La Iglesia tendrá dentro de poco 28 nuevos Beatos, asesinados en su mayoría por odio a la fe durante la guerra civil española del siglo pasado. Emblemática la muerte de la Hermana Isabel, asesinada brutalmente a 76 años de edad.

El Papa Francisco recibió ayer al cardenal Angelo Becciu, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, autorizando al Dicasterio a promulgar los Decretos concernientes 28 próximos Beatos y 6 nuevos Venerables Siervos de Dios.
Entre los Beatos se encuentran 27 mártires, asesinados por odio a la fe entre 1936 y 1937 durante la guerra civil española:

  • Ángel Marina Álvarez y 19 compañeros mártires de la Orden los Frailes Predicadores
  • Juan Aguilar Donis y 4 compañeros de la misma Orden, Fructuoso Pérez Márquez, fiel laico de la tercera orden de Santo Domingo
  • Isabel Sánchez Romero (Ascensión de San José), monja profesa de la Orden de Santo Domingo.

La historia de la religiosa española Isabel Sánchez Romero describe la fe de los tantos mártires de ayer y de hoy. Isabel nació en 1860 en una zona de campo de Huéscar, en Andalucía. A los 17 años entra en el monasterio de las Hermanas Dominicas. Como monja profesa toma el nombre de Ascensión de San José.  Obediente, silenciosa, trabajadora y humilde, Isabel sufría de una enfermedad rara que cubría su cuerpo con llagas, pero nadie la escuchó lamentarse. En 1936 estalló la guerra civil en España. Pronto comenzó la persecución de los católicos. El 15 de febrero de 1937 Isabel fue arrestada. Tenía 76 años. En la cárcel fue insultada y golpeada por milicianos republicanos, sin importar su edad. Quieren obligarla a blasfemar y ella responde con jaculatorias. Al día siguiente tiene que subir a la camioneta con los otros prisioneros para ser transportados al cementerio, donde encontrará su fin. No puede levantarse, así que la tiran como a un saco en el vehículo. Cuando llegan a su destino, los milicianos disparan a los prisioneros, uno por uno, mientras que los demás se ven obligados a esperar su turno. La hermana Isabel ve morir a su sobrino Florencio; sigue negándose a blasfemar. Reza hasta el final. Pusieron su cabeza sobre una piedra y con otra piedra le machacaron el cráneo. Era el 16 de febrero de 1937.

Datos de Contacto

 Piazza Pietro d'Illiria, 1 | 00153 Roma | Italy

 info@curia.op.org

 +39.06.579401

Red social