La vida de David Martínez de Aguirre en Kirigueti

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Kirigueti, el sueño de un misionero
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La vida de David Martínez de Aguirre en Kirigueti
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Hace ocho años fuimos al corazón de la selva amazónica de Perú para contar la historia de un hombre que siempre soñó con ser misionero en un lugar como ese. Y lo consiguió. Contamos entonces cómo era la vida de David Martínez de Aguirre, un religioso dominico de Vitoria que era feliz, que irradiaba la envidiable seguridad de haber encontrado su lugar en el mundo.

Ese sitio es Kirigueti, un poblado a orillas del río Urubamba cuya historia comienza en 1957 cuando los misioneros construyeron una pequeña choza para pasar las noches junto a la desembocadura del río Picha en el Urubamba. Desde entonces, las familias machiguengas que vivían cerca se trasladaron al lugar y, poco a poco, se levantaron los colegios, el centro de salud, el aserradero, el internado... vino la electrificación del poblado, el agua corriente, etc.

El obispo que recibirá al Papa

Ahora David es el obispo de Puerto Maldonado, el vicariato al que pertenece Kirigueti y que fue encomendado a los dominicos españoles a comienzos del siglo XX. Desde entonces, decenas de misioneros llegaron a este remoto rincón de la selva para compartir su vida con los pueblos que habitan este lugar. La próxima semana el papa Francisco visitará Puerto Maldonado en su viaje que incluye Chile y Perú.

El papa de la Laudato Si, la encíclica que propone un nuevo modelo de ecología integral, se encontrará en la castigada y expoliada selva amazónica con pueblos nativos y con misioneros como David, que llevan años luchando y apoyando las reivindicaciones de sus habitantes y denunciando el expolio constante al que son sometidos estos territorios.

Nuestro programa volvió de nuevo hace unos años a ese lugar para contar la realidad de la selva amazónica a la luz de la encíclica papal. Kirigueti, el gas de la casa común; Madre de Dios: el oro tóxico y Sepahua: la madera de la casa común son los tres reportajes que se hicieron en el territorio que ahora visita el papa Francisco con David como anfitrión.

Por Ricardo Olmedo

(12 de enero de 2018)