
«Dzień dobry», «Dobry wieczór», «Cześć», «Witaj».
En nuestro idioma susurrante – para muchos aún enigmático – todas estas formas son adecuadas para dar la bienvenida a quienes, en diversas horas del día y de la noche, llegan a Cracovia para participar en el Capítulo General de la Orden.
Decir que los frailes vienen de muchos lugares del mundo es quedarse corto. Este Capítulo es de provinciales – pues, reúne a los superiores de todas las provincias del mundo, y el mundo, como bien se sabe, es bastante grande.
Del aeropuerto al priorato
¿Cómo llegan entonces al convento de Cracovia ciudadanos de países tan distintos, una vez que aterrizan? Los frailes, después de salir del avión y pasar los controles necesarios, deben ubicar a los frailes que los están esperando. Los frailes anfitriones están constantemente dirigiéndose al aeropuerto para recibir a los recién llegados. Reconocerse no es difícil – a pesar de las diferencias de idioma y cultura, compartimos el mismo hábito, y es igual en todas partes. Basta una mirada para saber que es un hermano.
A partir de ahí, todo transcurre bajo la atenta mirada de los hermanos locales. Ellos saben a quién llamar y por dónde ir. El trayecto desde el aeropuerto hasta el convento dura media hora, en el mejor de los casos, justo lo necesario para aprender unas cuantas frases básicas en polaco e intercambiar los primeros saludos cordiales. Y si la conversación no termina en el coche – y ya sabemos que los frailes son buenos conversadores – continúa sin problemas en el refectorio del convento. Allí, a cualquier hora del día o de la noche, hay algo para comer. Es también la ocasión perfecta para aprender dos palabras útiles: “smacznego”, que significa “buen provecho”, y “dziękuję” quiere decir: “gracias”.
Instalación
La última etapa de este trayecto es conducir al huésped al lugar donde se hospedará durante las próximas semanas. Algunos de los provinciales, el Maestro de la Orden, los traductores y los frailes de la curia general se alojarán en el convento. Pero éste – aunque hospitalario – no puede acoger a todos los participantes del Capítulo. El resto se hospedará en un hotel cercano y cada día caminará hasta el convento para las oraciones, las sesiones y las comidas.
Quien escribe estas líneas abriga una sincera esperanza: ojalá mejore el tiempo en Cracovia en los próximos días y que podamos volver a disfrutar de mañanas soleadas. Esos breves paseos entre el hotel y el convento se convertirán entonces no solo en una rutina diaria, sino también en una gran oportunidad para tomar aire fresco y contemplar el Casco Antiguo, que acogió por última vez un Capítulo General el 2004.
Oficina de Comunicación – Capítulo General de Priores Provinciales
Cracovia, 17 de julio de 2025
Fotografías a cargo de: @dominikanie.pl

