El P. Arintero y la obra del amor misericordioso en el jubileo de la misericordia

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Conferencia pronunciada en el Convento de la Minerva, Roma, el día 28 de abril de 2016
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P. Juan González Arintero (1860-1928)
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El P. Juan González Arintero (1860-1928), un fraile dominico de Salamanca, España, es conocido sobre todo como restaurador de la mística tradicional, con su gran libro titulado “La evolución mística” (Salamanca 1908). Pero hoy, quiero presentaros, queridos amigo, al P. Arintero como Apóstol del Amor Misericordioso. Pero esto nos obliga a recuperar para la historia de la Iglesia del siglo XX la monja salesa, Teresa Desandais,(1876-1943), francesa, que es el origen de la devoción de la devoción al Amor Misericordioso, actualización del culto al Sagrado Corazón de Jesús. Y fruto estupendo de esta obra es la M.- Esperanza de Jesús (1893-1983) con su famoso Santuario del Amor Misericordioso en Collevalenza (Perugia. Italia). En concreto, el P. Artintero fue el elegido por la Providencia divina para hacer resonar esta devoción y esta doctrina del Amor Misericordioso sobre todo mediante la revista “La Vida Sobrenatural”, por él fundada en 1921.    

Cuadro primero, el P. Arintero

El P. Arimntero nació en Lugueros, un pequeño pueblo en las montañas de León (España) el 24 de junio de 1860. La gentes de las montañas leonesas, dedicada a la agricultura y a la vecería, es indómita, tenaz, austera, prudente, enérgica, sobria y muy religiosa. El clima es duro.

Arintero, después de tres años pasados en la preceptoría de Boñar, llegó a sus 15 años al Convento delos Frailes Dominicos de Corias (Asturias) el 14 de julio de 1875; en este Convento fue restablecida la vida dominicana, después de la exclaustración de los religiosos españoles de 1834, el mismo día del nacimiento de Arintero. El joven Juan comenzó el postulantado, ejercitándose en el latín y en las obras de piedad cristiana. El 10 de septiembre de 1875 tomó el hábito de fraile dominico y dedicó el año del noviciado a aprender de memoria la Regla de San Agustín, y al estudio de las Constituciones de la Orden de los Dominicos, las rúbricas litúrgicas del rito propio, el canto gregoriano y a la práctica de los ejercicios piadosos. El 10 de septiembre de 1876 hizo la profesión religiosa simple, comenzando los estudios de filosofía y teología. El 20 de septiembre de 1879 hizo la profesión solemne prometiendo a Dios vivir la vida religiosa según el espíritu de Santo Domingo de Guzmán usque ad mortem.  

Pero al comienzo de agosto de 1881 encontramos al joven Arintero en el celebérrimo convento de San Esteban en Salamanca; le faltaba un año para finalizar los estudios de teología; con todo en aquel momento era necesario que algunos frailes dominicos alcanzaran el doctorado en Ciencias Naturales para el mantenimiento de los colegios propios. En el convento de Salamanca habitaba una comunidad de dominicos, integrada por algunos religiosos franceses de Toulouse expulsados de su país en 1880, y otros pocos religiosos españoles. El estudiante Arintero, aplicado en los estudios, fervoroso en la plegaria y afable en la vida común, era apreciado por sus compañeros de Universidad por su dedicación al estudio y por su índole personal buena, pero no brillante, porque carecía de una fácil expresión verbal y era propenso a la sordera. Pasados cinco años obtuvo el Doctorado en la Facultad de Ciencias Físico –Químicas con un buen resultado. En Salamanca fue ordenado sacerdote en las témporas de septiembre de 1883; tenía 23 años.

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P. Pedro Fernández Rodríguez, OP. Penitenciario en la Basílica de Santa María la Mayor. Roma.

 

(8 de mayo de 2016)