Provincia de Filipinas: Primavera de Fraternidades Sacerdotales de Santo Domingo

Subtítulo: 
De Fraternidad a fraternidades: el camino de las Fraternidades Locales de Sacerdotes Diocesanos Dominicos de la Provincia de Filipinas
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From Fraternity to fraternities in the Province of the Philippines
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En años pasados se han llevado a cabo continuamente diversos programas para re-organizar a los sacerdotes diocesanos dominicos en Filipinas. ¿El objetivo? Conseguir una organización más localizada para así facilitar entre los miembros de las Fraternidades Sacerdotales de Santo Domingo un seguimiento más fiel de su Regla. Elemento medular de este proyecto fue la identificación de diferentes grupos basada en su distribución territorial junto a iglesias particulares en todo el país.

Para llegar a crear grupos locales de sacerdotes seculares en la Provincia, se organizaron durante meses una serie de reuniones iniciales de esos grupos. Además de proveer una oportunidad  para renovar amistades, las reuniones tenían dos objetivos primordiales: (1) la elección de los priores respectivos (presidentes) y de los miembros del Consejo de cada grupo, asegurando así el auto-gobierno de cada grupo; y (2) formulación del Directorio local, que cumplirían todos los grupos locales  de sacerdotes diocesanos en la Provincia dominicana de Filipinas. Después de un estudio serio de la Regula Fraternitatum Sancti Dominici, y en estrecha coordinación con y bajo la dirección del Promotor Provincial, fray Florentino Bolo Jr., OP, los miembros llevaron a buen término el susodicho borrador del Directorio, que fue posteriormente aprobado por el Prior Provincial  y su Consejo  el 4 de septiembre del 2017.

Con ocasión de la visita canónica del Maestro de la Orden, fray Bruno Cadoré, OP, el camino hacia las fraternidades locales de los sacerdotes diocesanos dominicos de la Provincia dominicana de Filipinas llegó a su fin. Con nueve grupos en formación organizados, y cada grupo con su respectivo Prior y Consejo, y con el Directorio Nacional aprobado oficialmente, la erección canónica  de los grupos se realizó con la autoridad del Prior Provincial fray Napoleón Sipalay Jr., OP, en una ceremonia que tuvo lugar el 23 de septiembre a las ocho de la mañana (8:00 am) en el Edificio de San Pio V, sito en la superficie de la Iglesia de Santo Domingo, 537.

Con la creación de los nuevos grupos locales, la nueva designación “Fraternidades Sacerdotales de Santo Domingo en Filipinas” re-emplaza la previa llamada “Fraternidad Clerical Dominicana  de Filipinas”. Este cambio de nombre tiene además en cuenta la recomendación  de la Curia General: que fuéramos consistentes al referirmos a sacerdotes en lugar de a clérigos.

Los nuevos grupos –con su nombre respectivo- ahora establecidos son los siguientes:

1. El Santísimo Nombre de Jesús, presidido por Don Mario Sol Gabriel (Archidiócesis de San Fernando, Pampanga)
2. El Santísimo Rosario, presidido por Don Andrés Paul Sayon (Diócesis of Kalibo)
3. Nuestra Señora del Rosario, presidido por Mons. Gary Noel Formoso (Archidiócesis de Nueva Segovia)
4. San Jacinto, presidido por Don Ernesto Raimundo Simeon (Archidiócesis of Tuguegarao).
5. Santo Domingo, presidido por Don Antonio Arvin Madla de la Diócesis de Boac (Región de la Capital y provincias vecinas)
6. San Antonino, presidido por Don Carlos Allan Nemenzo (Diócesis de Kidapawan)
7. San Raimundo de Peñafort, presidido por Don Javier Amoroso (Archidiócesis de Cáceres)
8. Santo Tomás de Aquino, presidido por Don Carlo del Rosario de la Archidiócesis de Manila (Metro Manila y provincias vecinas)
9. San Vicente Ferrer, presidido por Don Simplicio Pugasan Jr. (Archidiócesis de Cebu).
 
En esta misma ocasión, fray Bruno se reunió con los sacerdotes y conversó con ellos sobre diversos temas relacionados con la participación de los sacerdotes seculares en la misión y el espíritu de la Orden. Los sacerdotes, por su parte, compartieron sus experiencias personales dentro del contexto peculiar de sus respectivas diócesis. El Maestro de la Orden respondió debidamente a estas experiencias centrándose –entre otras cuestiones- en la diversidad y universalidad de la misión, en el descubrimiento de la identidad personal, y en el compromiso en relación con cuestiones socio-políticas. Subrayando la relevancia de la pertenencia  a las fraternidades para la vida y el ministerio de los sacerdotes seculares, el Maestro acentuó lo siguiente: “La predicación es nuestro camino de santificación; la proclamación del Evangelio nos lleva a descubrir quiénes somos”.

Poco después de la ceremonia, y dentro del rezo de la Oración de la Mañana, seis sacerdotes diocesanos fueron recibidos en las fraternidades por el Maestro de la Orden, siguiendo el Rito apropiado de Admisión. Tuvo lugar en la cercana Iglesia de Santo Domingo. Los sacerdotes que tomaron el hábito de los frailes dominicos  fueron admitidos formalmente en diferentes fraternidades: Don Brethen Rye Gamala de la Diócesis de Bacolod -en la del Santísimo Rosario; Don José Morallon de la Diócesis de Marbel -en San Vicente Ferrer; Don David Reyes de la Diócesis de San Pablo, Don Glenn Relucio de la Diócesis de Antipolo, y Don Herbert Camacho y Mons. Gerry Santos de la Archidiócesis de Manila -en Santo Tomás de Aquino.

Presidió la Oración de la Mañana el Prior Provincial. Los seminaristas miembros de la fraternidad dominicana del Seminario Central de la Universidad de Santo Tomás se encargaron de asistir en la liturgia. Participaron en la ceremonia matinal los sacerdotes diocesanos y los seminaristas dominicos de Santo Domingo, otros miembros de la Familia Dominicana, y fieles de la parroquia de Santo Domingo. El ambiente de fiesta que distinguió a la ceremonia se coronó con un ágape de toda la Familia Dominicana  con el Maestro de la Orden. Se celebró en el gimnasio del Angelicum de la Universidad de Santo Tomás. Durante el gozoso ágape, Fray Bruno pronunció unas palabras de gratitud y esperanza a todos los miembros presentes de la Familia de Santo Domingo en Filipinas.

Finalmente, los sacerdotes diocesanos de Santo Domingo  se despidieron manifestando su profunda gratitud por el apoyo fraternal  que les han otorgado las distintas comunidades de frailes de Filipinas.

Terminamos esta crónica con una nota de optimismo: la Provincia Dominicana Filipina mira al futuro con mucha esperanza.

Fray Florentino A. Bolo Jr., OP
Promotor Provincial
Fraternidades Sacerdotales de Santo Domingo en Filipinas

 

(03 de octubre de 2017)