Dominicas de Santa Rosa de Lima fundación Peruana celebra aniversario de fundación y renovación de los votos religiosos

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Dominicas de Santa Rosa de Lima fundación Peruana
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La Congregación de “Dominicas Santa Rosa de Lima”, nace en la ciudad del Cusco, antigua capital incaica. Ahí se encuentra ubicada la casa madre de la Congregación.

En el proceso de la institución religiosa se puede distinguir tres periodos. El primer periodo abarca desde su fundación en el año 1701 hasta 1945. En este periodo la institución era conocida como el “Beaterio de Santo Domingo”, que más tarde fue llamada “Santa Rosa de Lima”. Las fundadoras fueron Micaela Rosa y Francisca Rosa.

Durante el segundo periodo la institución es conocida como Pía Unión, que fue renovado por el impulso de la Hna. Soledad de María Aragón Chacón y de nuestros hermanos dominicos Gonzalo Vidal, Alberto Dettmann, Humberto Molano y con la aprobación del Arzobispo del Cusco, Mons. Santiago Hermoza Sarmiento, el Beaterio se convirtió en Congregación el 2 de enero de 1945.

Nuestro 72 Aniversario como Congregación de Dominicas “Santa Rosa de Lima”

Hoy celebramos el aniversario de nuestra Congregación de Dominicas Santa Rosa de Lima, vivimos en comunidades y somos una verdadera familia convocadas por el Espíritu para vivir con “una sola alma y un solo corazón en Dios”, siendo fieles en el seguimiento de Cristo y en el servicio a la Iglesia. La vida fraterna nos invita a amarnos unas a otras como Cristo nos ama a cada una de nosotras. Construir la comunidad es tarea constante de todas y cada una de las hermanas, asumiendo y viviendo de acuerdo a los Pilares de la Orden de Predicadores: La Oración, el Estudio la Vida Fraterna y la Predicación. Siendo servidoras de la Palabra.

La celebración en Lima, fue presidida en por el Prior Provincial, Fr. Juan José Salaverry, y participó nuestra Priora General, Hna. Juana Sarmiento, las hermanas de las comunidades de Lima, y algunas hermanas venidas de otras comunidades del interior del país. En la celebración las hermanas renovamos nuestros votos religiosos y entrega generosa a la misión de la predicación entre los más necesitados de la sociedad.

Lo mismo han hecho las comunidades de Arequipa, Cusco, Juliaca, La Paz y Churín, donde nos encontramos presentes.

 

(3 de enero de 2017)