Redescubrir, reconstruir… Resucitar

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Redescubrir, reconstruir… Resucitar
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Para poder hacer el resumen de estos días lo mejor es dividir el texto en los diferentes días que hemos pasado tanto en Ciruelos de Cervera (lugar donde estaba nuestra comunidad), Briongos (el pueblo donde doblábamos celebración) y Caleruega (donde nos reuníamos todas las comunidades para hacer los talleres conjuntos).

Día 1: La llegada

Era mi primera Pascua Joven y admito que iba un poco sin saber qué ocurriría en un pueblo de Burgos, por tanto, era un momento de incertidumbre, aunque dicha incertidumbre se me pasó en el mismo momento que conocí al grupo que iría en mi coche, José Alberto, Mónica, Sonia y Belén (mi novia, que gracias a ella y a su conexión con Selvas pudimos disfrutar de esta Semana Santa). Un viaje que aprovechamos para conocernos y saber un poco más unos de los otros, el primer contacto.

Al llegar a Caleruega, nos fuimos juntando todos los grupos que después nos dividirán en comunidades, iban llegando más y más jóvenes, todos presentándose y cada uno de un sitio diferente de España, Valencia, Oviedo, Bilbao, Pamplona, Valladolid. Hasta ser un grupo de 42 jóvenes…

Una vez asentados fuimos a ver a las Madres Dominicas para rezar la oración de envío, nos abrieron sus puertas en par en par y pudimos entrar en su oratorio, una zona reservada para ellas y que como ocasión especial pudimos acceder. Fue un momento de oración y de envío de fuerzas para poder hacer nuestra misión de la mejor forma posible. También nos contaron la historia del pozo que hay en el convento, del cual bebimos para descubrir nuestra verdadera vocación.

Una vez realizada la oración de envío y bebido del pozo, fuimos a cenar y nos dividieron en comunidades, segundo momento de incertidumbre, ¿con quién conviviría durante estos días?

Dia 2: La comunidad

Es Jueves Santo, día del amor fraterno, y que mejor día para conocer a la que sería nuestra comunidad, todos diferentes, cada uno con su forma de ver las cosas.

Iniciamos el día con un taller sobre el amor fraterno, en el cual tuve que sacar mis dotes interpretativas haciendo un musical, y darme cuenta de las ideas tan originales del resto de grupos, gracias a ello pude entender más el Jueves Santo y el significado de Amor.

Después del taller comenzamos a preparar el primer oficio y todo parecía salir rodado. Participamos en las lecturas, las peticiones, los cantos, hasta Belén y Teresa se atrevieron a hablar en la homilía.

Fue también un primer contacto con los dos pueblos y empezamos a notar el cariño de la gente de allí, tanto de Ciruelos como de Briongos. Incluso en la hora Santa, en la cual participó gente del pueblo y nos acompañaron en ese momento de oración frente al Monumento.

Dia 3: Recogimiento

Viernes Santo, seguimos con la dinámica de los talleres por la mañana y las celebraciones de los oficios por la tarde, esta vez el taller nos lo da Jesús Espeja, unos de los mejores teólogos en lengua castellana que hay en el mundo, y nos da una visión particular y moderna de la Semana Santa.

Cada vez noto más la cercanía de los pueblos y nos sumergimos más en sus tradiciones y vamos adaptándonos a su día a día, también me doy cuenta que no solo estamos para ayudar en la Misa, sino para algo mucho más completo, vivir la Semana Santa.

Por la noche era la noche de la Penitencial, perfectamente organizada por ESNALAR, y volvieron los sentimientos, al principio de miedo, duda, pero que se transformaron en paz y tranquilidad, fueron unos momentos de recogimiento muy especiales y que creo que todos vivimos con total profundidad.

Dia 4: Comenzar de cero

Sábado Santo, el día de la Vigilia Pascual, momento de esperanza y felicidad, este día me toco preparar un texto para la homilía y así sentirme un poco predicador, como buen dominico, al principio no sabía bien que decir, pero Fer dio en la tecla y me dijo que contara simplemente lo que había sentido durante esos días y eso fue lo que hice.

“En esta Vigilia Pascual, después de haber vivido estos días de dolor y soledad, empezamos de cero, pasamos a la esperanza que nos ha la resurrección del Señor.

En cierto modo, ya comencé de cero al llegar aquí, y comenzar una Pascua diferente, pasar de un entorno de ciudad a un entorno rural, vivir en comunidad con gente que acabas de conocer y que después de estos días ya son como una familia, cada uno diferente, lo que da lugar a una pluralidad que te hace crecer exponencialmente.

Han sido unos días de recogimiento, pensamiento, pero no solo se ha quedado ahí, ha ido mucho más allá, han sido días de compartir emociones, vivencias, experiencias, en general creo que hemos crecido todos un poco, y cada persona de la comunidad ha puesto su granito de arena, para mí comenzar de cero nunca había sido tan gratificante.”

Día 5: Despedida

El ultimo día llegó, y parecía que acababa de llegar, nunca se me habían pasado tan rápido una Semana Santa centrada en la oración y en la comunidad, esta vez no doblamos en Briongos porque Vicente nos dio permiso para descansar pero sí que celebramos la Misa en Ciruelos, con la procesión del encuentro como colofón a esta semana, hombres y mujeres separados, el cristo y la virgen con las tradicionales rosquillas que se sortearán después de Misa (tradición que dura desde tiempos de las abuelas de las más mayores del pueblo).

La despedida de las más calurosas que he tenido en mi vida, la gente siempre con una sonrisa y diciendo que el año que viene volvamos, pero no de forma políticamente correcta, sino de verdad con el corazón, al menos yo lo noté así, además no creo que fuera un adiós sino un hasta pronto.

Como final a esta crónica quiero agradecer a los integrantes de la comunidad, Vicente, Asier, Javi, Marta, Álvaro, Teresa, Sonia, Mónica, Belén y Fer como última incorporación, que como dije en el texto de la homilía, todos habéis aportado un granito de arena estos días, y habéis conseguido que el año que viene quiera repetir con vosotros.

Foto:

José Marie Torres – Madrid/Cartagena

 

(18 April 2017)