“La Fuerza del Hábito”: Nuevo grupo musical de religiosos comparte la alegría y la fe

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Four Dominican Sisters have formed a band at Catholic Uni. It’s called Force of Habit
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Cuatro religiosas, un hermano dominico y un sacerdote franciscano han formado un grupo musical en una universidad en Estados Unidos, con la que muestran a los jóvenes que la vida consagrada no impide divertirse ni hacer lo que uno disfruta.

El nombre de la banda es “Force of Habit” (La Fuerza del Hábito) y está integrada por la hermana Miriam Holzman, en el piano; la hermana Peter Grace Weber en el bajo, la hermana Louis Marie Zogg toca el saxofón y la hermana Mary André Thelen, en la trompeta.

En el grupo musical también participan el hermano Brad Elliott, que es el baterista, mientras que el vocalista es el P. Jude DeAngelo. Este sacerdote es también capellán de la casa de estudios y director de la pastoral universitaria.

Las hermanas pertenecen a la orden de las Hermanas Dominicas de María, Madre de la Eucaristía y actualmente cada una sigue estudios de maestría en la universidad, gracias a un programa de residencia para los religiosos en el campus.

El hermano Brad dijo a The Washington Post que uno de los objetivos de la banda es “demostrar que usar el hábito religioso no es un impedimento para dejar de hacer lo que nos gusta, divertirnos o tocar música. Solo es un aspecto diferente de lo que somos”.

Por su parte, la hermana Miriam resaltó que buscan mostrar a los estudiantes que optar por la vida consagrada “no es una represión a uno mismo”.

En la vida religiosa uno realmente es libre para ser quien es y entregarse. Creo que los demás ven eso en nosotros, que somos libres y felices”, manifestó.

 

Las cuatro hermanas, cuyo promedio de edad es de 30 años, rezan, estudian y comparten cotidianamente con los otros alumnos en el campus.

“Force of Habit” interpreta covers de jazz, blues y rock. La madre de la hermana Miriam hace los arreglos musicales.

A la fecha, “Force of Habit” ha tocado en cuatro eventos de la universidad a lo largo de este año académico.

Una estudiante y amiga de las religiosas, Amanda Martin, expresó que cuando ve a la banda tocar “siempre están sonriendo y pasando un buen rato. Les encanta hacer esto”.

“Lo toman con seriedad, pero también lo hacen por diversión, ellos lo hacen para tocar y ser buenos. Es muy divertido verlos, realmente son ellos mismos”, manifestó la estudiante de 18 años.

 

 

(2 de mayo de 2017)