Predicadores de la Verdad, ayer, hoy y siempre

Imagen: 
Predicadores de la Verdad, ayer, hoy y siempre
Cuerpo: 

La Iglesia Católica ha tenido múltiples desafíos desde sus inicios hasta nuestros tiempos, sin embargo fue la divina providencia quien se ha encargado de inspirar a personas que supieron ir a contracorriente para reencaminar a la Iglesia según la voluntad de Dios Todopoderoso. Una de esas personas fue nuestro querido Padre Santo Domingo de Guzmán que desde el seno materno nos mostraba que sería un faro que iluminaria al mundo con su ejemplo de constancia, humildad y servicio a los más necesitados. Porque desde muy joven ya nos enseñaba que el camino de la fe cristiana solamente tiene sentido cuando lo pones en práctica en tu vida diaria, pues cuando apenado por la inmensa hambruna que hubo en España decidió vender sus libros para saciar el hambre de tantos pobres, su célebre frase “No quiero estudiar sobre pieles muertas” nos sigue guiando a enfocar nuestros actos a favor de los más necesitados, puesto que en ellos vemos a Jesús pobre y flagelado por las injusticias de nuestra época.

Una vez culminado sus estudios, decide viajar a Francia para hacer frente a la herejía de los albigenses, es en este contexto, que decide predicar la Palabra de Dios como lo hacían los primeros Apóstoles, viajando de a pie y mendigando el pan de puerta en puerta, nuevamente contemplamos la importancia de predicar con el ejemplo, no basta con tener el conocimiento de la doctrina sagrada u ostentar grados y reconocimientos, Santo Domingo decide hacer del Evangelio su propia vida. En esta parte de su vida se le aparece la Virgen María para enseñarle   a rezar el Rosario, diciéndole que lo predicara por todo el mundo para la conversión de los pecadores a cambio de abundantes gracias en todo aquél que lo recitara, en ese tiempo los herejes empiezan a incomodarlo hasta incluso atentar contra su vida, sin embargo, la fe del Santo es indestructible logrando que no vuelvan a incomodarlo, cuando el propósito que nos encamina en nuestra vida proviene de lo alto, no hay nada ni nadie que lo pueda detener.

Es en el año 1215 que sus ideas de fundar una Orden de Predicadores toma forma gracias al apoyo del Obispo de Toulouse y el Conde Simón de Montfort, desde un inicio Santo Domingo quiso que la Orden fuera abierta al mundo, pero esto no iba a ser posible sin la aprobación del Papa, la ocasión de conversar directamente con el Santo Padre se da en el Concilio de Letrán, los padres conciliares al ver la multiplicación abusiva de reglas religiosas decretan que no se apruebe ninguna Orden nueva, en esos días se cuenta que el Papa Inocencio III soñó que la basílica de Letrán se desplomaba, pero un hombre la sostenía sobre sus espaldas, ese hombre era Santo Domingo. Al despertarse del sueño el Papa ordena a Santo Domingo que vaya de regreso donde sus hermanos y eligieran una regla antigua que sea la más favorable a su Orden, la vocación de nuestro Padre Santo Domingo vino desde el cielo y fue la divina providencia quien se encargó de dar al mundo la Orden de Predicadores.

Al retornar a Toulouse encuentra que su familia de Predicadores se había incrementado a 16 frailes, de común acuerdo eligen la Regla de San Agustín, Santo Domingo le añade uno de sus adagios favoritos de San Esteban de Grandmont, por el cual los frailes siempre deben hablar “con Dios o de Dios”, quienes conocieron al Santo en persona dicen que “siempre hablaba con Dios o de Dios”, cuán importante es colocar a Dios como el centro de nuestras vidas, entregarle en todo momento nuestro presente para que Él nos bendiga y juntos caminar hacia adelante en comunicación abierta y sin recelos, porque Él es nuestro Padre y sobretodo nos ama. El Papa aprueba la Orden de Frailes Predicadores el 22 de diciembre de 2016, al año siguiente en la Fiesta de Pentecostés el Santo decide dispersar a sus frailes, les dice: “el grano de trigo amontonado se pudre, pero si se esparce produce mucho fruto” y a partir de allí Santo Domingo inicia viajes frecuentes hacia Francia, Italia y España visitando conventos y sentando las bases para nuevas fundaciones. Con frecuencia pasaba las noches en las iglesias entregado a la oración y cuando el sueño le vencía se quedaba allí dormido, nuestro Fundador nos enseña la importancia de la oración con su ejemplo, debemos entregarle a Dios todos nuestros proyectos, ambiciones y metas a futuro para que sea Él nuestro faro y guía de nuestra vida. El viernes 06 de Agosto entrega su alma al Creador rodeado de sus hijos espirituales a quienes al ver sus rostros apenados por su partida les dice: “No se aflijan, les seré más útil desde el cielo”, a pesar que el Santo agoniza les asegura su intercesión desde el cielo, confiando plenamente en Aquél Creador que nunca lo abandonó durante el trayecto de su vida.

Han transcurrido ya 800 años desde la creación de la Orden de Predicadores y es para mi un inmenso orgullo decir que soy laico dominico, pidamos en este día que Nuestro Padre Santo Domingo siga intercediendo por nosotros desde el cielo, para que sigamos siendo fieles al Evangelio que él tanto predicó durante su vida y podamos algún día decir con plena satisfacción que fuimos Predicadores de la Verdad, pues todo lo que hicimos fue siempre bajo el amparo de Nuestra Madre la Virgen del Rosario y de su Divino Hijo Jesús Nuestro Salvador y Redentor.

En la Fiesta de Santo Domingo de Guzmán, 08 de Agosto de 2017.

Alexis OP,  Laico Vicecoordinador COFALC

 

(14 de agosto de 2017)