Fray Philipp Johannes WAGNER, O.P. es el Nuevo Rector de la Basilica de Santa Sabina.

Angelo de Donatis, arzobispo titular de Mottola, Vicario General de Su Santidad para la Diócesis de Roma ha nombrado mediante un Decreto, de acuerdo al Derecho Canonico 556-563, al Reverendo P. Philipp Johannes WAGNER, O.P. RECTOR de la Basílica Santa Sabina. Dicho decreto está dado en Roma, desde la Sede del Vicario en el Palacio Apostólico de Letrán, el 1 de junio de 2018.

Por medio del decreto le concede las facultades adecuadas a su oficio.  Ademas agradece al Padre Miguel Ángel Del Río González, O.P. quien estaba laborando en dicho oficio.

El Arzobispo Angelo de Donatis, en el Decreto Recuerda el celo pastoral en el cultivo de la fe. “las iglesias históricas de la ciudad de Roma, patrimonio de arte y defensa incomparable, representan sobre todo un valor pastoral que debe ser celosamente guardado, porque está siempre vivo y activo en la vida de la comunidad cristiana de la Diócesis de Roma.

Destaca la importancia de ser Rector: “para cuidar de la mejor manera la adoración en la Iglesia de S. Sabina en El  Aventino y para proteger su patrimonio de arte e historia, aceptando la presentación de su Revdo. Maestro General, (Fray Bruno Cadoré, O.P.) me complace nombrarloRECTOR de la Basílica Santa Sabina”.

fr. Philipp Johannes Wagner OP

Nacido el 26.05.1969, dominico desde 1990.

Después de su noviciado y estudios universitarios en Bonn y Roma, trabajó durante casi nueve años en la parroquia dominicana de Braunschweig, una ciudad universitaria en el norte de Alemania. En 2004, el capítulo provincial lo nombró maestro de estudiantes, maestro de novicios de 2008. Esos años vivió en Worms, hogar del noviciado común de las provincias dominicanas de habla alemana. Después de trece años como formador, pasó seis meses en el convento de las SS. Giovanni y Paolo en Venecia, donde recibió el llamado a Roma como rector de la Basílica de S. Sabina sull’Aventino.

“Mi perspectiva general es que S. Sabina será cada vez más un lugar visible de la presencia dominicana en Roma que ofrece a los muchos visitantes de la iglesia, fieles y turistas, la posibilidad de vivir la basílica como un lugar espiritual y el encuentro con los dominicanos. como testigos del evangelio “.