después al convento del Rosario en Gaza para la misa, celebrada por João y predicada por Margaret. A continuación regresamos a Jerusalén, teniendo que detenernos, obviamente, en el punto de control. Vino con nosotros María Teresa, una voluntaria italiana que llega regularmente a Gaza; y ella nos hizo ver que este lugar es "la universidad del terrorismo". João trató de tomar una foto a una anciana señora palestina que iba en un carrito empujado pero los soldados se lo prohibieron. Pudimos ver poco de Gaza, pues algunas zonas estaban bajo toque de queda debido a la Pascua hebrea y al ataque kamikaze del día anterior. Lo que vimos nos dejó enormemente afligidos, comprobando cómo son tratados los palestinos dentro de su propia tierra. Jueves Santo, 17 de abril. Don había organizado un encuentro con Tom Neu, director del Ente Estadounidense para los Refugiados en Medio Oriente (ANERA, American Near East Refugee Agency) y su asistente, Susan Bertoni, en Orient House, la ex "Casa Blanca" de Yasser Arafat. Susan es la responsable de los programas de desarrollo para las mujeres y los niños. Ambos han declarado estar a favor de la paz y estar abiertos tanto a los palestinos como a los israelíes, y han denunciado las evidentes injusticias sistemáticas en contra de los palestinos. Han compartido la tragedia de la segregación dando un excelente testimonio con The Apartheid Wall Campaign: Stop Israel´s Stranglehold of Palestine (La campaña de segregación: detengamos la política de Israel contra Palestina). Susan ha destacado la necesidad de cambiar la permanente imagen negativa del pueblo palestino, y hablamos de una futura colaboración conjunta con ella en orden a la reconstrucción de dicha imagen. João le habló de las hermanas dominicas que se encuentran en prisión en los Estados Unidos y de cuanto se ha hecho por Iraq, por Palestina y por Mordechai Vanunu** ; finalmente le entregó a Susan una copia de un artículo acerca de esas hermanas dominicas. Visitamos más tarde la Escuela Bíblica. El prior, Jean-Michel de Tarragon, y la comunidad nos acogieron calurosamente. Agradecimos la iniciativa de la Escuela, después de mucha oposición, de proponer que Friburgo concediera al patriarca latino, Michel Sabbah, un doctorado honorífico. Los frailes nos hablaron de su solidaridad con el pueblo palestino. Allí encontramos también a Diana Safieh, una antigua amiga de la comunidad. Su hermano es el embajador de la Autoridad Palestina en Inglaterra y ante la Santa Sede. Diana nos llevó a Sabeel, el Centro Teológico de Liberación Ecuménica (Ecumenical Liberation Theology Center) (mayo 2000). Dicho Centro, con su excelente material didáctico y su campaña itinerante en pro de la solidaridad, puede ser muy útil de cara a un futuro proyecto de solidaridad palestina. Nuestra siguiente etapa nos llevó al Ecce Homo, el centro de las Hermanas de Sión, donde Don celebró y predicó la liturgia. La homilía de Don resultó muy emocionante y nuestro comentario fue: "¡Cómo logra hablar de manera tan clara y vigorosa y sin embargo tan dulce!" Fuimos al jardín del Ecce Homo, oramos y después nos dirigimos hacia la iglesia de Getsemaní. Nos unimos a la juventud palestina de los Jóvenes Obreros Palestinos que iban en procesión a través del Valle de Cedrón y visitamos la bellísima iglesia del Gallicantu con sus hermosos iconos. Oramos en las escalinatas de la iglesia con los jóvenes palestinos que un poco más al fondo cantaban los cantos del Viernes Santo. Oramos por nuestros frailes y nuestras hermanas que han sido traicionados, torturados y asesinados en esta tierra. Ésta fue una jornada llena, rica de contenido y de sacramentos. Viernes Santo, 18 de abril. Nos reunimos con Sergio Yahni, el soldado israelí que forma parte del Centro de Información Alternativa (AIC, Alternative Information Center). Ha estado cuatro veces en la cárcel debido a su rechazo a trabajar en los territorios ocupados. Ha estudiado atentamente la política del régimen israelí, que intenta establecer un "estado etnocéntrico", en el cual el gobierno israelí aumenta progresivamente el número de judíos presentes y la cantidad de tierra apropiada y, al mismo tiempo, expulsa a los palestinos. Luego fuimos a estar con sor Gisele en Belén, a fin de visitar a otro contacto -los Handal- para tratar sobre la fabricación de rosarios. Los Handal eran "burgueses" pero lo perdieron todo bajo los diversos regímenes instaurados en Palestina. Sólo han conservado esta fábrica, que está necesitada de mejoras. Visitamos a otras fabricantes de rosarios, dos mujeres cuyos maridos están desempleados y una es discapacitada. Luego regresamos a casa para degustar una deliciosa comida. Igual que Edmund Shehadeh, el señor Nadal nos mostró una bolsa repleta de balas que entraron en su casa durante el asedio. Volvimos después a Jerusalén y fuimos a la iglesia griega melquita para la función religiosa, que se desarrolló en árabe, con incienso, procesión y cantos. Sábado Santo, 19 de abril. Estuvimos trabajando en nuestros apuntes de viaje y en la forma de llevar a cabo nuestra solidaridad. En medio de todo ello nos dimos cuenta de cuán implicados hemos permanecido en el misterio del mal presente aquí en Palestina. Me vino a la mente la canción "Where You There When They Crucified My Lord?" (¿Dónde estabas cuando crucificaron a mi Señor?). Al caer la tarde decidimos visitar a las hermanas de la Presentación de la Casa de Abrahán. Durante el trayecto atravesamos un nuevo asentamiento que está todavía deshabitado. Quedamos sorprendidos por la sabiduría de estas hermanas, que piensan que la situación actual en Palestina se inserta en el contexto de los complejos problemas a nivel mundial. Ellas continúan sin ningún temor su misión al servicio de la comunidad musulmana por medio de una clínica de probada eficacia para los árabes y un centro para los peregrinos; todos los empleados son árabes y las hermanas trabajan bajo la dirección de árabes. A continuación fuimos al Ecce Homo para la Vigilia Pascual.. Quedamos desilusionados, pues la comunidad, la liturgia y la homilía hubieran podido ser de cualquier otra parte; pero el hecho de que esa liturgia se desarrollara en esta tierra devastada sin hacer ninguna referencia a la situación del pueblo palestino nos resultó chocante, desanimadora y turbadora. ¿Cuándo acabaremos de aprender? Domingo de Pascua, 20 de abril. Nos unimos a la comunidad de los jesuitas para la celebración. Por la tarde regresamos a la base militar junto con Don, y con gran sorpresa y alegría vimos que estaban guardando el equipaje para volver a casa, después de cuatro meses de preocupaciones, temiendo siempre lo peor para nada. Lunes de Pascua, 21 de abril. Salimos temprano hacia el aeropuerto para proceder a los trámites de control de seguridad y para tener tiempo de reunirnos con Yael Lotan y con Giyora Neumann, del "Comité por Vanunu libre y por el Medio Oriente libre de armas de destrucción masiva". En el pasado ambos pagaron con cárcel algunas condenas por sus protestas contra el armamento nuclear. Nos contaron la historia de Mordechai Vanunu, quien trabajó como técnico nuclear en la construcción de armas atómicas en las instalaciones montadas por el gobierno israelí. Vanunu, sin embargo, pronto denunció esta situación en Inglaterra y fue secuestrado por los servicios secretos israelíes en Roma y condenado en1986 a dieciséis años de reclusión, once de los cuales los pasó en una celda de aislamiento. João les habló de las tres hermanas dominicas en los Estados Unidos, que están encarceladas por su actividad antinuclear y por su relación con ellos. Yael y Giyora nos animaron a no dedicar nuestra atención sólo al drama personal de Vanunu o al de las hermanas, sino también a aquello por lo cual ellos luchan: un mundo libre de armas de destrucción masiva. Ésta fue la conclusión precisa de nuestro encuentro con dos israelitas como ellos, con los cuales tuvimos la sensación de tener muchas cosas en común. Durante el viaje aéreo recordamos que dos mujeres, una palestina y otra israelí, Samah y Yael, nos han pedido que contemos su historia para estimular la solidaridad de todos. |
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| * Carol Gilbert, Jackie Hudson y Ardeth Platte
estuvieron varios meses en la cárcel, desde el 6 de octubre, por
su protesta contra las armas de destrucción masiva en Colorado
(Estados Unidos). Fueron condenadas en juicio y la sentencia será publicada
el 25 de julio. ** Ver el 21 de abril. |
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