Encuentro entre Domingo y Francisco

Subtítulo: 
Capitulo General crónica n°2
Imagen: 
The Minister General of the Friars Minor, fr. Michael Perry OFM
Cuerpo: 

Predicar a la Orden de Predicadores podría parecerle una tarea abrumadora a cualquiera, pero no al Ministro General de los Frailes Menores, fr. Michael Perry OFM, que se dirigió confiadamente a la venerable asamblea de los superiores dominicos.

Así comenzó el día de retiro en el Capítulo General de Bolonia. La mayoría de los padres capitulares pasó este sosegado tiempo en sus habitaciones con aire acondicionado y con conexión wifi. Algunos caminaron por la ciudad medieval meditando sobre la belleza de los lugares, buscando un momento de refrigerio spiritual en una iglesia silenciosa o saboreando un exquisito gelato italiano.

En sus charlas, Fr. Michael recordó la vida de San Francisco con gran detalle y alabó sus virtudes, mencionando frecuentemente su convicción de que Santo Domingo había mostrado la misma santidad. Después de todo, ambos siguieron la inspiración del mismo Espíritu Santo. Fr. Michael subrayó la fidelidad de Francisco al evangelio sin estar atado a su letra. Puso como ejemplo el hecho de que los franciscanos llevan un cordón alrededor de la cintura, aunque Jesús permitió a sus discípulos conservar su cinturón (lo que, dicho sea de paso, hacen los dominicos) cuando los envío sin monedas, bolsa ni bastón.

San Francisco eligió ir a los márgenes de la sociedad, compartiendo la vida de los campesinos, viviendo como un pájaro del cielo y como las flores de las praderas. Citando a San Buenaventura, de quien se dice que era amigo Santo Tomás de Aquino, fr. Michael dijo que los religiosos y las religiosas debían “meterse en la oscuridad de la humanidad para llevar a cada una de las personas a la plenitud de la vida”.

Fr. Michael concluyó sus charlas subrayando que San Francisco no sintió la necesidad de estudiar las Escrituras con mucho detalle, dado que solo necesitaba conocer a Cristo, pobre y crucificado. En este momento, se vio que muchos frailes dominicos estudiantes asentían.

Para sellar de una vez más la continua fraternidad entre dominicos y franciscanos, fr. Bruno Cadoré regaló a fr. Michael Perry una imagen bellamente impresa de Domingo y Francisco abrazándose. Fr. Michael respondió al gesto con un magnífico icono, también del abrazo de Domingo y Francisco. Finalmente, fr. Michael y fr. Bruno mismo intercambiaron el santo beso de la paz, antes de que todos se retirasen al convento a disfrutar de una refrescante sandía, regocijándose en su extraordinaria vocación dominicana.

El cronista

 

(19 de julio de 2016)