Gustavo Gutiérrez: “No creo en la teología de la liberación, creo en Jesucristo”

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Los obispos de América Latina y el Caribe reflexionan sobre la Iglesia pobre que quiere Francisco
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Gustavo Gutiérrez
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El sacerdote dominico y teólogo peruano Gustavo Gutiérrez (88 años de edad) ha tenido a su cargo la conferencia central de la reciente reunión anual de los secretarios generales de las conferencias episcopales de América Latina y el Caribe.

Con la ausencia única del secretario general de la Conferencia de Obispos de Haití, el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) realizó este encuentro en su sede de Bogotá (Colombia) para revitalizar los lazos de comunión y colegialidad con y entre las conferencias episcopales de cada país.

Sin nexos con la política

El episcopado latinoamericano por medio de su principal organismo hizo suyo el anhelo evangélico del Papa Francisco: “Quiero una iglesia pobre para los pobres” y reflexionó sobre este tema, que ya había sido expuesto en la Misa inaugural del encuentro, presidida por el nuncio apostólico de Colombia Ettore Balestrero.

Ahí, el representante del Papa advirtió que “la pobreza es la condición de la iglesia que nunca es aliada del poder mundano. La fe no es un poder político y no se asegura a través de un poder político, si fuera así la fe sería ahogada por el poder”.

En clara referencia a algunas corrientes de pensamiento y acción que en algún tiempo fueron vigentes en Latinoamérica, el nuncio Balestrero señaló que “el Reino de Dios no se identifica con ninguna estructura política. Si esto pasara la iglesia y la fe se pondrían al servicio del poder y se postrarían a sus criterios”.

Cristo, al centro

Para centrar este emprendimiento de la iglesia latinoamericana hacia la profundidad del compromiso evangélico, el CELAM invitó al teólogo y representante del movimiento de liberación Gustavo Gutiérrez, para hacerse cargo de la ponencia central y ofrecer un marco de iluminación, reflexión y compromiso.

Desde su experiencia, el padre Gutiérrez recalcó que la pobreza “no es *imitar* la vida del pobre; no se trata de *imitar* al que es considerado como insignificante, sino *serlo*”. En ese sentido, subrayó, la reforma de la iglesia impulsada por el Papa Francisco, significa que “al centro (de todas las estructuras, ser y quehacer de la Iglesia) esté Cristo”.

En cuanto a compromiso social, el teólogo latinoamericano indica que: “la Iglesia siempre debe tener una palabra sobre lo social”. Y no olvidar que “la Iglesia existe para evangelizar”, por tanto “cuando se vuelve funcionaria y no evangeliza deja de ser Iglesia”.

Pobre: el que no tiene derecho a tener derechos

Sobre la pobreza económica que produce miseria para tantos, el teólogo peruano afirmó que “la pobreza no es voluntad de Dios, es hechura humana. Por eso es que la pobreza tiene estructuras, categorías y superioridades establecidas. Hay causas de la pobreza”. Que pobre es “el que no tiene derecho a tener derechos”.

La pobreza se establece así: “si yo considero seres inferiores a otros, estoy estableciendo la pobreza para ellos”. Por tanto la pobreza que somete en inframundos a tantos seres humanos “no es voluntad de Dios”, es voluntad del hombre. “La pobreza no es solo monetaria”.

Hablando del uso de la teología de la liberación y sus escritos para cuestiones más ideológicas, el Padre Gustavo Gutiérrez indicó que: “Yo no tengo policía personal para evitar que usen mi teología”. Colocando en el punto preciso el lugar de la teología, recalcó que “yo no creo en la teología de la liberación, yo creo en Jesucristo. La teología no es el fin, es el medio”.

Finalmente hablando del compromiso de la acción evangelizadora que debe llevar la vida a un mejor estado, ha dicho que “donde quiera que nos toque hacer pastoral hay que responder a la realidad”.

Con información del Departamento de comunicación y Prensa, CELAM

Jaime Septién

 

(5 de abril de 2017)