La Promesa Perpetua en la Fraternidad Laical de Santo Domingo, de la provincia de Hispania

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En la parroquia Santo Cristo del Olivar de Madrid
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Julia María Moreno Rojo y Maro Botica
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El domingo 21 de mayo Julia María Moreno Rojo y Maro Botica realizaron la Promesa Perpetua en las Fraternidades Laicales de la Orden de Predicadores.

La ceremonia, que se realizó en la parroquia Santo Cristo del Olivar de Madrid, estuvo integrada en una Eucaristía presidida por fray Vicente Niño O.P., asistente de la Fraternidad del Santo Cristo del Olivar.

Los nuevos laicos de pleno derecho realizaron su promesa ante Dña. Ramona García O.P., presidenta la de la fraternidad y ante fray Vicente Niño O.P. La fórmula mediante la cual los laicos se comprometen con la Orden de los dominicos es la siguiente: “En honor a Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y de la bienaventurada Virgen María y de santo Domingo; yo, ante vosotros, Ramona Herrera, presidenta de esta fraternidad; y fray Vicente Niño, como asistente de esta fraternidad, en lugar del maestro de la Orden de Predicadores, fray Bruno Cadoré; prometo que quiero vivir según la regla de los laicos de Santo Domingo por toda la vida”.

Fray Vicente Niño recordó que desde el primer momento del proyecto de la predicación de Domingo de Guzmán, se le asociaron laicos, con sus trabajos, con sus familias, con sus vidas… para unirse en la misión de la predicación.

Durante la homilía, el asistente de la fraternidad destacó tres ideas principales:

  • La misión de predicación siempre está impulsada por el Espíritu: “no es solo una moción personal, no es solo algo que uno mismo sienta como una llamada, o no es solamente una condición personal. Es un encargo por parte de Dios, un don, una vocación específica para colaborar en la misión central del creyente, la de extender el Reino, la de predicar el Evangelio de Jesús”.
  • La Palabra siempre ha de venir acorde a un testimonio. “Nuestra predicación ha de estar siempre refrendada por la propia vida, por la coherencia entre lo que uno manifiesta y los propios actos”.
  • El predicador nunca es un ser solitario: “siempre nace, vive y desarrolla su misión en comunidad”.

Fray Vicente terminó la homilía señalando que la identidad y el carisma “son exclusivamente un medio para alcanzar un fin mayor, que es el del encuentro con el Señor y el del llevar al Señor a los demás”.

En este momento tan especial en sus vidas, Julia y Maro,estuvieron acompañados por familiares, amigos y por la familia dominicana de Madrid: miembros del Movimiento Juvenil Dominicano, frailes, hermanas, laicos y por la oración de las monjas, que no pudieron hacerse presentes.

Julia María Moreno Rojo O.P. y Maro Botica O.P. son un matrimonio joven. Desde la infancia han tenido una estrecha relación con la Orden de Predicadores. Julia en Madrid y Maro en Korcula (Croacia). Julia es licenciada en Derecho, ejerce la abogacía y forma parte del equipo permanente de la Pastoral Juvenil de Familia Dominicana. Maro es licenciado en Teología, doctor en Teología Moral, doctorando en Historia y profesor de Religión.

Tras unos años de intensa actividad en el Movimiento Juvenil Dominicano, hace cuatro años dieron el paso para entrar en las fraternidades laicales. Tras cuatro años de experiencia y formación, ayer hicieron la promesa a través de la cual pasan a ser laicos de la Orden de Predicadores por toda la vida.

 

(24 de mayo de 2017)