Del 13 al 23 de agosto de 2025, el Maestro de la Orden junto al socio para la Vida Fraterna y la Formación y el socio para América Latina y el Caribe, realizó la visita canónica a esta Provincia.
La presencia de la Orden de Predicadores en Brasil se remonta a 1881, con la llegada de los primeros misioneros procedentes de la Provincia de Tolosa, Francia. Posteriormente, en 1936, arribó un segundo grupo de la Provincia de Bolonia, Italia, y en 1960 un tercer grupo de la Provincia de Malta. Cada uno de estos grupos aportó diversos estilos de predicación: desde la evangelización de comunidades nativas, el impulso de proyectos de compromiso social, hasta la enseñanza universitaria en los grandes centros urbanos. Finalmente, en 1998, estas tres entidades se unificaron en una sola Provincia bajo el nombre de Fray Bartolomé de las Casas.
El Maestro de la Orden, fray Gerard Francisco Timoner III, O.P., acompañado por el socio para la Vida Fraterna y la Formación y el socio para América Latina y el Caribe, realizó la visita canónica a esta Provincia. La visita se realizó del 13 al 23 de agosto de 2025. El itinerario incluyó el Convento Santo Tomás de Aquino, en Río de Janeiro —sede de la formación teológica—, el Convento San Judas Tadeo, en Goiânia, el Convento Sagrada Familia, en São Paulo —para los estudiantes de filosofía—, y el Convento San Alberto Magno, también en São Paulo.
Para participar en este encuentro, varios hermanos se trasladaron desde sus comunidades: los de la Casa Salvador de Bahía viajaron a Río de Janeiro; los de la Casa Santo Domingo de Uberaba y de la Casa Nuestra Señora del Rosario de Goiás acudieron al Convento San Judas Tadeo de Goiânia; y los de la Casa San Antonio de Curitiba se unieron a los hermanos del prenoviciado en la Casa Santa Catalina de Siena, en Santa Cruz de Rio Pardo.
La Provincia cuenta con múltiples espacios de predicación que le permiten llegar a distintos públicos: en las parroquias, a través de la celebración de los sacramentos y de programas de formación laical en misión, teología y liderazgo; en el ámbito académico, mediante la docencia universitaria; y en la vida consagrada, ofreciendo retiros y conferencias para sacerdotes, religiosas y religiosos de otras comunidades. Además, en colaboración con las demás ramas de la Familia Dominicana, se promueven espacios de reflexión en torno a la justicia, la paz y el cuidado de la creación.
La Provincia mira al futuro con esperanza, fortalecida por el ingreso de nuevas vocaciones en las etapas iniciales de formación. La presencia de estos jóvenes, junto con la dedicación de las comunidades formadoras y de todos los frailes, hace visible la vitalidad de la predicación dominicana en Brasil, un país con más de 200 millones de habitantes y la mayor población católica del mundo.


