An interview of the Master of the Order by Victoria Cardiel for Alfa&Omega (SEMANARIO CATÓLICO DE INFORMACIÓN, Del 14 al 20 de enero de 2021, No 1.197, Edición Nacional, www.alfayomega.es)

La Orden de los predicadores estrenó su Año Jubilar el pasado 6 de enero con motivo del 800 aniversario de la muerte de Santo Domingo que concluirá en la Solemnidad de la Epifanía de 2022. El Maestro, el filipino Gerard Francisco Timoner, detalla a Alfa y Omega el impulso evangelizador de este evento.

Gerard Francisco Timoner III fue elegido el 13 de julio nuevo maestro de la Orden de Predicadores, convirtiéndose en el 88º sucesor de santo Domingo. El religioso de 52 años, nacido en Filipinas, se convirtió así en el primer Maestro asiático de la Orden. En 2014, Francisco lo nombró miembro de la Comisión Teológica Internacional del Vaticano.

1.       El tema de las celebraciones jubilares es “En la mesa con Santo Domingo”. ¿Por qué eligieron este título?

Se inspira en un cuadro custodiado en la parroquia de Mascarella en Bolonia (Italia). Una tabla donde se pintó el primer retrato de santo Domingo poco después de su canonización. Celebramos a santo Domingo no como un santo que se aísla en un pedestal, sino como un santo que disfruta de la comunión en la mesa con sus hermanos, reunidos por la misma vocación de predicar la Palabra de Dios y compartir el don de Dios de la comida y de la bebida. El año jubilar nos invita a preguntarnos: ¿Qué significa para nosotros estar en la mesa con Santo Domingo aquí y ahora?

2.       ¿Cómo podría responder?

La misión de la Orden es ayudar a construir la comunión de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, como hicieron San Francisco y Santo Domingo en un momento en el que la Iglesia estaba en extrema necesidad de una “nueva” evangelización en el siglo XIII. Nosotros sólo somos “asistentes”. El “constructor” principal es el Dios Trinitario, modelo y fuente de comunión. Nuestra misión y comunión fraterna constituyen juntas nuestra naturaleza, porque somos frailes predicadores. Para ser realista, la diversidad y las diferencias entre los hermanos a veces debilitan la comunión. Pero esto, también, puede ser parte de nuestro servicio profético a la Iglesia y a la sociedad: es posible tener diferencias y seguir siendo hermanos ; es posible no estar de acuerdo sin romper la comunión.

3.       ¿Cómo lo celebrarán?

Con sencillez y en silencio, como una manifestación del amor y la solicitud del Señor por Santo Domingo y por la familia dominicana que está viva desde hace más de ochocientos años. El Consejo General decidió reducir al mínimo los eventos que estaban previstos. Hemos tenido que cancelar la exposición artística y las peregrinaciones (que propondremos virtualmente en https://dominicus800.op.org/pellegrinaggio/). Pero todas las celebraciones eucarísticas importantes se oficiarán, eso sí, respetando las restricciones sanitarias.

4.       ¿Por qué sigue siendo actual Santo Domingo ?

Nuestra Orden tiene una misión intelectual esencial. La de predicar la ‘Veritas’, lo que es además un antídoto importante para otra pandemia perniciosa que ha irrumpido en nuestra sociedad: las noticias falsas y las medias verdades que, de hecho, son mentiras a mitad. Si queremos difundir el Evangelio en nuestro mundo secularizado, tenemos que estar en medio de la gente. Esto significa que también estar dispuestos a cruzar fronteras lingüísticas, culturales e incluso ideológicas para difundir la Palabra de Dios.

5.       ¿Como maestro de la Orden cómo ha vivido la pandemia?

La obligación de cuarentena y el cerrojo de muchas ciudades han abierto para muchos la puerta a la desesperación y la soledad. Son medidas que hay que respetar por razones éticas y científicas pero que parecen entrar en contradicción con nuestros instintos pastorales de estar en medio de la gente. Es verdad que no se puede sustituir la presencia humana, pero hemos encontrado otras vías para estar con los demás. Los momentos de crisis son los más fecundos para la creatividad. Por ejemplo, en 1629, durante la peste en Italia fray Timotheo Ricci creó el Rosario Perpetuo en el convento de los dominicos en Bolonia. Muchos de nuestros frailes han escrito reflexiones bíblicas y teológicas sobre las distintas facetas de la pandemia.

6.        ¿Cómo revitalizar la fe en una Europa cada vez menos creyente?

A menudo se escucha que en Europa la Iglesia es vista como una institución ‘cansada y anciana’ y, por eso, a muchos jóvenes no se les anima a conocer en profundidad la vida y la historia del catolicismo. En 2019 conocí a un joven fraile europeo que compartió conmigo con entusiasmo su historia vocacional. Supe que sus padres a pesar de ser católicos, no le habían bautizado. Pero cuando creció encontró el sentido de la vida en la Iglesia. Recibió formación y finalmente pidió ser bautizado. Mientras escuchaba su historia vocacional, me pregunté, ¿cuántos jóvenes son como este fraile? Es posible que muchos de los jóvenes no es que estén dejando la Iglesia; ¿Cómo podrían irse si nunca han estado dentro? Si hay pocos jóvenes en la iglesia, probablemente sea porque sus padres decidieron no llevarlos a la Iglesia. En cierto modo, podemos decir que Europa es un ‘territorio en misión’. Por eso el Papa Francisco nos llama a redescubrir nuestra vocación de ‘discípulos en misión’.

“Alfa y Omega”