Informe anual de Dominicos por la justicia y la paz

Estimado(a)s amigo(a)s, 

Al leer este informe anual de Dominicos por la justicia y la paz, los invito a hacerlo en la perspectiva de las crisis urgentes que enfrenta nuestro mundo. La mayoría de los observadores de las Naciones Unidas estarían de acuerdo en que estos últimos años muestran una creciente polarización entre muchas naciones y un menor respeto por las instituciones multilaterales, junto con un desprecio por los derechos humanos a nivel local en demasiados países. Ante el consiguiente enorme sufrimiento, ¡lo(a)s dominico(a)s no podemos permanecer pasivos! Encargados de predicar la Buena Nueva de Jesús, tenemos que responder al clamor por el respeto de los derechos humanos (de cada persona y de todos los pueblos), por la justicia social y por la paz de los pueblos en todas nuestras áreas de misión. 

Nuestra Delegación Dominicana ante las Naciones Unidas es nuestro humilde intento de apoyar y dar voz al trabajo por la justicia y la paz de lo(a)s dominico(a)s en todo el mundo. Al leer este relato de lo que se realizó en 2018, sea usted dominico(a) o no, le invito a reflexionar y a compartir sus puntos de vista sobre las formas en que podemos reforzar esta presencia entre los 193 miembros de las Naciones Unidas. Nosotros, lo(a)s dominico(a)s, tenemos recursos muy amplios en instituciones y experiencia intelectual. ¿Cómo podemos poner estos recursos al servicio de la resolución de las injusticias y conflictos que reinan en nuestro mundo? 

Rezo para que este breve informe desencadene una mayor solidaridad y comunión entre nosotros(a)s y nos inspire una compasión más profunda por los millones de personas que sufren diariamente violaciones de sus derechos humanos. 

fr. Bruno Cadoré, OP 

Maestro de la Orden Dominicana
Presidente de Dominicos por la justicia y la paz