Día del hermano cooperador

Subtítulo: 
Oración por la vocación a hermano cooperador en la Orden de Predicadores
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Cuerpo: 

DÍA DEL RELIGIOSO HERMANO - 1 DE MAYO

Oración de la Mañana

 

 

Hacer que Jesus esté vivo en nuestro mundo

Todos Somos Hermanos

 

Llamados a Reflexionar

Del documento: “IDENTIDAD Y MISIÓN DEL RELIGIOSO HERMANO EN LA IGLESIA” (#16 y 17)

“Al enraizar profundamente su vida en Dios, el hermano consagra toda la creación, reconociendo la presencia de Dios y la acción del Espíritu en las criaturas, en las culturas, en los acontecimientos. Y porque reconoce esa presencia activa, puede anunciarla a sus contemporáneos. Esta capacidad es el fruto de un proceso permanente de apertura a Dios por su consagración, esto es, de la vivencia diaria de su sacerdocio bautismal. Fundamentado en esta experiencia, el hermano desarrolla el sacerdocio bautismal por la fraternidad, siendo por ella puente de unión entre Dios y sus hermanos, ungido y enviado por el Espíritu para hacer llegar la Buena Nueva del amor y la misericordia de Dios a todos y, especialmente, a los más pequeños de sus hermanos, los miembros más débiles de la humanidad”.

 

Llamados a Orar

Todos: Jesús el Cristo, te hiciste nuestro hermano, compartiste nuestra carne y sangre y compartiste en solidaridad con los sufrimientos humanos de tus hermanos y hermanas.

 

Líder: Jesús el Cristo, nos diste, a tus discípulos, el honor de ser llamados "hermano" después de tu Resurrección, entonces ¡así vivimos!

 

Todos: Jesús el Cristo, eres nuestro Buen Pastor y nuestro Buen Samaritano. Mientras caminamos hacia el futuro, que seamos, como Hermanos, testigos de tu gran amor y compasión para todo tu pueblo.

Canto de Apertura: El Profeta

(Se puede cantar o escuchar del internet u otras grabaciones)

 

Antes que te formaras dentro del vientre de tu madre,

antes que tú nacieras, te conocía y te consagré,

para ser mi profeta de las naciones, yo te escogí,

irás donde te envíe, lo que te mande proclamarás.

 

Tengo que gritar, tengo que arriesgar, ¡ay de mí si no lo hago!,

cómo escapar de Ti, cómo no hablar, si tu voz me quema dentro.

Tengo que andar, tengo que luchar, ay de mí si no lo hago,

cómo escapar de Ti, cómo no hablar, si tu voz me quema dentro.

 

No temas arriesgarte porque contigo Yo estaré.

No temas anunciarme porque en tu boca yo hablaré.

Te encargo hoy mi pueblo para arrancar y derribar,

para edificar, construirás y plantarás.

 

Deja a tus hermanos, deja a tu padre y a tu madre,

abandona tu casa porque la tierra gritando está.

Nada traigas contigo porque a tu lado yo estaré,

es hora de luchar, porque mi pueblo sufriendo está.

 

Llamados a Escuchar la Palabra

Isaías 42:1-7 El Siervo de Yahvé

 

He aquí mi Siervo, a quien yo sostengo,
mi escogido, en quien mi alma se complace.
He puesto mi Espíritu sobre El;
El traerá justicia a las naciones.
 

No clamará ni alzará su voz,
ni hará oír su voz en la calle.
No quebrará la caña cascada,
ni apagará el pabilo mortecino;
con fidelidad traerá justicia.
 

No se desanimará ni desfallecerá
hasta que haya establecido en la tierra la justicia,
y su ley esperarán las costas.

 

Así dice Dios el Señor,
que crea los cielos y los extiende,
que afirma la tierra y lo que de ella brota,
que da aliento al pueblo que hay en ella,
y espíritu a los que por ella andan:


Yo soy el Señor, en justicia te he llamado;
te sostendré por la mano y por ti velaré,
y te pondré como pacto para el pueblo,
como luz para las naciones,
para que abras los ojos a los ciegos,
para que saques de la cárcel a los presos,
y de la prisión a los que moran en tinieblas.

 

Tiempo de Reflexión en Silencio

 

Llamados a Responder: Salmo 62       

Antífono: Estoy sediento del Dios que de la vida

 

Espero en silencio delante de Dios,
    porque de él proviene mi victoria.
Solo él es mi roca y mi salvación,
    mi fortaleza donde jamás seré sacudido.

 

¡Cuántos enemigos contra una sola persona!
    Todos tratan de matarme.
Para ellos no soy más que una pared derribada
    o una valla inestable.
 

Piensan derrocarme de mi alta posición.
    Se deleitan en decir mentiras sobre mí.
Cuando están frente a mí, me elogian,
    pero en su corazón me maldicen. 

 

Que todo mi ser espere en silencio delante de Dios,
    porque en él está mi esperanza.
Solo él es mi roca y mi salvación,
    mi fortaleza donde no seré sacudido.
 

Mi victoria y mi honor provienen solamente de Dios;
    él es mi refugio, una roca donde ningún enemigo puede alcanzarme.
Oh pueblo mío, confía en Dios en todo momento;
    dile lo que hay en tu corazón,
    porque él es nuestro refugio. 

 

La gente común no vale más que una bocanada de viento,
    y los poderosos no son lo que parecen ser;
si se les pesa juntos en una balanza,
    ambos son más livianos que un soplo de aire.

 

No te ganes la vida mediante la extorsión
    ni pongas tu esperanza en el robo.
Y si tus riquezas aumentan,
    no las hagas el centro de tu vida.

 

Dios ha hablado con claridad,
y yo lo he oído muchas veces:
el poder, oh Dios, te pertenece a ti;
el amor inagotable, oh Señor, es tuyo;
ciertamente tú pagas a todos
de acuerdo a lo que hayan hecho.

 

Antífono: Estoy sediento del Dios que de la vida

 

Llamados a Interceder

Líder: El hilo de permanecer en el amor de Jesús se entrelaza por la vida de un Hermano y su presencia en el mundo transmite ese hilo permanente de ser enviado como signo de la ternura maternal de Dios y el amor fraternal de Jesús para todos. Conscientes de esta misión, ofrezcamos ahora nuestras intercesiones a nuestro Dios.

 

  1. Para que el testimonio de los Hermanos y las Hermanas en la Iglesia pueda atraer a todas las personas a conocer, amar y servir a Dios en el mundo, oremos.

R: ¡Que seamos grandes testigos del inmenso amor de Dios para nosotros mismos y todos nuestros hermanos y hermanas!

 

  1. Que la imagen del Buen Pastor, como la imagen de Jesús envuelto en una toalla lavando los pies de sus discípulos, nos hable del servicio, del amor y del sacrificio, y que como Hermanos seamos devotos a nuestra misión de traer a otros a conocer a este mismo Jesús, nuestro Señor y Hermano, oremos.

R: ¡Que seamos grandes testigos del inmenso amor de Dios para nosotros mismos y todos nuestros hermanos y hermanas!

 

  1. Para todos los Hermanos y Hermanas que Dios ha enviado en el nombre de Jesús para servir a su pueblo en el amor y el servicio, que seamos bendecidos con seguir siendo fiel a Jesús e inspirar a muchos más a considerar una vocación a la vida consagrada, oremos.

R: ¡Que seamos grandes testigos del inmenso amor de Dios para nosotros mismos y todos nuestros hermanos y hermanas!

 

  1. Para la bendición de Dios sobre todos los Hermanos religiosos que han dedicado sus vidas a crear el Reino de Dios con amor, paz y justicia. Que los guíe, fortalezca, los sostenga, y los llene con su gracia. Que siempre estén cerca de Ti en la oración y alcancen, a su vez, a ayudar a sus prójimos necesitados. Oremos.

R: ¡Que seamos grandes testigos del inmenso amor de Dios para nosotros mismos y todos nuestros hermanos y hermanas!

Todos:

Dios, Creador de la Vida, ¡Que seamos profetas en nuestro tiempo y lugar!

Que seamos testigos con nuestras vidas de tu sinceridad y cariño amoroso

de todas tu creación y tu constante cuidado y protección de la vida en todas sus formas.

Que podamos dar un gran testimonio de la búsqueda humana por una

espiritualidad más profunda y una mayor humanización de toda la sociedad.

Te pedimos esta oración en el nombre de Jesús, tu Hijo y nuestro hermano. Amén.

 

Líder: Ahora levantemos nuestras voces a nuestro Dios como Jesús nos enseñó:

 

Padre Nuestro…

 

Llamados a Bendecir

Todos: “¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que trae buenas noticias,
buenas noticias de paz y de salvación, las noticias de que el Dios de Israel reina! (Is 52:7)

Que nosotros, hermanos y hermanas en Jesús, traigamos su Buena Noticia de amor sanativo, compasión, alegría y liberación a todos a quienes servimos. Pedimos esta oración en el nombre de Jesús el Cristo que vive por los siglos de los siglos. Amén.

 

Canto Final

 

Que viva Jesús en nuestros corazones por siempre