La promulgación de la Ratio Formationis Generalis (R.F.G.)

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Fr Bruno Cadore, op
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Queridos hermanos:

Con la aprobación del Capítulo General de Bolonia (ACG 2016 Bolonia, 244), por la presente promulgo la nueva Ratio Formationis Generalis (RFG) que «debe consignar los principios generales de carácter espiritual y las normas pedagógicas fundamentales para la formación de los frailes, dejando a las provincias el cuidado de elaborar sus propias normas conforme a las circunstancias de tiempo y lugar» (LCO 163).

Esta Ratio reemplaza la que estaba vigente desde 1987. La misma es el fruto de un largo proceso de consulta a provincias y formadores en las diferentes regiones de la Orden, adelantado por el consejo general y el socio encargado de la formación inicial. Agradezco sinceramente a todos aquellos que han participado de este modo a la elaboración de la presente Ratio – cuya versión original está en inglés. Ahora le corresponde a cada provincia proceder a la actualización de su propia Ratio Formationis Particularis (RFP), sobre la base de la Ratio Generalis (ACG 2016 Bolonia, 245), y de enviarla al consejo general para su aprobación. El socius para la vida fraterna y la formación estará encargado especialmente de acompañar este proceso.

Es la primera vez que una Ratio se dirige a todos los frailes, estén en formación inicial o no. Efectivamente, desde hace varios capítulos generales, se ha insistido en la continuidad entre la formación inicial y la formación permanente y en la necesidad de que todos prestemos la misma atención a estas dos dimensiones de la formación. Una vez más, la formación se presenta en esta Ratio como un camino, una escuela de vida apostólica, insistiendo a la vez en la responsabilidad primera de cada uno de los frailes por su propia formación, pero también en la responsabilidad d las comunidades y provincias que tiene el deber de apoyar a cada uno en ese proceso continuo de renovación de su propia vocación a convertirse en un «hombre evangélico y apostólico». Escuela de vida, nuestra formación nos conduce, según la etapa de vida de cada uno, a contemplar en el centro de nuestra vida la gracia de esa Palabra que queremos predicar. De este modo, la formación nos invita a unirnos a Cristo, camino de verdad que conduce a la vida y centrar nuestra vida en la búsqueda de la verdad. Escuela de Predicadores, la formación inicial y permanente nos guía por el camino de la obediencia apostólica que nos hace libres para dejar al Espíritu configurar en nosotros la compasión de Cristo y su anhelo ferviente de que el mundo tenga vida y sea salvado.

Las Constituciones Primitivas, en el capítulo sobre el noviciado, se referían al llamado de Cristo «aprended de mi». Ven y verás, decía Felipe a Natanael; Ve y predica, decía Domingo haciéndose eco de los apóstoles. Esta es la finalidad que orienta la formación en todas las edades de la vida dominicana y que reúne nuestra diversidad en la unidad de una comunión de «santa predicación».

Puede descargar la Ratio aquí - Español y Multilingüe.

Fray Bruno Cadoré, O.P.
Maestro de la Orden de Predicadores

 

 
 

(27 de diciembre de 2016)