Un día en la vida de un capitular

Subtítulo: 
Capitulo General crónica n°6 - Día 16 – 29/07
Imagen: 
Cuerpo: 

Si usted cree que un Capítulo General es aburrido, se equivoca. Fr. Martin Ganeri explica en esta entrevista por qué.

 Fr. Martin es  Provincial de Inglaterra y Escocia.
 Estudia  Religiones indias clásicas, teología y filosofía de la religión, y  Sagrada Escritura.
 Ahora está  leyendo  Un libro de historia sobre César Augusto.
 Es miembro  De la comisión del Capítulo General para la reestructuración y  la colaboración. 
 Su plato italiano  favorito es   “Zuppa inglese” (sopa inglesa)… que, por cierto, en Inglaterra  se llama crema italiana.

 

¿Cómo es un día en la vida de un Padre Capitular?

Todos los días siguen el mismo esquema. Comenzamos con laudes y misa a las 7.00, seguidos del desayuno, claro. Y luego comenzamos el trabajo del día a las9.00. Tenemos cuatro sesiones de trabajo. Desde las 9.00 a las 10.30, desde las 11.00 a las 13.00, desde las 15.30 a las 17.00 y desde las 17.30 a las 19.00. Concluimos el día con las vísperas a las 19.30, seguidas de la cena a las 20.00

Algunas de las sesiones son plenarias. La plenaria es la reunión de todos los capitulares para discutir asuntos entre todos. En las demás sesiones, trabajamos en comisiones. Cada uno de los capitulares somos miembros de una de ellas. Las comisiones que desean escuchar lo que el capítulo en su conjunto tiene que decir sobre cierto asunto pueden plantearle preguntas.

Hacia el final del proceso, cuando el trabajo de las comisiones está hecho y han preparado sus documentos, cada uno de estos se discute en las sesiones plenarias y, posteriormente, el Capítulo vota si los acepta, los rechaza o sugiere enmiendas,

 

Suena muy aburrido...

¡No! Para mí es fascinante. Es la primera vez que vengo a un Capítulo General. Hace solo 3 meses que me eligieron provincial, así que es una experiencia muy novedosa. Es una experiencia maravillosa reunirse con dominicos de todo el mundo.

Al mismo tiempo, es un trabajo duro: todo el trabajo en comisiones, ya sabes, tiene momentos frustrantes, porque uno trata de escuchar y conciliar una enorme variedad de opiniones. Eso sí es un desafío. Creo que todos los dominicos consideran que estar reunidos de este modo durante tres semanas es una tarea difícil.

Pero también creo que se puede ver cómo va tomando forma el trabajo del Capítulo a medida que se avanza. Se parte de una serie de asuntos que hay que discutir y, de hecho, hay un largo período de discusiones de cara a generar un documento que pueda convertirse en ley de la Orden. Luego se presenta para que todos lo discutan y finalmente se convierte en ley. Se puede ver que hay un progreso real a lo largo de los días y las semanas. Y eso es lo que lo hace apasionante.

 

¿Os permitís distracciones durante el trabajo?

Me mantengo a la escucha, en parte porque he sido el secretario de mi comisión… Así que tengo que tomar notas.

El tipo de gobierno democrático que tenemos en la Orden es un gobierno en el que tenemos muchas discusiones. Es un asunto de humildad y penitencia: humidad para saber que uno no siempre consigue que se haga lo que quiere, y penitencia, en que uno hace lo que quizá no encuentre interesante ni agradable.

 

¿Qué hacéis en vuestro tiempo libe?

¿Tiempo libre? ¿Qué tiempo libre? ¡No tenemos tiempo libre!

Así pues, los capitulares son iguales que los frailes estudiante. 

 

El Cronista