La Iglesia en Italia, así como las autoridades del Vaticano, están coordinando con las autoridades civiles para aplicar medidas que ayuden a contener el brote de coronavirus.

El domingo, el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, emitió un comunicado explicando algunos de los pasos que está dando el Vaticano, “en coordinación con las medidas lanzadas por las autoridades italianas… para evitar la difusión de COVID-19”.

Se anuncia el cierre de los museos

Estas acciones incluyen el cierre preventivo de los Museos Vaticanos; la Oficina “Scavi” (Excavaciones), que organiza visitas a la Tumba de San Pedro y a la Necrópolis bajo la Basílica Vaticana; el Museo de Castel Gandolfo; y los museos adjuntos a las Basílicas Pontificias. Permanecerán cerrados hasta el 3 de abril de 2020.

Los obispos anuncian el cumplimiento de las ordenanzas italianas.

La Conferencia Episcopal Italiana (CEI) emitió un comunicado el domingo indicando su cumplimiento de un Decreto del Gobierno Italiano que suspende “las ceremonias civiles y religiosas” en todo el país, también hasta el 3 de abril. La Conferencia Episcopal señala que la indicación oficial del gobierno incluye específicamente las misas y los funerales públicos. La declaración señala que se trata de una medida muy restrictiva, “que causa sufrimientos y dificultades a los pastores, sacerdotes y fieles”. El cumplimiento de este decreto, dicen, “está motivado únicamente por el deseo de hacer su parte, de contribuir a salvaguardar la salud pública en este momento”.

Las iglesias en Roma permanecen abiertas a la oración personal

En la diócesis de Roma, el cardenal vicario, Angelo De Donatis, ha expedido un título que aplica las decisiones del gobierno. Específicamente, las iglesias dentro de la diócesis permanecerán abiertas para la oración personal, como de costumbre, sujeto a las condiciones indicadas por el gobierno italiano; mientras que se suspenderán todas las celebraciones litúrgicas comunales durante las próximas tres semanas.

Anteriormente, el cardenal De Donatis ha enviado una carta a los fieles de la diócesis de Roma, en la que les anima a abordar la extraordinaria situación provocada por el brote de coronavirus “con la fuerza de la fe, la certeza de la esperanza y la alegría de la caridad”. Subraya la importancia de ver la situación con los ojos de Dios, como una oportunidad para volverse a Él, “para redescubrir lo esencial, para recuperar el gusto por la oración”.

Un día de oración y ayuno

En la carta, el Cardenal Vicario pide a todos los cristianos de Roma “que ofrezcan un día de oración y ayuno, el miércoles 11 de marzo de 2020, para pedir a Dios ayuda para nuestra ciudad, para Italia y para el mundo”. En particular, pide oraciones para los enfermos y los cuidadores, “y para nuestras comunidades, para que den testimonio de fe y esperanza en este momento”.