Mons. Carlos Alfonso Azpiroz Costa O.P. Recibió Palio arzobispal

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Arzobispo de la archidiócesis de Bahía Blanca
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Fray Carlos Alfonso Azpiroz Costa OP, recibió el 29 de junio, en la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, del mismo Papa Francisco el palio Arzobispal. Al finalizar la celebración eucarística en la plaza San Pedro el Obispo de Roma le entregó el Palio como signo de comunión con el Obispo de Roma.

Fray Carlos Azpiroz, O.P. fue Maestro General de la Orden de Predicadores desde el 2001 al 2010. El Papa Francisco lo nombró obispo coadjutor de Bahía Blanca el 3 de noviembre de 2015 y fue ordenado Obispo el 22 de diciembre de 2015. Fue nombrado arzobispo titular de Bahía Blanca el 12 de julio de 2017 y asumió el cargo el 29 del mismo.

El viernes 29 de junio de 2018 el Papa Francisco en su homilía en la celebración Eucarística con la Bendición de los Palios para los nuevos Arzobispos Metropolitanos, en la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, Apóstoles se dirigió con la siguiente reflexión: “Sigue latiendo en millones de rostros la pregunta: ¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro? Confesemos con nuestros labios y con nuestro corazón: «Jesucristo es Señor». Este es nuestro cantus firmus que todos los días estamos invitados a entonar. Con la sencillez, la certeza y la alegría de saber que ‘la iglesia resplandece no con luz propia sino con la de Cristo. Recibe el esplendor del sol de justicia, para poder decir luego: ‘vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quién vive en mí` (Gál 2,20)”.

Nuestras oraciones por nuestro hermano el Mons. Carlos Alfonso Azpiroz Costa O.P. Arzobispo de la archidiócesis de Bahía Blanca. Dios le siga bendiciendo en la misión de buen pastor.   

Palio arzobispal:

El palio es una banda de lana de unos seis centímetros de ancho, de forma circular, que se coloca sobre los hombros de un arzobispo. 

Cuenta además con dos tiras de lana del mismo grosor por 36 centímetros de largo que cuelgan una sobre el pecho y la otra sobre la espalda, ambas tiras tienen una placa de plomo forrada con seda negra. 

Este elemento está adornado con seis cruces bordadas en seda negra, que recuerdan las diócesis suburbicarias de Roma de las cuales el Papa es el metropolitano. 

La lana con la que se confeccionan los palios es tomada de dos corderos de pocos meses de nacidos que se crían en el monasterio de Tre Fontane, lugar donde fue martirizado San Pablo. Los corderos son llevadas el 21 de enero, memoria litúrgica de Santa Inés, a las religiosas de la iglesia de Santa Inés, en Roma. 

Durante esta solemnidad el Pontífice impone el palio a los nuevos arzobispos metropolitanos, significando así la estrecha relación del Papa con cada uno de los metropolitanos y de éstos con las diócesis de su provincia eclesiástica.