La Viceprovincia de Bolivia comenzó Capítulo Provincial

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La recientemente erigida Viceprovincia de Bolivia comenzó el lunes 14 su Capítulo Provincial.
El Capítulo fue inaugurado bajo la presidencia de Fr. Michael Mascari OP, Delegado del Maestro de la Orden, en lugar de Fr. Javier Pose OP, quien se encuentra en tratamiento de una fractura sufrida en la zona del codo de su brazo izquierdo. Una vez hechos los saludos, la oración y un canto al Espíritu Santo, se procedió a aprobar a Fr. Juan Carlos Molina OP como Secretario del Capítulo y a Fr. Richard Maita OP como su Asistente. Durante la mañana trabajaron las Comisiones del Capítulo: 1) Formación, 2) Apostolado y Liturgia, 3) Economía y 4) Vida Comunitaria y Gobierno. En la tarde continuó el trabajo de las Comisiones Capitulares.
 
A las 17:30 hs se inició la Misa al Espíritu Santo y de Inauguración de la Viceprovincia, presidida por Mons. Jorge Herbas OFM, Obispo de Aiquile. En la misma, Fr. Michael Mascari OP predicó y al final dio lectura al Decreto de Erección de la Viceprovincia de Bolivia. Finalmente, Fr. Fernando Delgado hizo la Profesión de fe y el Juramento de Fidelidad.El día concluyó con un programa especial y la cena de fiesta preparada para celebrar este acontecimiento.
 
2º Día de Capítulo
En la mañana se trató sobre la elección de los 4 Definidores, para lo cual se hicieron las explicaciones pertinentes sobre cómo se llevará a cabo esta elección. También se dialogó acerca de las cualidades de los Definidores, los que después de acompañarán al Prior Viceprovincial como Consejeros. En la primera parte de la tarde, continuaron su trabajo las Comisiones Capitulares. Luego de compartir el refrigerio, se procedió a la elección de los 4 Definidores, acto de suma importancia para el Futuro de la Viceprovincia. La elección, llevada a cabo bajo la estricta observancia de las Constituciones de la Orden obtuvo el siguiente resultado:
DEFINIDORES (Por orden de Profesión)
Fr. PASTOR AMURRIO, OP
Fr. GERARDO WILMER ROJAS, OP
Fr. JORGE SALDÍAS, OP
Fr. YIMY CABALLERO, OP
 
HOMILIA POR LA ERECCIÓN CANONICA DE LA VICE PROVINCIA DE BOLIVIA (14 ENERO 2012)
En esta capilla dedicada a San Judas Tadeo hay dos imágenes que expresan graciosamente la belleza de vuestro país. En la pared situada a la izquierda del altar se representa, en las vidrieras, la imagen de dos llama. La llama es fuerte, callada y  una fuente de vida para los habitantes del Altiplano. En la pared de enfrente se representa la imagen de dos loros,  el loro es lleno de color, alegre y juguetón. De la misma manera las personas del Oeste descendientes de los Aymaras y Quechuas son ingeniosos y trabajadores, igual que las personas del Este, descendientes de los Guaranís, son cálidos y vivaces. Las grandes montañas del Oeste, las fértiles llanuras de Beni y Pando. Hay una gran diversidad en vuestro país, pero aun así ustedes son un solo pueblo. En definitiva sucede igual entre nosotros hermanos. Somos hermanos de dos orígenes, de dos historias y de dos culturas. Esta es la rica herencia de la Provincia de Teutonia, una de las más antiguas e influyentes provincias de la Orden con una grande tradición intelectual  y pastoral y también está la más joven Provincia de San Alberto Magno, quizás menos ilustre, pero dinámica y viva, con una orgullosa historia en su haber. Hoy venimos juntos, ya no como hijos de Teutonia o hijos de San Alberto Magno, sino como hermanos de la Vice Provincia de Bolivia; diferentes en nuestros orígenes y ahora, por fin, unidos en nuestro compromiso de seguir a Cristo como hijos de Santo Domingo.          
 
Hermanos la unidad que hoy inauguramos no es ni superficial ni forzada. Es una unidad que refleja la vida misma de Dios. Tal y como hemos escuchado hoy a Jesús anunciar en el Evangelio: “Como Tú Padre estás en mí, yo estoy en Ti”. El Padre y el Hijo son distintos, pero los dos comparten una unión completa en la receptividad y una total apertura entre ellos. El Padre da todo lo que es al Hijo, y el Hijo devuelve todo aquello que ha recibido al Padre. Lo que es uno, también lo es el otro. Y esta unión de dos diferentes Personas, el Padre y el Hijo, es tan íntima y fuerte que no puede ser otra cosa que creativa, fecunda y vivificante. Y de esta manera tenemos a aquel que llamamos Espíritu Santo. Éste es el modelo de los tres, que viven, no para anularse en la uniformidad, sino para crear una comunión dinámica como la que imitamos hoy aquí entre nosotros. Nosotros, los hijos de fray Vicente Bernedo y San Alberto Magno, nos afanamos hoy para darnos los unos a los otros, para estar abiertos a los otros, y para aprender de los otros; de esta manera nuestra vida en común podrá ser realmente fructífera en esas vocaciones que conocerán sólo una Vice Provincia y no ya dos vicariatos. Quizás aún más importante sea que hoy nos comprometemos a que nuestras vidas den fruto entre los hombre y las mujeres que serviremos, los cuales nos conocerán por nuestra gran diversidad, pero también por nuestra fuerte comunión, por la imitación de la vida del mismo Dios Uno y Trino.
 
Hoy celebramos la Misa del Espíritu Santo. Normalmente esta Misa se celebra antes de un capítulo conventual o provincial, para que el Espíritu de Cristo Resucitado ilumine nuestros corazones y nos de sabiduría. Además hoy no sólo rezamos para obtener esta sabiduría, sino también para alcanzar la unidad que el Espíritu Santo hace posible. Esta Tercera Persona de la Trinidad, que es el vínculo de amor entre el Padre y el Hijo, se nos presenta en la visión del profeta Ezequiel, donde el Espíritu une los huesos secos y los músculos muertos dando vida, insuflando el aliento de Dios, sobre los seres humanos, como un gran ejército encendido por el amor de Dios. Que este mismo Espíritu les una, mis hermanos, en una verdadera profunda comunión, que a través de vuestro estudio conjunto de la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia, a través de vuestra vida común como hermanos, de la celebración de la liturgia y de la contemplación de Aquél que es la Verdad misma, les de la predicación conjunta en la riqueza de toda vuestra diversidad; siendo fecundos, fuertes y llenos de Gracia, de modo que a través de ustedes las personas a las que sirven puedan ser verdaderamente uno, así como ustedes son uno, tal y como en definitiva son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo: inseparables y felices en la unidad.
Fray Michael Mascari, Socio para la Vida Intelectual y delegado del Maestro de la Orden
 
En base a crónica de Fr. Juan Carlos Molina OP