El Obispo de Puerto Maldonado: "Las multinacionales están dañando el modo de vida de los indígenas"

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El Obispo de Puerto Maldonado: "Las multinacionales están dañando el modo de vida de los indígenas"
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Desde la capital de la biodiversidad, la Iglesia quiere enviar un mensaje al mundo en favor del respeto por el medio ambiente pero también buscando el bien de los pueblos nativos a quienes en ocasiones se les impide beneficiarse de los recursos naturales para su desarrollo humano.

En medio de los preparativos de la visita, con la recogida de entradas en distintas parroquias y centros católicos, con ruedas de prensa de las autoridades locales dando instrucciones para el día del evento, y con el desfilar de medios de comunicación de todo el mundo, hemos podido hacer algunas entrevistas para conocer los grandes retos medioambientales de esta zona y la respuesta de la Iglesia en este campo. Como decíamos ayer, esa es una de las razones por las cuales el Papa llega a esta tierra.

El departamento amazónico de Madre de Dios es reconocido globalmente como una de las áreas biológicamente más ricas y únicas de la Tierra, y recientemente ha sido nombrada por la legislación peruana como "capital de la biodiversidad". En toda la Amazonía hay casi 7 millones de km² de bosque, 2200 especies animales, 40000 tipos de plantas, el 20% del agua dulce mundial...

La extracción de recursos (oro, madera e hidrocarburos) por parte de multinacionales extranjeras se expande aceleradamente y está provocando una gran deforestación y daños incalculables a esta zona del mundo. Selvas Amazónicas-Misioneros Dominicos ha publicado en los últimos años detallados informes acerca de estas realidades.

La Iglesia de Madre de Dios es plenamente consciente de estos problemas, como nos cuenta su obispo monseñor David Martínez de Aguirre. "Las riquezas naturales de Madre de Dios atraen la atención de grandes multinacionales que explotan sin medida los recursos de esta tierra. Pero por otro lado se encuentran algunos grupos ecologistas que quieren que la zona sea protegida al extremo, intocable. En medio de los dos se encuentran las poblaciones indígenas que por un lado ven como su medio de vida es diezmado por compañías extranjeras, y por otro las restrictivas leyes ecologistas les impiden explotar de manera razonable los recursos que les pueda permitir salir de una economía de subsistencia y ser sujetos de su propio futuro".

¿Cómo afrontar este problema? Monseñor David apuesta por un equilibrio, por saber congeniar el uso y disfrute de los bienes que son necesarios, pero con mesura y control porque es "un ecosistema muy frágil y si se toca puede venirse abajo", y también para permitir que los campesinos y los indígenas puedan utilizar esos recursos para su propio progreso y dedicarlo a la educación, salud y no ser siempre dependientes de otros.

"No podemos imponer a los pueblos amazónicos normas que le impidan tocar su medio natural mientras en Occidente no estamos dispuestos a cambiar nuestras costumbres consumistas", en palabras de Monseñor David. "Las grandes multinacionales están dañando seriamente el modo de vida de los pueblos indígenas, pero también existe una errónea manera de entender la ecología de la que algunos incluso se están aprovechando como un medio de negocio".

El Papa, en la Laudato si', ha plasmado a la perfección esta realidad: "Me agradó mucho cuando leí la Encíclica. El Papa dice que no se trata de una crisis social y de una crisis ambiental, sino de una única crisis socio ambiental: el grito de la tierra y el grito de los pobres. El Papa tiene un conocimiento perfecto de este mundo amazónico y se da cuenta de estos problemas". Su visita es un impulso enorme al trabajo de la Iglesia en este campo medioambiental y social.

Desde Cáritas diocesana se están realizando proyectos de apoyo a aquellas explotaciones respetuosas con el medio ambiente y que favorecen la economía local. Cáritas y otras instituciones de la Iglesia han trabajado el tema del diálogo entre distintos actores de la zona: mineros, nativos, agrario y reforestador.

Uno de los proyectos más interesantes, nos cuenta Juan Carlos Navarro Vega, director de Cáritas en Puerto Maldonado "es el apoyo a una empresa Minera Fortuna Milagritos que ha decidido eliminar el mercurio para la extracción de oro siendo sustituida por modernas máquinas más respetuosas con el medio ambiente. El mercurio es el principal elemento contaminante de ríos y personas en la región de Madre de Dios".

Cáritas también les apoya a través de estudios sobre el uso del agua y los bosques buscando otras alternativas de producción respetuosa con el medio ambiente. Es el rol de la Iglesia de ayudar a buscar otras alternativas.

 

​(17 de enero de 2018)