Orden de Predicadores
pulsarThe Earth
Familia Dominicana
spacer
Usted está aquí : Mapa > Inicio > Documentos
Documentos  
San Domingo.  Matisse

El nuevo paisaje religioso en los comienzos del Nuevo Milenio
Conferencia dada en Avila durante la asamblea general del IEOP (abril 2002)

P. Jean Vernette


as Actas del Capítulo General de Providence, el año pasado, dicen en su nº 100 : Asistimos hoy a una multiplicación de nuevas corrientes y grupos espirituales que expresan, simultáneamente, formas de resistencia y de miedo, una verdadera sed espiritual y la penetración, en la esfera de lo religioso, de los valores de la globalización liberal. Nuestra Orden nació en un período de mutación que se caracterizaba, entre otras cosas, por la multiplicación de grupos religiosos en el seno o en las fronteras de la Iglesia .

Querría esbozar rápidamente el marco de este nuevo paisaje religioso que se presenta hoy en Europa, para extraer de él, a través de la experiencia, algunas llamadas a la evangelización y a la pastoral.

Comenzaré en primer lugar describiendo lo que emerge, lo que se vé de este importante iceberg que constituye la nueva religiosidad, a saber, el surgimiento de nuevos movimientos religiosos y sectas.

En una segunda parte, estudiaremos más ampliamente el actual retorno de la búsqueda espiritual y de la mística -especialmente a través de la vía gnóstica- fuera del cristianismo.

En una tercera parte ampliaremos nuestras constataciones al conjunto de las espiritualidades y religiones fuera de nuestras fronteras (¿), proponiendo humildemente algunas orientaciones para la evangelización.

1. La nueva religiosidad en Europa. Sectas y Nuevos Movimientos Religiosos

El paisaje sectario es sensiblemente idéntico en el conjunto de toda Europa. La multiplicación de grupos (entre 350 y 400) continúa en todos los sectores, alimentada a la vez por una falta de cultura religiosa cada vez más grande y por la imantación que ejercen las místicas orientales, por las búsquedas espirituales en torno a la Nueva Era (New Age), por las nuevas terapias o psicotécnicas erigidas en religiones de substitución. Vemos surgir así una multitud de grupúsculos pseudo-religiosos alrededor de un líder (gurú, profesor, pastor, maestro, etc.). Sin embargo, en estos grupos que surgen, las fronteras entre aquellos que son sanos y los que se desvían peligrosamente son muy fluctuantes. Cada año, en Francia, se cuentan por ejemplo en el "Journal Officiel" más de 1000 declaraciones de nuevos grupos espiritualistas.

1.1. Evolucion general

Los grupos que se fundan sobre la Biblia, de confesión cristiana o no, se encuentran estacionarios o en baja. Por primera vez las tasas de crecimiento de los Testigos de Jehováh en Europa es negativa, con un Proclamador para 300 a 500 habitantes : en Portugal e Italia, 0% ; en Alemania, Austria, Polonia, Inglaterra, España, - 1% ; en Francia, -3% (en 1988, + 7%). Los Mormones son alrededor de 25.000 en Francia.

Los grupos corrientemente calificados como "nuevas sectas" (AUCM de S. M. Moon, Asociación Internacional para la conciencia de Krishna, etc.) se encuentran estacionarios (menos de 500 adherentes o simpatizantes en Francia) o en franca regresión, como los Niños de Dios ("La Familia"). La Cientología es una excepción, continuando con un crecimiento muy activo.

El conjunto de movimientos que hasta hace poco alertaron la opinión por su práctica de la manipulación mental, por la dislocación de familias, por el acaparamiento de los bienes materiales de sus adeptos y por el reclutamiento en la calle, en medios marginales, se han hecho hoy mas discretos, habiendo sido presionados por las acciones convergentes de las asociaciones de familias, del fisco y de la justicia. Ahora prefieren reclutar entre las clases altas, y las profesiones liberales, proponiendo un cóctel de nuevas espiritualidades (tomadas a menudo de oriente) y de psicotécnicas que harían presuntamente del hombre un ser eficaz, un "ganador" que triunfa en todo lo que se propone. Estos grupos se han hecho entonces más discretos y reclutan bajo la cubierta de asociaciones culturales, educativas, anti-drogas...

La multiplicación de psicotécnicas y de movimientos de desarrollo del potencial humano, junto a métodos de meditación y de exploración de la conciencia traduce particularmente la necesidad de interioridad, de tener buenas relaciones con lo que nos rodea, de "sentirse bien" en su propio cuerpo, en su espíritu, en su sexualidad. Lo mismo pasa con las llamadas medicinas "suaves", "alternativas", a través de las cuales se buscan a la vez la salud y la salvación.

Tales grupos sirven a veces de "religiones-sustituto" a numerosas personas en búsqueda que no se sienten muy bien en medio de una sociedad impregnada de racionalismo y marcada por primado de la técnica. Psicotécnicas y nuevas terapias representan entonces en nuestros dias un filón financiero de importancia. Y esto es muy importante para mucha gente que instrumentaliza tales terapias en sectas, las cuales producen luego cuantiosos ingresos (cf. la Cientología, IHUERI, etc.).

Es de notar también el éxito de los nuevos movimientos que germinan en torno al oriente (centros Zen y de Yoga, monasterios budistas -sobre todo tibetanos-, técnicas de meditación tales como la Meditación trascendental). Pero aquí ya no estamos en el dominio preciso de las sectas. Este éxito muestra principalmente que el cristianismo no es el único polo al cual se orienta la búsqueda espiritual.

Las personas que se encuentran en búsqueda fuera de la Iglesia son a menudo, en su conjunto, de un alto nivel social e intelectual, excepción hecha de los emigrantes, para quienes la pertenencia a una secta refuerza asimismo la marginalización social.

1.2. Los grupos ligados al esoterismo y al ocultismo

Esta selva en expansión desafía toda clasificación :

- Los grupos : Teosofía, Fraternidad blanca universal, Graal, Nueva Acrópolis, Arcanos, Rosacruces, Órdenes pseudo-templarias.

- Las prácticas : adquisiciones de "poderes", ritos de iniciación, astrología, espiritismo, etc.

Las creencias : la Tradición primordial como lugar de revelación, la conciencia como vía de salvación, la reencarnación, la imninente llegada de una religión cósmica de la que tales grupos se consideran los precursores.

La multiplicación de estas propuestas parece responder, entre otras cosas, a :

Una necesidad religiosa nacida del temor del futuro y de la inquietud sobre el más allá (un 22% de los europeos creen en la reencarnación, muchos se interesan en la "vida después de la vida", en las experiencias cercanas a la muerte y en la comunicación con "la otra orilla").

Una necesidad de seguridad afectiva y espiritual que se satisface con la adquisición de un saber iniciático transmitido desde un pasado y que procura una salvación individual fundada sobre el conocimiento.

Un gusto por lo irracional, lo insólito, lo misterioso (desde la parapsicología, que ha llegado a ser una especie de "religión-sustituto", hasta los grupos religiosos fundados sobre la creencia en los extraterrestres).

La búsqueda de una sabiduría más que de una religión : muchos desean ser "espirituales" ("en búsqueda") más que "religiosos" (miembros de una religión constituída). Así, en vez de hablar de "vuelta a lo religioso", deberíamos hablar mas bien de "advenimiento de nuevas espiritualidades".

Tales brotes revelan asimismo un analfabetismo religioso en aumento, junto a una bulimia primaria de calor humano y espiritual a cualquier precio. Numerosos cristianos practican la "doble pertenencia". Esto constituye una llamada a las Iglesias para brindar, en primer lugar, una formación que acepte partir de las necesidades y preguntas de la gente tal como ellos las formulan y, en segundo lugar, para redescubrir la gran tradición de la Iglesia y su práctica mística.

1.3. Cinco grandes conjuntos religiosos que realmente plantean problema

Los grupos que realmente plantean problema a la Iglesia, pues la cuestionan directamente sobre puntos esenciales de su practica, son :

Los Testigos de Jehová, por su predicación, su vida comunitaria, su presencia en los hogares jóvenes, el tiempo consagrado al estudio de la biblia.

Los Evangélicos o "Evangelistas", por su kerygma, su estilo de vida y de oración.

Los movimientos orientales, por su conocimiento y su práctica de la mística cristiana, y por la existencia de maestros espirituales localizables.

La microcultura esotérica, expandida en los medios de comunicación, porque crea en muchas personas condiciones de una adhesión ulterior a movimientos constituídos, y en los cristianos, incluso practicantes, desestructura la fe al desconectarla de sus elementos vitales.

El desarrollo de nuevas espiritualidades fuera de la Iglesia, que nos invita a hacer un fino discernimiento.

El fenómeno sectario, nacido en la coyuntura de la doble crisis de las Iglesias y de las sociedades, representa un verdadero "desafío pastoral" (Documento de Roma, 1986).

1.4. La llegada de la Nueva Era (New Age)

La Nueva Era no es una secta, como se oye decir con lijereza, sino que representa el terreno sobre el que hoy nacen cierto número de nuevos movimientos religiosos.

La idea esencial que maneja la Nueva Era es que la humanidad está entrando en una nueva edad de toma de conciencia espiritual y planetaria, de armonía y de luz, marcada por profundas mutaciones psíquicas. Particularmente, ella vería en esta nueva edad la segunda llegada de Cristo, cuya "energía" ya estaría obrando entre nosotros, en el corazón de las múltiples búsquedas espirituales y grupos religiosos característicos de nuestra época.

La Nueva era es un conjunto de prácticas aparentemente heteróclitas, unificadas sin embargo por una visión de humanización total, espiritual y ecológica. Tal visión se emparenta con el esoterismo y el ocultismo, siendo sus temas muy parecidos : espera de una nueva época del mundo, anunciada por la ley de los ciclos cósmicos; reencarnación y ley del karma; naturaleza divina de la conciencia interior, considerada como una chispa de lo divino-cósmico; concepción del hombre que deja un gran lugar al cuerpo sutil, etéreo, astral; concepción del mundo que incluye la presencia de ángeles y espíritus.

La Nueva era se presenta entonces ex profeso como una utopía bastante imprecisa con el fin de que cada uno pueda proyectar en ella sus propias aspiraciones religiosas. La Nueva era representa así un challenge, es decir, un desafío importante para el cristianismo en los próximos años. No en lo que concierne algunas de sus técnicas, que poseen cierta autenticidad y valor propio (como la meditación oriental, medicina naturalista, psicología dinámica, protección del medioambiante), sino más bien por uno de sus propósitos explícitos : proponer la supra-religión mundial de la Era de Acuario, que desplazaría la Era de Piscis que está acabando, empujándola poco a poco para acelerar su caída.

Los Movimientos son muchos y los personajes se presentan como los nuevos mesías del segundo advenimiento de Cristo : tanto en la Teosofía, pasando por los "Pioneros de la Nueva Era" del reverendo Moon, como en Ishvara, Maitreya, Hamsah Manarah, es dificil separar el buen grano del malo. Lo mismo pasa con los múltiples grupos de "nuevas terapias" y de "desarrollo del potencial humano".

Es de notar que la aparición a escala planetaria de una sensibilidad religiosa pagana, que podría ser calificada como "nueva religión mundial", es uno de los rasgos característicos de este fin de siglo. Tal tipo de sensibilidad religiosa reviste además muchos aspectos de la sempiterna gnosis. Ya volveremos más adelante sobre este tema.

1.5. El enfoque específico de la Iglesia sobre las nuevas sectas y movimientos religiosos

A diferencia de la perspectiva de las ciencias humanas, de las instancias civiles y jurídicas y de las asociaciones de defensa, que posee cada una su competencia propia e indispensable, el punto de vista de la Iglesia es bien específico : su perspectiva es de orden pastoral.

Tal enfoque se caracteriza por :

La preocupación de la evangelización de las personas y de los grupos, de brindar una ayuda específica a aquellos que son afectados más directamente, de acompañar pastoralmente a los fieles.

Un discernimiento entre lo sano y lo patológico, lo cristiano y lo pagano.

Un "desciframiento" de orden teológico de éstos signos de los tiempos.

Una búsqueda de diálogo interreligioso en la medida en que éste no es manipulado.

Una reflexion doctrinal, en especial sobre la Revelación, las Vías de salvación, la persona de Jesús Salvador, el ecumenismo, la lectura de la Biblia, la conversión, la libertad religiosa...

Una gran preocupación por la educación de los cristianos, y sobre todo por la formación bíblica.

En conclusión : para una ecología espiritual


Finalizando esta parte, propongo dos consideraciones de conjunto :

Las sectas, hoy, no representan sino la punta emergente de un iceberg y el elemento revelador de un conjunto infinitamente más grande : la "nueva religiosidad", una especie de microcultura de gran espectro, donde encontramos a la vez el buen grano y la cizaña, lo admirable y lo inaceptable. Una cultura entonces a evangelizar y que, por ende, primeramente hay que conocer.

Este anárquico retorno de las formas primarias de inquietud religiosa es un "signo de los tiempos" que interroga la sociedad y las Iglesias. Ahogada, reprimida, la religión vuelve al galope. Pero a veces de una manera lamentablemente paródica. Y esta selva multiforme de doctrinas consume más oxígeno espiritual del que produce. Haría falta entonces tomar en serio el retorno de lo religioso, del paganismo y de la gnosis, y al mismo tiempo tener en cuenta los síntomas característicos de nuestra época, haciendo una profunda limpieza de sus poluciones, de sus manifestaciones enfermizas. Y éste es un trabajo de ecología espiritual.

La espiritualidad y la mística, hoy de retorno

2.1. El retorno de lo espiritual...

La espiritualidad está de vuelta, especialmente bajo la forma de una búsqueda de sabiduría y de sentido. Es un fenómeno de sociedad bastante reciente pero crea un nuevo paisaje religioso que se instala con la intención de perdurar. Tal fenómeno permite comprender mejor nuestra época, caracterizada por un retorno vigoroso de los cuestionamientos metafísicos : ¿de donde venimos? ¿hacia dónde vamos? ¿qué bornes nos permitirán balizar nuestra existencia? El fracaso de los grandes sistemas ideológicos, la insatisfacción ligada al materialismo cotidiano, cierto vacío dejado por las instituciones políticas, incapaces de dar razones de actuar y de esperar y la ausencia de consenso sobre las grandes cuestiones éticas han cavado un foso en el corazón del hombre del siglo XXI, abriendo al mismo tiempo un espacio para la búsqueda espiritual e incluso mística.

En este foso ha caído lo mejor y lo peor. Lo peor : los integrismos, los fundamentalismos, las espiritualidades de pacotilla y las sectas de todo género. Lo mejor : junto a la vuelta de lo sagrado encontramos el redescubrimiento del "espacio interior", de las grandes Vías religiosas, de los textos espirituales de Oriente y de Occidente (la Biblia, la Baghavad Gita, la Nube del Desconocimiento, los escritos sufíes). Prueba de ello es la creciente demanda editorial en el dominio de la literatura religiosa y espiritual, aunque la mística sea a veces objeto de una instrumentalización mercantilista apoyada en un mercado que se presta a este juego. He aquí la constatación de un conocido editor especialista en espiritualidad :

Hubo un tiempo, no hace mucho, en el que hablar de espiritualidad representaba una especie de incongruencia o incluso de indecencia, levantando hasta sospechas en los espíritus que se decían "evolucionados" . La generación de Mayo del 68 (en Francia) parecía haber tocado a muerto, anunciando la muerte de Dios y haciendo definitivamente ridículo todo aquello que pudiese parecerce de cerca o de lejos a la religión, calificada como "opio del pueblo" o ilusión neurótica. Mas en el espacio de una generación todo parece haberse invertido... para mejor o para peor. Lo peor, lo sabemos, es el retorno de cierta barbarie que se presenta con rostro espiritual que tiene también por nombre "integrismos", "fundamentalismos", "sectas", "orden moral". Lo peor es tambiés ese "cualquier cosa" : las pseudo espiritualidades de pacotilla que nos sirven en bandeja aquí y allá, esa "Nueva Era" regida por los cánones tan mercantiles de la moda y que nos prepara el advenimiento de un mundo sin memor ia.

Pero lo mejor también existe : es una suerte que podamos por fin estudiar Eckhart, practicar el zen o el yoga o releer la Biblia a la luz de la tradición rabínica, sin pasar por un iluminado sospechoso o por un reaccionario peligroso. Es una suerte que podamos, sin vergüenza, alimentarnos de toda una literatura mística y tan plural : cristiana, sufí, hasídica, budista y védica. Los científicos osan interrogarse públicamente sobre el origen y los fines últimos, los filósofos se atreven a volver la mirada hacia Oriente, los psicoanalistas (y no solamente los partidarios de Jung) osan reflexionar sobre el sentido de los textos sagrados... ¿Porqué entonces pondríamos nosotros cara de asco delante de este banquete del espíritu, donde los manjares más exóticos se encuentran al lado de aquellos alimentos de nuestras comarcas que nos son más familiares?

...que sin embargo se encuentra fuera de las vías "clásicas"

Tal aventura espiritual, que es para nosotros un novedoso acontecimiento, no toma sin embargo las formas recibidas de la espiritualidad "clásica", sino que tiene lugar a menudo fuera del ámbito de las grandes religiones (dejando quizás de lado al budismo) y de sus dogmas, e incluso muchas veces las rechaza en provecho de una libre búsqueda que sigue su camino.

Y esta aventura mística ya no es exclusivamente religiosa. Revistiendo la forma de un descubrimiento de sabiduría para nuestro tiempo, ésta se hace laica. Ella se expresa en una búsqueda de sentido más filosófico que religioso, donde filósofos como Luc Ferry y André Compte-Sponville, en Francia, se han hecho los portavoces en su obra común La sagesse des Modernes, centrada sobre la pregunta ¿Cómo la vida vale la pena de ser vivida? :

¿Cómo vivir? Es la pregunta fundamental, puesto que ella contiene todas las demás. Es la cuestión de la "vida buena", como decían los Griegos, es la cuestión de la sabiduría. Los Antiguos tenían la suya, que nosotros no podríamos simplemente reproducir. ¿Qué estamos buscando? Una espiritualidad para nuestro tiempo, una sabiduría para los Modernos. ¿Cuál es nuestro problema? Puede ser sintetizado en una sola pregunta : ¿Qué sabiduría después de la religión y más allá de la moral? Pues la religión es un asunto de creencia privada y la moral es sobre todo negativa. Esta última define las condiciones de la vida común, y no el sentido o el precio de esta vida. Se trata entonces de saber si la vida merece la pena de ser vivida, y cómo. Ninguno de nosostros está seguro de su respuesta. Pero estamos seguros de la pertinencia de la pregunta.

Esta sabiduría humanista también se abre paso a través de los nuevos intentos de refundación de una moral laica basada en los valores democráticos comunes al Occidente. O en la promoción de los Derechos del Hombre que se erige en nuevo decálogo. Y, siempre fuera del contexto de la religión, las vías gnósticas propuestas por múltiples movimientos en la órbita de la renovación del Esoterismo occidental ofrecen caminos de sabiduría à través de la "iluminación interior". Ya volveremos sobre este tema.

Sentido de lo Sagrado y Absoluto inmanente

La llamada a la trascendencia se juega aquí en el registro de una mística de la inmanencia. Ésta se funda sobre una aspiración a lo sagrado que se despliega a partir del hombre mismo y del misterio de su libertad, a través de una reflexión profunda sobre el sentido de nuestra acción y de nuestra presencia en el mundo. Tal necesidad de lo sagrado es concebida entonces como una función tan natural como el amor o el pensamiento, que ligaría cada ser humano de una manera única a un Absoluto, un Absoluto que lo sobrepasaría, pero que al mismo tiempo estaría en él. Y aquí cada uno haría su propio camino. He aquí por qué, en esta perspectiva, habría tantos caminos y re-ligiones que re-ligarían al hombre con ese absoluto. Habría entonces tantos caminos como hombres vivos y diferentes existen :

Creo que los tiempos están maduros para reconocer que la necesidad de lo sagrado se revela como una función natural tan real como el amor, la cólera, la percepción, la sensación o el pensamiento. Se podría incluso decir que hay tantas religiones como seres humanos existen. En efecto : cada ser tiene su manera de religarse a aquello que lo sobrepasa, cada ser negocia a su manera el absoluto que presiente, cada ser reflexiona el misterio. Y cada ser es único.

"Religiosos" y "místicos"

La experiencia mística que se busca es entonces una experiencia muy personal, subjetiva, ciertamente de "sabor religioso", pero que dejaría de lado la mediación de toda religión que se presentase como el camino exclusivo de lo divino. A lo sumo, en la perspectiva de una gnosis moderna, se opondrá los "espirituales" (aquellos que siguen un camino místico personal y libre) a los "religiosos" (percibidos como alienados en una estructura institucionalizada).

Al mismo tiempo, muchos "nuevos espirituales" buscan su propio Maestro interior (cf. Paulo Coelho), desconectándose de la enseñanza doctrinal de las grandes instituciones religiosas. Cabe añadir que estas personas, sin embargo, devuelven el lustre perdido tanto a la espiritualidad y a la mística como a los grandes aspectos olvidados de la vida del hombre. Pero lamentablemente éstos serían vividos mas bien en un registro "del corazón" y de la afectividad y no tanto en el "de la cabeza" y de la razón.

Una búsqueda espiritual de este estilo permitiría al hombre reconcialiarse con su ser profundo y con los demás, y al mismo tiempo podría llegar a constituirse como una terapia.

La aventura espiritual como exploración interior


Tal aventura se centrará sobre las profundidades del yo, más allá de la agitación efímera de lo cotidiano, y a través del camino de la meditación occidental, pero también por medio del zen, del yoga o del sufismo. O por la simple exploración de la conciencia, gracias a las técnicas de "desarrollo del potencial humano" (de las psicotécnicas renovadas). La conciencia será así identificada al Absoluto como "chispa de lo divino en nosotros mismos". Y aquí encontramos las instituciones del esoterismo gnóstico y del hinduismo tradicional : el hombre encontrará Dios haciendo una tarea de profundización en él mismo. Dios será entonces percibido como el Ser Cósmico, la Gran Energía, la Vibración Universal, identificada al yo en una visión occidentalizada del brahamán hindú...

Y la nebulosa esotérico-mística, que los medios masivos de comunicación han globalizado bajo la denominación de Nueva Era, precisará incluso que el actual despertar y la convergencia de experiencias místicas y de vías espirituales que surgen por todos lados y en todo el mundo, es el signo de que se está llevando a cabo un paso decisivo en la historia de una humanidad marcada por la toma de conciencia de muchos hombres y mujeres por lo que se refiere a su potencial divino y "transpersonal".

¿Cuál es la relación que el "retorno de la mística" mantendrá con la política? Muchos opinan que esto tendrá una incidencia en la transformación de la sociedad. Pero esta transformación no vendría de una revolución política o económica, sino que surgiría casi naturalmente de una transformación de la conciencia personal de cada individuo, dando nacimiento a una nueva humanidad. Y, por qué no, a una nueva "re-ligión" mundial, que "re-ligaría" nuevamente los hombres entre ellos a través del nexo de su renovación espiritual.

Estas nuevas formas de espiritualidad se manifiestan en los lugares más significativos de la búsqueda existencial de sentido y de sabiduría : la exploración de la conciencia y del más allá, la búsqueda de nuevas formas de lo sagrado, las investigaciones sobre lo irracional, el descubrimiento de las filosofías de Oriente y de la del "Oriente que está en nosotros", la búsqueda de salud holística y de salvación, la nueva aproximación a las grandes figuras de la mística tales como el "Maestro Jesús". Hay que notar, además, la renovación del interés por las espiritualidades tradicionales que hoy pertenecen plenamente a la memoria religiosa de Occidente : Budismo e Hinduísmo, pero también Islamismo y Judaísmo.

Nuevas espiritualidades y tradición judeocristiana


La espiritualidad "clásica" había sido vehiculizada hasta el dia de hoy por la tradición judeocristiana, puesto que formaba parte de las más antiguas raíces de la cultura occidental. Pero he aquí que tal espiritualidad está siendo cuestionada, ya que la búsqueda de cierta forma de mística (a saber, la búsqueda de la trascendencia dentro de la inmanencia) rompe con las grandes religiones abrahámicas -Judaísmo, Cristianismo, Islamismo- fundadas sobre la alteridad de un Dios que hace Alianza con el hombre y habita ciertamente en su corazón, pero que permanece sin embargo como "Otro".

El vigoroso retorno del neo-paganismo occidental europeo y de su mística (siendo el paganismo una forma religiosa específica, en constante antítesis con las religiones bíblicas) resulta significativo.

Las religiones abrahámicas no se quedan sin embargo fuera del proceso de transformación de la espiritualidad y de la mística. Puede notarse, en particular, un vigoroso surgimiento de "movimientos de despertar" : éste término técnico designa las pulsiones profundas que animan periódicamente a los grupos religiosos nacidos de la Reforma protestante y que postulan la vuelta a los orígenes y a la pureza del cristianismo primitivo. El Pentecostalismo, dentro de la esfera protestante, se encuentra en pleno desarrollo a nivel mundial. La Renovación Carismática y las Nuevas Comunidades, dentro de la esfera católica, expresan un nuevo tipo de enfoque místico, mucho más personal, emocional y sensible, expuesto al "soplo del Espíritu Santo". Igualmente, tanto el Judaísmo como el Islam experimentan despertares del mismo género : los maestros espirituales del Hasidismo judío y del Sufismo islámico son también reeditados, al mismo tiempo que autores cristianos tales como los místicos rena!
nos o los Padres del desierto. La atracción que ejercen los monasterios y los grandes centros de espiritualidad es asimismo un elemento revelador de tal renovación. Cuenta un periodista :

En el monasterio de Bec-Hellouin (abadía Olivetana de Normandía, al oeste de Francia) todos los huéspedes conocen a ese benedictino de barba de anacoreta tan lleno de humor que los recibe incansablemente. Creed al monje hospedero : las cartas y los llamados telefónicos no han sido nunca tan numerosos! El hospedero constata : "Los pedidos de retiro en estos últimos veinte años se han duplicado o triplicado. El monasterio es magnífico, eso se sabe, y muchos querrían aprovechar el silencio y la belleza del sitio para reunirse sin asistir a los oficios". El hospedero rechaza entonces cortésmente tales demandas, pero, muy a menudo, los pedidos manifiestan un verdadero deseo de redescubrir sus raíces espirituales.

¿Hacia un "reencantamiento del mundo"?

Tales carreras precipitadas hacia el alma, con sus desbordamientos y búsquedas aquí y alla, esbozan un nuevo paisaje religioso que es a la vez prolífico y disperso. La proliferación un poco anárquica de la mística en una modernidad que se dice "desencantada", manifestaría así una nueva toma de conciencia : ¿sería esto entonces el signo de una especie de "reencantamiento" del mundo?

Lo que pasa es que el retorno de la espiritualidad es indisociable del agrietamiento de una sociedad en búsqueda de un nuevo equilibrio. Lo "religioso" en particular se encuentra diseminado en todos los sectores de la actividad humana y social. Cada uno toma los fragmentos dispersos de esa "creencia" desarreglada para construir su propia casita espiritual. Al mismo tiempo, y a pese a lo que decían los antiguos análisis sociológicos, constatamos que secularización no es sinónimo de irreligión. Pero el surgimiento de místicas alternativas sigue situándose en una "salida de la religión", como dice Marcel Gauchet, característica de los fines del siglo XX. No debemos, pues, equivocarnos de perspectiva : tal retorno de la espiritualidad se inscribe sobre un fondo de increencia que continúa siendo masiva; y de una indiferencia cargada de desinterés por los asuntos del hombre y de Dios, o por aquello que tiene un sentido.

Sin embargo, en medio de esta indiferencia, las preguntas metafísicas esenciales continúan, en ciertas ocasiones, a manifestarse como una búsqueda de sentido. Del sentido de la vida y de la muerte, del sufrimiento y del amor. Preguntas que no pueden ser ignoradas alzando los hombros de forma autosuficiente. Ahora bien, toda pregunta sobre el sentido encierra en gérmen una pregunta religiosa. O mística. Y en este contexto tiene a menudo su origen el redescubrimiento de la espiritualidad para el hombre del siglo XXI. Y éste es también un lugar original del anuncio del Evangelio.

2.2. Un ejemplo : La vía gnóstica como búsqueda de iluminación y de despertar

La gnosis, dice H.-Ch. Puech, es el hecho de un "yo" en búsqueda de su "sí mismo" real y divino. Es una experiencia mística de realización de sí mismo, es decir, de lo divino en sí mismo.

Ella se plasma en una cantidad de grupos que extrae elementos del mismo pozo esotérico-ocultista y de una tradición paralela de Occidente : la Teosofía, la Antroposofía, la Fraternidad blanca universal, el Movimiento del Graal, la Orden martinista, los Rosacruces, Atlantis, Metanoia, Pensar Nuevo, ciertos grupos de la Francmasonería y varios más. La gnosis y la espiritualidad gnóstica están a la moda, en el ambiente, "dans l’air du temps". Y a tal punto que podemos preguntarnos si, junto a las adhesiones claras y constatables, no existiría una especie de gnosis diluída, soft, que impregna los comportamientos y actitudes de muchos de nuestros contemporáneos y que colorea sus búsquedas espirituales.

¿Cuáles serían entonces los grandes rasgos del enfoque gnóstico?

Extraños a un mundo que no satisface

Como trasfondo de estas espiritualidades aparece la dificultad de aceptar el mundo tal como es. La presencia del mal escandaliza, del mal bajo todas sus formas. Tanto el causado por el mismo hombre (odio, violencia, guerra), como el mal "natural" (sufrimiento, enfermedad, muerte), que parece aún más injusto puesto que golpea a seres inocentes (y por lo tanto no responsables).

De tal constatación siempre han surgido preguntas cruciales : ¿Quién ha creado tal mundo? ¿de dónde viene y a dónde va? ¿porqué está tan dañado? ¿quién ha hecho eso? ¿es el resultado de una caída original, de un sabotaje, de un enemigo? ¿y quién puede dar respuesta a éstas preguntas?

Y de este contexto nace el sentimiento de sentirse extraño a un mundo que no puede ser la patria verdadera. Debe entonces existir "otro sitio", "otro lugar", y es este "otro lugar" que hay que buscar.

Si los gnósticos de los primeros siglos de la era cristiana ya reaccionaban ante su mundo de esta manera, no hay porqué extrañarse de que en estos comienzos del siglo XXI, y ante el espectáculo que ofrece la actualidad, mucha gente tenga ganas de buscar una espiritualidad "en otro sitio" :

En otro sitio que en las respuestas tradicionalmente dadas.

En otro sitio que en la militancia, como si la contribución al mejoramiento de las cosas fuese ridícula e ineficaz en relación a la amplitiud de los problemas.

En otro sitio que en las religiones y espiritualidades establecidas, y en particular fuera de las Iglesias, como si sus palabras y sus prácticas apareciesen como cada vez más alejadas con respecto a las preguntas que se hacen los hombres y las mujeres de hoy.

Y de una manera general, en otro sitio que en los grandes discursos y las grandes instituciones.

Se buscan guías para conducir a la experiencia iluminante


El gnóstico "de siempre" está en búsqueda de una respuesta que no deje lugar a ninguna incertidumbre. No es posible quedarse entonces simplemente en lo que le diga otro, confiando sin más en su palabra. Sólo cuenta la experiencia personal, aquella que produce una iluminación interior, aquella que lo llevará a decir Ahora sé, y no simplemente Creo. Y aquí, la gnosis es un llamado a la interioridad de cada uno.

A esta altura, el sujeto tiene necesidad de alguien que sea capaz de indicarle la ruta y de trazarle el camino a seguir; de alguien que pueda conducirlo hacia la experiencia de la iluminación. El sujeto buscará entonces a los "sabios", los "guías" que saben, los que ya han seguido la ruta antes que él. Éstos son para él el testimonio vivo de que esta experiencia es posible y de que, al mismo tiempo, serán capaces de indicarle las etapas, los métodos y las técnicas. Y de hecho la ayuda se detendrá aquí, pues los "guías" no pueden hacer nada más : cada uno se encuentra limitado a ser su propio salvador, buscando su propio Maestro interior.

Se ha oído hablar de supermercado de lo religioso y de lo místico. Esto es verdad por lo que concierne a la abundancia de los productos que se ofrecen, pero también respecto a la manera en que son presentados : expuestos simplemente delante de nuestros ojos como mercancía sobre los estantes. Y es tarea de cada uno prepararse un menú como mejor le convenga.

El buscador se encuentra solo en su ruta. Esta imagen del buscador solitario corresponde muy bien a la imagen que muchos se hacen sobre el proceso espiritual, en el cual no se sabrían sentir ligados por la pertenencia a algún grupo o Iglesia. Y de hecho, se escucha decir unánimemente : todos los caminos valen lo mismo, puesto que todos conducen hacia un mismo fin. En consecuencia, toda espiritualidad vale lo mismo, toda espiritualidad da igual. El gnóstico las acepta a todas, rechazando al mismo tiempo aquellas que estén reguladas por alguna institución.

La búsqueda de la chispa divina en las profundidades del yo a través de la iluminación

Sin embargo, para el gnóstico "de siempre" no se trata tanto de buscar "en otro lado" sino "dentro" de uno mismo, es decir, en lo más profundo del ser interior. Para él, la luz no puede venir de una palabra revelada, sino solamente desde las profundidades del yo, que es donde ella se oculta. Chispa divina que, una vez alcanzada, es capaz de aportar la luz y la certeza definitiva a aquel que está en búsqueda. Dicho de otra manera, su larga búsqueda debe finalizar por reconocerce en Dios, emanado de Dios, formando parte del mismo ser de Dios, al igual que el Cosmos.

Esto explicaría el corazón de la experiencia gnóstica, concebida como iluminación interior y no como conversión hacia Otro, como en las místicas abrahámicas. Muchos son los que se embarcan en algunas de estas múltiples vías, dejando que sean las movilizadoras de sus existencias : a veces en grupos como la Fraternidad blanca universal, la Antroposofía, los Rosacruces. Pero aunque haya una especie de cambio profundo en la persona, el místico gnóstico no busca una conversión sino la iluminación salvadora, y esto para escapar a la angustia.

La iluminación es también "conocimiento total", considerado como infinitamente superior a la fe y a la razón, lo que explica el estudio de todas las tradiciones espirituales de la humanidad.

Respecto a Jesús, en el caso de ser reconocido como maestro de sabiduría y de espiritualidad, como "despertador" poseedor de una personalidad carismática, no es reconocido de ningún modo como Hijo de Dios. Jesús no puede ser Salvador, puesto que la salvación viene sólo del hombre, de su grado de conocimiento y del nivel de "liberación" al que haya llegado en y por su propio progreso espiritual. La salvación no es una gracia sino un derecho natural. La conversión de la que trata la mística cristiana es secularizada en "retorno de la mirada interior"; y la revelación del Verbo, según el lenguaje teológico, en "despertar" de la conciencia.

Llegar a ser un "ser realizado"

La "realización personal" : tal es el objetivo de esta espiritualidad. Esto se expresa en las palabras : paz, armonía, serenidad. ¿Cómo llegar a alcanzarlas? Por medio de una iniciación. Una iniciación cuyo objetivo es hacer de un ser que posee en gérmen las capacidades requeridas, un hombre "realizado" que haya adquirido el conocimiento liberador. Y esto gracias a un trabajo sobre sí mismo y a la recepción de una influencia espiritual transmitida por los ritos de la herencia tradicional.

3. Interpelación a la Iglesia, para una evangelización

Discernimos entonces hoy, en medio de los grandes desafíos mundiales concerniendo al hombre y a su futuro, una espera religiosa, espiritual (¿y también mística?) que forma parte de la realidad social y de la vida de la Iglesia. Esta espera es bastante novedosa si se tienen en cuenta las previsiones comunmente hechas y recibidas hace algunos años. Es una situación nueva, pues el hombre que se aguardaba para el fin del siglo debía ser un hombre increyente y secularizado, mientras que en realidad ha surgido otro, que casi no se esperaba : un hombre religioso mas no cristiano. Y es a éste hombre a quien, a causa de nuestra misión, tenemos que anunciar el Evangelio. Y en su propia lengua. Porque si el Espíritu Santo nos habla a veces a través de la increencia (Pablo VI), él también nos habla indudablemente a través de estas búsquedas, aunque estén marcadas por el paganismo o la gnosis, formando una especie de "nueva religiosidad". Podemos descubrir a veces en estos nuevos Areópag!
os (Juan Pablo II) algo así como "pierres d’attente" : piedras salientes de un edificio que está a la espera de ser completado, piedras a la espera del Evangelio, semillas del Verbo. Pero sólo podremos hacerlo si escuchamos a sus miembros, de cara a un discernimiento. Y a veces de cara a un "exorcismo".

Se trataría entonces de realizar una tarea pastoral urgente :

Tener en cuenta este fenómeno "espiritual",

Evangelizarlo en lo que pudiese tener de evangelizable,

Responder, desde el interior de la Iglesia, a las esperas que se expresan.

A partir de lo observado podemos proponer cuatro orientaciones que parecen necesarias :

3.1. Promover una religión basada sobre una experiencia personal, que hable tanto al corazón como a la inteligencia

Volver a encontrar el sentido de una experiencia espiritual personal

Hay que ayudar a los hombres a darse de cuenta de que son únicos, decía un Informe de Roma sobre Las sectas como desafío pastoral (1986).

(Los hombres son) Amados por un Dios personal, con una historia que les es única y que va desde el nacimiento a la resurrección pasando por la muerte. La vieja verdad debe llegar a ser continuamente para ellos una verdad nueva. Y para volver a dar ese gusto de novedad al viejo cristianismo tendremos que estar atentos a la dimensión de la experiencia, es decir, del descubrimiento personal de Cristo : muchos cristianos viven como si nunca hubiesen nacido! Las experiencias de los catecúmenos y de aquellos que vuelven a la fe de su bautismo (los "recomenzantes") nos abren un camino. Y también la experiencia de las personas que se encuentran beneficiadas por un acompañamiento espiritual en múltiples lugares.

Una religión que hable al corazón

Las nuevas formas de experiencia religiosa nos sugieren nuevos caminos para promover una iniciacion cristiana que llegue al corazón. Pues el corazón es es lugar preferencial de la conversión. Ahora bien, la experiencia religiosa tal como es vivida por nuestros contemporáneos conoce ciertos desplazamientos significativos que hay que tener en cuenta para responder desde el interior del cristianismo a esta nueva sensibilidad :

- De la religión a la sabiduría

Muchos están en búsqueda mas bien de una paz interior, de espiritualidad y de mística que de dogmas y de instituciones religiosas. Habrá entonces que poner el acento sobre un cristianismo como sabiduría : sabiduría del cuerpo, paz del corazón, armonía con la creación. Un cristianismo como camino, que vale todas las gnosis iniciáticas y orientales, volviendo a nuestro seguro patrimonio espiritual, especialmente a las Escuelas de espiritualidad que han enriquecido nuestra tradición cristiana.

- De la adhesión a la búsqueda, en una especie de nomadismo espiritual

No podemos avalar una búsqueda errática. Ni podemos presentar al cristianismo como un sistema rígido y cerrado donde todo estaría controlado desde un principio. Pues Dios, en vez de ser un enunciado encerrado dentro de una definición, es Alguien que viene a nuestro encuentro a la hora señalada, Alguien que buscamos, Alguien que se revela. Y la iniciación cristiana es un "ponerse en camino" bajo la moción de la gracia.

- De lo nocional a lo espiritual

Muchos quieren tener una experiencia de Dios en directo, siendo empujados como por una especie de apetito salvaje hacia grupos donde se canta, se baila, se ama, donde estando juntos "uno se siente bien". De hecho, en el cristianismo se está empezando a redescubrir el sentido del cuerpo en la oración, el sentido de la fiesta en la liturgia, del calor humano en la celebración. Sin caer en el emotivismo, deberíamos a veces interrogarnos sobre el clima gélido y pesado y sobre el lenguaje cerebral de algunas de nuestras liturgias.

- Del dogma a la experiencia personal

Esto explica el éxito de las religiones de India, donde la religión es asunto de experiencia y no de doctrina. Entre las jóvenes generaciones la palabra que se recibe es aquella de quien habla en nombre de su experiencia personal de creyente o de orante. Se rechaza la palabra charlatana y se reclama aquella que es fruto de un camino hecho o de una búsqueda personal. Lo que se pide son "despertadores", gurúes cristianos.

- Del pedido de salvación al pedido de curación

Muchos esperan hoy de la espiritualidad (que se ocupa mas bien de la salvación del alma) que ésta ofrezca también la salud del cuerpo y del espíritu. E inversamente, el valor de una religión se juzga sobre su capacidad de ayudar a alguien a sentirse bien, bien en su cabeza, en su cuerpo, en su sexualidad. Estamos ante una invitación clara hecha al cristianismo para redescubrir la antropología bíblica tradicional, ternaria, así como el lugar de los carismas y del trabajo de curación que debe llevarse a cabo en todo itinerario espiritual.

Una experiencia personal en el seno de una comunidad

Crear comunidades diversificadas, fraternales, misioneras, abiertas a los que se sientan excluídos a causa de su estatuto o de su cultura. Vasto programa... Y también se trataría de incentivar la participación del cristiano a la animación y dirección de comunidades.

3.2. Promover la inteligencia de la fe

Hay que promover la inteligencia de la fe a través de una formación permanente, especialmente bíblica y doctrinal, pues el analfabetismo religioso de los jóvenes adultos es creciente y masivo. Tal analfabetismo los deja carentes de espíritu crítico ante las múltiples propuestas del supermercado religioso (espiritual o místico) contemporáneo. Asimismo, la formación cristiana de todos los adultos, y en especial la formación bíblica, debe ser tenida como prioritaria. El éxito de los Testigos de Jehová se alimenta de la incultura bíblica de los cristianos. En este contexto, la evangelización de la cultura en Occidente es tarea urgente y prioritaria.

3.3. Volver a hallar una práctica adecuada de lo sagrado y de los gestos religiosos

Acoger las demandas de la religiosidad popular

La búsqueda de lo sagrado, hoy secularizado, se manifiesta en el cristianismo a través de las demandas de la religiosidad popular. Es una forma de pertenencia religiosa inseparable de la cultura popular que consiste a dar al menos un signo público de su pertenencia a la Iglesia con motivo de las grandes etapas de la vida personal y familiar : nacimiento, pubertad, matrimonio, muerte. Tales gestos religiosos permanecen profundamente arraigados en el hombre y se desarrollan independientemente de nuestras estrategias pastorales. Bajo amenaza de verlos peligrosamente manipulados por otros, debemos tener en cuenta estas demandas de la religiosidad popular, que aún hoy son muchas e insistentes, con el fin de evangelizarlas.

Recuperar el significado de la parroquia como sevicio público a las necesidades religiosas

Estas demandas se hacen habitualmente en las parroquias. La parroquia asegura la superficie de contacto más amplia entre la Iglesia y la gente. La parroquia es el lugar apto para acoger las demandas de ese deseo religioso constitutivo del hombre. En él nacen las preguntas fundamentales sobre la vida y la muerte, el amor, el más allá, que los nuevos grupos religiosos dicen responder. Si acogemos tales preguntas, toda esta gente estará menos tentada de ir a buscar respuestas al consultorio de los videntes o al calor humano de los grupos marginales.

Igualmente, la adhesión a los valores familiares permanece como una constante, como un punto firme y estable en medio de una sociedad caótica. Esto es importante cuando consideramos que los "ritos de tránsito" que se celebran en la parroquia son de tipo familiar y aseguran a la vez una función de integración social, de identificación religiosa y de enraizamiento en un mundo que hoy se encuentra sacudido, desestructurado. Y esto es algo esencial en particular para los que han emigrado.

Reintegrar los símbolos y las imágenes

La parroquia ofrece en los sacramentos las posibilidades de un lenguaje simbólico que permite traducir de otro modo que por las palabras el "espesor humano" del misterio de la vida del hombre, que el diálogo ayuda a hacer patente y a descubrir. Esto permite a muchos de vivir el nacimiento, la pubertad, la relación amorosa y la partida de un ser querido a una profundidad y a un nivel nunca experimentado en la vida profana; y ello es logrado por la mediación de lo simbólico y de lo imaginario. Es importante no socavar por un exceso de purismo el terreno (ciertamente a evangelizar) fuera del cual la fe no puede echar raíces.

Recuperar el sentido de la espera escatológica

Ante los milenarismos y los múltiples iluminismos, y con el fin de desarmarlos, debemos proclamar el sentido cristiano de la espera escatológica. Marana tha. A veces la hemos silenciado por temor a inducir a los cristianos a la tentación de evasión y ensoñación, como lo hacen ciertos predicadores pentecostales en América del Sur, alentados por gobiernos que ven con buenos ojos esta desmobilización de masas. La proclamación de la Parusía en el Nuevo Testamento (2 P 4, 7-10) es, al contrario, una invitación a comprometerse en el servicio concreto al hermano.

3.4. Unirse a los hombres en búsqueda, yendo a veces a las fronteras

Hacer esto ya es reconocer que no somos los propietarios ni de lo espiritual, ni de lo religioso ni de la Buena Nueva. Es manifestar que persiste el imperioso deber de ser sus testigos, puesto que realmente tenemos la responsabilidad de serlo. Es asimismo reconocer que el Espíritu Santo puede soplar fuera del territorio donde tiene su domicilio habitual (Hech. 8, 26-40; 10; 16, 7-9).

También hará falta encontrar los medios de pastorear inteligentemente el instinto religioso que bulle peligrosamente en nuestros días y arriesgarse a perderse un poco en tal pantanal. Habrá que ofrecerle a este instinto religioso un terreno en el seno del cristianismo donde pueda investirse, evangelizando con discernimiento en el neopaganismo lo que tenga de evangelizable, redescubriendo las propias riquezas de nuestro patrimonio cristiano y recuperando la corriente del gran rio de la Tradición después de haber quitado los escollos de sus fuentes.

Hoy nos encontramos en la misma situación de Pablo de Tarso, oyendo en sueños al macedonio que lo instaba a cruzar el estrecho para llevar el Evangelio a nuevas tierras. Esas regiones por donde van y vienen muchos de nuestros contemporáneos son hoy en dia aquellas de los buscadores de Dios "fuera de las fronteras". ¡Qué hermosa aventura a realizar, al soplo del Espíritu Santo...


Pistas bibliográficas

He estudiado algunos de estos temas en ciertas obras donde se encontrará una bibliografía mas detallada :

Le XXIº siècle sera mystique ou ne sera pas, Paris, Presses Universitaires de France 2002

Nouvelles spiritualités, nouvelles sagesses, Paris, Bayard-Centurion 1999

Les sectes, Paris, Presses Universitaires de France, 6º éd. 2001

Sectes, que dire? que faire?, Mulhouse, Salvator, 2º éd. 1994

Dictionnaire des groupes religieux aujourd’hui, (en coll. Avec Claire Moncelon), Paris, Presses Universitaires de France, 3º éd. 2001

Sectes et réveil religieux, Mulhouse, Salvator 1975

Sectes et Nouveaux Mouvements Religieux, Le Document romain, Paris, Cerf, 2º éd. 1993.


Inicio

 
spacer
spacer Vitrail. Gaston Petit, o.p.

Inicio
Curia
Documentos
Frailes
Hermanas
Historia
IDI
Laicado
Links
Medios
Mision
Monjas