Al conmemorarse el próximo 11 de octubre los 50 años de la inauguración del Concilio Vaticano II, el Regente de Estudios de la Provincia de San Vicente Ferrer de Centroamérica, Fray Estuardo López, junto a los frailes del Centro Dominico de Investigación (CEDI) de Costa Rica, programaron en ese país un ciclo de conferencias para profundizar sobre la génesis, el desarrollo, la acogida, el rechazo y la vigencia del Concilio y sus enseñanzas.
A sabiendas de que fray Espeja iba a estar unas semanas en Guatemala colaborando con el Centro Ak’ Kutan y que acababa de publicar el libro “A los 50 años del Concilio. Camino abierto para el siglo XXI”, los organizadores de este ciclo de conferencias consideraron oportuno contar con él como ponente.
Fray Espeja, dominico de la Provincia de España, reconocido teólogo en el ámbito hispano, profesor de muchas generaciones de teólogos, autor prolífico, en plenas facultades a sus muchos años, en constante aggiornamento y siempre solidario con Latinoamérica, accedió a brindar cuatro ponencias del lunes 17 al jueves 20 de septiembre, de 18 a 20 hs, en el auditorio del Colegio Los Ángeles.
Asistieron unas 70 personas entre laicos, laicas, religiosas y religiosos, entre ellos varios dominicos de las 4 comunidades de San José de Costa Rica. Asimismo, asistieron los novicios en los días en que sus horarios de estudios en la UTAC se los permitió.
Cada día, después de la ponencia, los asistentes formularon preguntas o comentarios en torno al tema expuesto y expresaron, reiteradamente, las preocupaciones y situaciones conflictivas que atraviesa actualmente la iglesia en Costa Rica.
El experto expuso con elocuencia y brevedad las grandes líneas teológicas y pastorales presentes en la génesis, desarrollo y posterior difusión del Concilio Vaticano II, en torno a la autocomprensión de la Iglesia, al diálogo con el mundo, la autonomía de las realidades temporales, el ecumenismo, las relaciones con los Estados, la interpretación bíblica, la renovación litúrgica, entre muchas otras aristas. En su exposición no ocultó los disensos que se dieron en el aula conciliar y fuera de ella entre los padres conciliares, así como las intervenciones desde la autoridad del Sumo Pontífice para zanjar algunas “quæstiones disputatæ” entre los mismos.
El ponente habló no sólo como quien leyó los documentos del Concilio, sino también como quien lo vivió desde su condición de sacerdote y joven teólogo entusiasmado con aquella primavera de la Iglesia y en diálogo con varios de los protagonistas y asesores del Concilio. Fr. Espeja se confesó asimismo testigo también de los frenazos y, en algunos casos, marcha atrás, que varios sectores de la Iglesia Católica han aplicado a la apertura que supuso el Vaticano II. En las circunstancias actuales, manifestó el ponente, un nuevo concilio, como algunos piden, sería un grave riesgo de retroceso, aunque los avances del Vaticano II ya nadie los puede negar ni olvidar.
Los títulos de sus cuatro charlas fueron: 1) El Concilio, un acontecimiento del Espíritu; 2) Fuera del mundo no hay salvación; 3) La Iglesia en la construcción del mundo; del poder al profetismo, y 4) Reclamo de libertad y renovación de la moral. Los títulos, como sucede muchas veces con las formulaciones verbales de nuestra fe, se quedan cortos para expresar la riqueza y convicción con que Fr. Espeja desarrolló su contenido y los horizontes que despejó en los oyentes.
Desde su larga experiencia de vida, el ponente afirmó que 50 años es poco tiempo para que las enseñanzas de un Concilio calen en la conciencia y la práctica de los cristianos. En su experiencia personal, las enseñanzas del Concilio Vaticano II le ayudaron a pasar de una vida de seguridades (en las normas, los dogmas, las ideas, etc.) a la confianza en un Dios Padre que quiere que el mundo se salve. Y esa fue la invitación que hizo a todos los que le escucharon en este ciclo de conferencias.
Crónica de Fr. Carlos Díez Rojo, publicada en Boletín Digital IDEC, octubre de 2012

