Queridos hermanos y hermanas: con esta crónica queremos compartir la experiencia vivida en España los días 23 al 27 de Junio de 2012 con el Curso de Místicos Dominicos. El curso fue organizado entre el Promotor de las Monjas y las tres federaciones de monjas en España – abierto a la participación de todos los monasterios de España. El lugar elegido: Caleruega, la cuna de Nuestro Padre Domingo. Los dos hermanos que han dirigido el curso, fray Brian J. Pierce, nuestro Promotor, y la hermana Silvia Bara Bancel, de la Congregación Romana de Santo Domingo, experta en la mística renana.
El día 23 por la tarde fuimos llegando las participantes, un total de 75 hermanas de muchos de los monasterios de las tres Federaciones españolas. Hay que mencionar la presencia de la totalidad del Noviciado Común de la Federación de Nuestra Señora del Rosario y de hermanas provenientes de Chile, de la Federación de la Inmaculada y que habían venido a España para participar en su Asamblea Federal Electiva, celebrada a finales de Mayo y comienzos de Junio.
El curso se desarrolló con dos charlas por la mañana y dos por la tarde, intercaladas con reuniones de grupo y descansos. Dos momentos fuertes de oración: por la mañana con la Celebración de la Eucaristía y Laudes y por la tarde la oración de Vísperas y oración personal con el Santísimo expuesto; un horario que no dejaba resquicio al aburrimiento en ningún momento.
Gracias al camino recorrido hasta ahora, la experiencia del encuentro de tantas hermanas es ya un gozo inmenso y una gran riqueza para todas por toda la vida que se comparte. De ahí que las reuniones de grupo y los momentos de fraternidad hayan sido de gran comunión entre todas. En los grupos se hablaba de todo: la situación de los monasterios, la experiencia de la vocación de las hermanas, se comentaban los textos de los místicos que cada una teníamos recogidos en un cuaderno preparado con todo primor por la M. Federal de la Inmaculada y donde teníamos todo el trabajo expuesto por fray Brian y la hermana Silvia.

Durante el curso hubo momentos para todo: recreos festivos animados por las novicias que al ritmo de guitarra y tambor africano nos hicieron bailar danzas de todas clases; al primer recreo de este tipo se unieron las formandas de la Congregación Romana de Santo Domingo que se hallaban en Caleruega en un retiro de formación. Un momento de intensa oración en el Pocito de Santo Domingo, con cantos dominicanos y un instante para refrescarnos con el agua del pozo. Una procesión a la parroquia, donde el P. Basilio OP, el párroco de Caleruega, nos animó a vivir con plenitud la gracia del Bautismo y donde pudimos comprobar el fervor de las feligresas de Caleruega cantando himnos a Santo Domingo. La visita al monasterio de Lerma y la acogida de las hermanas que nos dieron un abundante refrigerio. Y junto a esto todos los deseos de profundizar en el carisma de la Orden, de conocer la mística dominicana y seguir caminando por esta senda, los momentos de oración escuchando la música de “la Misión”, etc., todo un derroche de gracias que nos animan a seguir adelante en nuestra tarea de la “Santa Predicación”.
Gracias a todos los que han hecho posible este curso, una participante.

